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11 de marzo de 2018

El lastre del segundo gobierno de Bachelet







     El actual ministro del Interior, Andrés Chadwick dijo la semana pasada propósito de la inmigración ilegal que hay reformar la actual Ley de Extranjería. Viviendo de un piñerista conocemos el tipo enmiendas que hacen, que al final, resulta para peor. En efecto, en el primer gobierno de Piñera se cambió la Ley Anti Terrorista bajo la presión de los terroristas mapuches en huelga de hambre. Entre los cambios que hubo no se consideró como terrorismo los ataques incendiarios. Pues bien, desde entonces han aumentado los ataques a camiones y otros bienes. Visto lo anterior, lo que se necesita hacer entonces es aplicar la Ley de Extranjería, sobre todo, a los haitianos que portan visa de turistas, en primer lugar. En segundo lugar, terminar el acuerdo que suscribió Bachelet con la ONU con respecto a los haitianos. Así de simple.

   Antes de la primera y la segunda vuelta de la campaña presidencial 2017, supongo que el segundo piso de La Moneda comenzó con la propaganda de ‘El legado de Bachelet’ para enfatizar que sus reformas fueron buenas o Bachelet. Cuando la ONU la nombro para el cargo de mediadora que, por cierto, no cumple con el perfil tal, ella dijo que se quedaría en Chile a defender su legado. Lo más interesante que da la impresión de sus reformas o legado son inmovibles. Hay que pasarles la retroexcavadora a las contra reformas liberticidas de la Nueva Mayoría que fueron contrarias a las reformas liberadoras que se hizo durante el Gobierno Militar. Hay que recordar que el Partido Comunista –el partido favorito de Bachelet- manifestó que el país debía retroceder a las condiciones previas al 11 de septiembre de 1973, o si quiere a las reformas que impulsaron los ‘Chicago Boys’. En gran medida lo han conseguido, aun cuando la grande parte de la población tenga poca memoria del Chile paupérrimo que era antes.

    Por eso, estoy de acuerdo con la profesora Teresa Marinovic que hay hablar de este segundo gobierno de Bachelet, que termina el próximo 11 de marzo. Lo peor sería callar, ya que nos convertiríamos en cómplices de los abusos que describe la licenciada en la Radio Bío-Bío, por ejemplo, proteger a sus más cercanos en trabajos bien remunerados, aunque su desempeño fue malo: Javier Blanco, Rodrigo Peñailillo y el ex ministro de Hacienda, Alberto Arenas. Ahora bien, comparen lo que dijo la profesora Marinovic sobre este gobierno con la columna del piñerista David Gallagher en El Mercurio. ¡Qué gran diferencia! Sólo falta que le lance un piropo al presidente de la República. El columnista liberal es incapaz de reconocer que nunca ha tenido pudor Michelle Bachelet. Incluso de la maldad, si se trata de los Presos Políticos Militares de Punta Peuco.

   O bien, compárese la columna del ex investigador del CEP con la columna del profesor Gonzalo Rojas Sánchez , donde hace un símil entre Allende y Bachelet. Y como ambos le gusta el conflicto. O bien, la carta que envió el empresario y ex ministro del general, Augusto Pinochet, Juan Antonio Guzmán , cuando cuestiona la expresión ‘legado. Dicho sea de paso, el empresario mencionado fue el único se opuso al absurdas conversaciones que tuvieron los grandes empresarios agrupados en la Sociedad de Fomento Fabril, ya sea en el CEP para saber cuál era pensamiento de la comunista Bachelet, como si hubieran sabido del programa o en otros eventos y seminarios (Enade e Icare) que hubo entre los empresarios y ministros de Estado. Ni siquiera le molesta que ella quiso continuar la obra de Salvador Allende. En cambio, si les produce urticaria a la personas que se declaran pinochetistas que simplemente están agradecidas que nos salvaran de una tiranía marxista, de haber reconstruido el país y acabar con el terrorismo.

