(digo un centavo, porque hay tanto que observar sobre el tema que lo que voy a escribir no llega ni a los dos centavos acostumbrados en estos casos)
PRIMER CUARTO DE CENTAVO: impresionante que aún en tiempos de redes 2.0, comunicación instantánea, y análisis de mercado superespecializados, el voto sigue siendo impredecible. Al cerrar el comicio incluso Farage daba por ganador al BRemain. Y no lo fue, en especial porque el tema de la consulta parece que movilizó a muchísima gente mayor, que no votaba desde los tiempos de Margaret Hilda Thatcher, Baroness Thatcher, LG, OM, PC, FRS, FRIC, lo que dió vuelta lo que parecía el
landslide de menores de 20 que masivamente apoya la permanencia.
SEGUNDO CUARTO DE CENTAVO: me alegra el resultado porque de carambola va a recuperar momento para la independencia escocesa, de la que como saben, soy hincha fanático. A ver si
Nicola Sturgeon se pone las pilas y aprovecha para terminar lo que Salmond no llegó a conseguir, entre otras cosas por la amenaza de quedar afuera de la UE. No me cabe dudas que con un UK en camino de salirse, Bruselas recibiría con amorosa cordialidad el güisquito, los salmones y sobre todo el petróleo que le puede mandar Scotland the Brave.
TERCER CUARTO DE CENTAVO: en términos de mirada histórica, merece observarse que como dijo Charlie (y popularizo Berman) "todo lo sólido se desvanece en el aire". Y que en si los 300 años del Tratado de la Unión se pueden ir al tacho de un día para el otro, hay demasiada vanidad posmoderna en dar por solidificados los resultados del Tratado de Maastrich. Que lleva 23 años de existencia. Recuérdese que la República Veneciana, de la que no quedan trazas, duró mil cien años.
CUARTO CUARTO DE CENTAVO: muy indirectamente, la eventual salida de UK, la más eventual salida de
Escocia del UK seguramente va a potenciar el desinfle de esos estados supranacionales que supimos inventar. Y de nacionalidades que supimos inventar e imponer. Oportunidad para los catalanes, que pueden encontrar su brecha. No hace falta que reitere que a mi me gustan los estados pequeños. Y si es posible en países chicos, mejor.