Ayer en la esquina de la Terminal de ómnibus
asesinaron a un ex gerente de Baggio (la de los jugos) en lo que parece que fue un dato mal pasado. Dos delincuentes que persiguieron a la camioneta de la víctima le metieron un tiro de 9 a quemarropa. Hasta hoy no se sabe nada sobre los asesinos.
No es la primera vez (
ver ). Y no solo en robos, a otros los liquidan y listo (
ver).
Ayer un conocido encuestador comentaba que el número de asesinatos en Rosario en lo que va del año ya supera a todos los asesinatos ocurridos en Buenos Aires en 2011. En nueve meses, los muertos de una ciudad tres veces más grande.
La policía provincial, bien gracias. Los políticos, cero. La Nación, menos que cero.
En las villas hace rato que venía creciendo el modelo de bandas y soldaditos a la Río de Janeiro (véase
acá, es de 2007 o
acá de 2009) . Ahora la guerra llega al centro y parece que no hay nadie a los que el esunto les mueva un pelo.
A lo mejor cuando empiecen a aparecer cadáveres colgados de los puentes, o tiren cabezas cortadas al estilo México el tema pase a tener alguna consideración