    Bachelet que tanto admira a Salvador Allende se ha comportado igual. Según el presidente marxista, el pueblo lo apoyaba, lo que es falso. De ahí que su último discurso nos ilustra que estaba delirando. Según el actual presidente, estamos mejor que bajo el primer gobierno de Piñera y otras expresiones parecidas. La realidad dice lo contrario. Bachelet vive en su bunker mental para usar la expresión del forista José Cornejo. Tan igual que para ella la palabra ‘diálogo’ significaba aceptar si o si su Programa de gobierno. Lo que traducido en el lenguaje de la Unidad Popular es ‘Avanzar sin transar’.

   Lo que me lleva a otro asunto. Bachelet siempre ha sido comunista. Por tanto, en un régimen comunista no existe lo que se llama opinión pública. De ahí que el actual presidente, no le importara el rechazo a sus reformas, ni tuviese en cuenta las opiniones de los demás, ya sea de los apoderados de los colegios particulares subvencionados, ya sea de los dueños de dichos colegios, ya sea de los empresarios medianos y pequeños. Los grandes empresarios financiaron a Bachelet. En la última semana envió el proyecto de la nueva constitución que garantizara los derechos sociales, mientras acaba con el derecho a la propiedad privada Los chilenos en la última elección presidencial rechazaron el proyecto de la Nueva Mayoría. Con todo, vemos que no le importa nada.

   Y siguiendo el patrón que describe Marinovic, en la última semana de su mandato nombra como notario general al ex fiscal Luis Toledo que estaba a cargo de la investigación del caso Caval, donde estuvo involucrado su hijo Sebastián Dávalos y su nuera Natalia Compagnon a raíz de la compra de los terrenos en Malachí. El ex fiscal dejo de investigar o fue comprado por el Presidente de la República que lo premio con ese cargo. A igual que la fiscal Solange Huerta que investigaba los responsables de haber hecho lo que tenían que hacer el día del terremoto y tsunami, que absolvió a Bachelet, y ésta la premio con el cargo del Servicio Nacional de Menores (Sename), donde murieron niños bajo su mandato. Como si las cosas mencionadas no la afectaron.

    El ex economista de la OCDE y profesor de la Universidad Católica, Klaus Schmidt-Hebbel calificó el segundo gobierno de Bachelet: "en una situación muy difícil. Así como en marzo de 2010 Piñera recibió un país con enormes retos de recuperación post crisis 2008-2009 y de reconstrucción post terremoto 2010. En este caso recibe un país que pasó por otro terremoto, que fue el segundo Gobierno de Michelle Bachelet".

   El escritor y sociólogo, Fernando Villegas escribió el libro Tsunami para describir el efecto devastador de las reformas de la Nueva Mayoría. Y el termina su libro con las palabras del ingeniero civil, Arturo Cinfuentes, que en mi blog las cite en su oportunidad: "Chile se jodió por los próximos diez años”. Más aún, había dicho, que “en medio del camino del desarrollo, Chile se extravió en la selva oscura”. Cabe recordar que Cinfuentes estuvo trabajando en el ministerio de Hacienda en los tiempos de Arenas, con el cual tuvo discrepancia.

   El supuesto legado: La deuda pública , la deuda a los intereses de la deuda pública para financiar nuevos planteles educacionales en desmedro de los particulares. Nuevos hospitales sin pagar la deuda hospitalaria. Desempleo precario, delincuencia desatada, violencia en La Araucanía apoyada por el gobierno, aumento de la burocracia con la consecuencia de la disminución productivo privado, nula inversión extranjera porque los empresarios no le creyeron a la Nueva Mayoría su defensa de la propiedad privada, incertidumbre jurídica producto de las reformas, desaceleración económica producto de las reformas. Estoy seguro que Bachelet hasta última día o después siguiera culpando a causas externas del estancamiento económico. Corrupción en todas las instituciones del Estado: SII, Poder Judicial, la Contraloría de la República, el Servicio Electoral, Fiscalía, etc. Las instituciones favoreciendo a un lado del espectro político, mientras al otro le llega todo el peso de la ley. En otros es simplemente maldad como es caso de los niños muertos en el Servicio Nacional de Menores, sin hacerse cargo de las muertes, escudándose en que es la responsabilidad de todos. Tal es el grado de corrupción que hasta la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI) soplaba a los terroristas mapuches. Y también algunas ramas de las Fuerzas Armadas. O sea la descomposición total. La guinda de la torta son los falsos turistas haitianos traídos por Bachelet para tener más pobres.

   Ayer apareció en un artículo que pese a tener un nuevo cargo en la ONU relacionado con la salud, estará pendiente defender su “legado”:“Deberá viajar bastante a Estados Unidos y otros países, pero su base seguirá siendo Santiago, pues su otra misión será defender su obra por todos los medios posibles”.

   A Bachelet se le podría decir lo mismo con que Economist retrato al ex presidente de Ecuador, Rafael Correa: “Genio en economía con 17 doctorados honoris causa endeuda a Ecuador como nunca para sueldos a burócratas y asegura que no hay crisis”. Tiene varios doctorados honoris causa.

   La libertad económica que es la base la libertad política descendió, mientras el Estado creció.

   Más que legado es un lastre lo que deja el segundo gobierno de Bachelet.

8 de marzo de 2018

El legado oculto de Bachelet








30 de julio de 2012

Guerra Semántica




Cuando puse el video donde aparecía el joven Jaime Guzmán en el programa del Canal 13 A esta hora se improvisa, debo reconocer que no lo había visto. Lo puse solamente, porque el asesinado senador se caracterizaba por hablar claro y con lógica. Algo que en Chile se ha tirado por la borda al crearse engendros políticos como ‘Aliancista Bachelista’ y en el orden de las leyes como la ficción ‘el secuestro permanente’. Ese programa captaba las virtudes que tenía el entonces profesor universitario de la Pontificia Universidad Católica de Chile que luchaba contra el proyecto totalitario que presidía Salvador Allende. 

 Ahora bien, cuando lo vi el video le encontré razón al escritor Francisco Salinas, quien observo que una mujer invitada al programa tenía más clara la película, por así decirlo, que el profesor Guzmán. Pues bien, ¿Qué decía la señora? Ella explicaba en el poco tiempo de que disponía que la Izquierda, cuando pretendía alcanzar el comunismo empleaba palabras para engatusar a los ciudadanos, que ocultaban la verdadera intención. Así, ella ponía por ejemplo, que la palabra ‘cambio’ que aparentemente sonaba atractiva conllevaba, sin embargo, abrazar el camino al comunismo. El cambio consistía en destruir el sistema capitalista para reemplazarlo por el comunista. De ese modo, la palabra ‘cambio’ se convertía en un cebo para los electores. En fin, la palabra ‘cambio’ daba entender la señora significaba cosas distintas para los socialistas, comunistas y los de la Derecha. Cambio era sinónimo de esclavitud. 
 Luego me acordé que hace poco en post titulado ‘La degradación de los derechos humanos’el, hablé de lo mismo que lo que dijo la señora hace casi cuarenta años. En efecto escribí: “Como dije hace tiempo, todavía los académicos como los políticos de derecha no se han dado cuenta que cuando hablamos de derechos humanos, semánticamente, para la derecha significa cosas distintas a la izquierda. Para ésta última, es un derecho humano matar, funar, lanzar bombas molotov, ajusticiar y pisotear el Estado de Derecho, aun cuando digan de puros loros que lo respetamos”. La semántica se refiere al significado de las palabras.

¿Significan lo mismo para la Izquierda y la Derecha la palabras ‘democracia’, ‘libertad’, ‘Estado de Derecho’, ‘derechos humanos’, entre otras? Tanto la ‘funa’ a la nueva edición del libro ‘Miguel Krassnoff: Prisionero por servir a Chile’, en el Club de Providencia como la ‘funa’ que se hizo en los alrededores del Teatro Caupolicán por el documental ‘Pinochet’, muestra evidentemente que la Izquierda entiende cosas distintas por libertad que la Derecha. Obviamente, no me refiero a la derecha arrepentida y la ‘nueva derecha’ que repiten la cacofonía de aquélla, sin mediar reflexión.
 El reciente debate en torno a usar la palabra ‘Gobierno Militar’ en vez de dictadura como le gusta a la Izquierda, ilustra que ésta tiene el terreno llano. En cambio, decir que la Unidad Popular fue una dictadura les saca de quicio. Aun cuando, uno de los protagonistas de esa época, el comunista Luis Corvalán haya dicho: "Es la dictadura legal de la clase trabajadora chilena”.

Y otro debate que hay en el país es, pues, al hacinamiento carcelario. Los mismos que lloriquean por las condiciones de los presos, excluyen a los militares presos, hasta tal punto que se les niega la libertad dominical, que es un derecho de los reos chilenos. Los mismos que hacen gárgaras de que se debe respetar los derechos humanos bajo cualquiera circunstancia por la dignidad, les niegan a los militares octogenarios que tienen enfermedad terminales o propias de la edad, morir con sus seres queridos.

 En el tema de los derechos humanos es una verdad evidente por sí misma que la Derecha y la Izquierda entiende cosas distintas. Parafraseando a la filósofa conservadora Teresa Marinovic , repita conmigo: no respetar las leyes vigentes es violar los derechos humanos, prevaricar y levantar falsos testimonios en la justicia es violarle los derechos humanos.

Es increíble leer en los medios nacionales como los intelectuales de la derecha caen en “Dialéctica Marxista”, si ese método cayó en desuso con la caída del Muro de Berlín pareciera que lo siguen usando. Desde luego, que no lo nombran porque sería anticuado. Con todo, después del desmembramiento de la ex Unión Soviética la dialéctica de Marx, que tienen su origen en Hegel, la reemplazó por breve tiempo por llamado “Pensamiento Débil” del filósofo italiano Giovanni Vattimo, caracterizado: "Frente a una lógica férrea y unívoca, necesidad de dar libre curso a la interpretación; frente a una política monolítica y vertical del partido, necesidad de apoyar a los movimientos sociales trasversales; frente a la soberbia de la vanguardia artística, recuperación de un arte popular y plural; frente a una Europa etnocéntrica, una visión mundial de las culturas”. Así lo vemos en el debate que se ha originado en torno al propósito del famoso Museo de la Memoria y a las palabras que dijo la Directora de Bienes Nacionales , Margarita Krebs, que por cierto, fue un balde de agua para la Izquierda chilena. El director del Mausoleo como lo llama el historiador Sergio Villalobos al famoso Museo, Ricardo Brodsky, sostuvo que bajo ninguna circunstancia ‘el contexto’ sirve para justificar las violaciones a los derechos humanos. Sin embargo, esa institución izquierdista avala la destrucción de la propiedad en la Región de la Araucanía, al no condenar la destrucción. Hay que recordar que el respeto a la propiedad forma parte de lo que se llaman ‘derechos de primera generación’. Por tanto, si le queman su auto, el destruyen su negocio y el granero en el sur, le están violando los derechos humanos. Al Instituto Nacional de Derechos Humanos no le interesa presentar un recurso de amparo a los granjeros agredidos, sino solamente a unos menores que estuvieron presentes en el desalojo de una propiedad. 

 A los defensores del Museo no les interesa la interpretación u otros puntos de vistas. Les importa imponer autoritaria y verticalmente una visión de un período de la historia. El centralismo democrático de Lenin a la Historia.

 Para el director del famoso Museo, solamente: “El Museo de la Memoria y los Derechos Humanos tiene por misión dar a conocer las violaciones sistemáticas a los derechos humanos cometidas por agentes del Estado durante la dictadura”. Lo más divertido que estos mismo fulanos que quieren mejorar la educación, con todo, omitan la explicación o causa. Toda tiene una causa. Aristóteles en su ‘Metafísica’ hablaba del motor inmóvil que movía a todo. Como a mi enseñaron historia, todo evento tiene una explicación: El Renacimiento, Las Cruzadas, la transición de la República al Imperio en Roma, La Guerra del Peloponeso, La Revolución Francesa que tanto le gusta a la Izquierda y la Revolución americana que no le gusta para nada. Así para entender el proyecto totalitario de la Unidad Popular hay tener conocimiento de la Revolución Rusa, la Guerra Civil Española, La Revolución Cubana y la Guerra de Vietnam, que la Izquierda quería reproducir en América Latina. 

En realidad, cuando ellos no reconocen el contexto es una manera de hacer trampa. Argumentan bajo ningún contexto, sin embargo, no reconocen la acusación del Acuerdo de la Cámara de Diputados, que la Unidad Popular violo los derechos humanos y cometió tortura. Carece de seriedad debatir con estos progres. ¿Qué motivo a los socialistas a violar la mayoría de los derechos humanos? Apelar, asimismo, a uno de los mandamientos, por ejemplo, ‘No matarás’, cuando ellos mataban y no querían los mataran para así conseguir su objetivo. Es otra trampa. Así es fácil ser guerrillero. Apelar a la llamada ‘ética deontológica’ o del deber es una manera de falsear las cosas. Ellos la transgredieron. Y se hacen las ‘víctimas’. Es absurdo hablar de esa forma, si permiten hacer conciertos al ‘Che’.

 Si le preguntan a un izquierdista chileno nacido a fines de la Guerra Fría, ¿Quién es Lenin? No tienen la más mínima idea. Sin Lenin, no hay ‘Che’. A ambos les gustaba fusilar a los enemigos del Estado Comunista. Sin el fundador de la Unión Soviética no se entiende el accionar de los partidos de la Unidad Popular. Ni los expertos en educación de la Izquierda pasarían la PSU, si sacan el contexto. 

Daniel Mansuy escribe dialogando con el izquierdista el señor Ernesto Águila, columnista de ‘La Tercera’ y miembro del Instituto Igualdad: “EL MUSEO de la Memoria busca impedir que en nuestro país se repitan las violaciones a la dignidad de la persona”. En este momento, en democracia a un grupo de chilenos se les están violentando sus derechos al no respetarse el Estado de Derecho. La igualdad ante la ley es pasada a llevar. La mayoría de los intelectuales de Derecha que escriben en los medios no repara ese hecho o se hacen los lesos. Además, Mansuy no repara otro hecho de que los izquierdistas que escriben en los medios de la ‘derecha’, ya sea ‘La Tercera’, ya sea ‘El Mercurio’, saben que la historia no comenzó el pronunciamiento militar, sino que antes. Ellos saben que la Izquierda opto la vía armada. Pedirle a estos intelectualoides de Izquierda que sean honestos es como pedir peras al olmo. No está en su naturaleza.

 Las mismas palabras de Brodsky nos ilustran que son retorcidas, pues él sabe que los agentes del Estado combatieron a la guerrilla o terroristas, del Mir y luego del FPMR. Esas son ‘las víctimas’ del Gobierno Militar. Así que, según el Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos, los terroristas no violan tales derechos. Para mí el debate no es serio.

 Como dije en otro post, los actuales dirigentes estudiantes asesorados por los académicos de Izquierda justifican la violencia por la desigualdad. Allí el contexto, expresión que tanto horroriza al señor Brodsky se justifica. Las palabras de Camila Vallejo amenazando usar la vía armada más las palabras de Boric de que "la violencia no comienza en las marchas, comienza con la tremenda desigualdad que tenemos en nuestro país" y el asesinato del carabinero argentino en la zona de Junín adjudicado a los grupos terroristas chilenos del Mir y del FPMR echan por tierra los derechos humanos y al propio Museo de la Memoria. El “Nunca Más” no se aplica, por cierto, a la Izquierda. Llega ser un sin sentido y un absurdo el Museo como “Nunca Más”, teniendo en cuenta que después de 1990 los terroristas siguieron matando. 

El debate, en fin, sobre los derechos humanos, el Museo de la Memoria, es una ‘chacra’ en la jerga chilena.
 Hasta el momento ‘la Guerra Semántica’ que hablaba la señora en el programa A esta hora se improvisa la va ganando parcialmente la Izquierda.