Tener el monumento más grande y más céntrico de Buenos Aires dedicado a un hombre como J. A. Roca que habló siempre del exterminio de los indios, que los trató siempre de salvajes y bárbaros, es una falta de respeto a la población. Ahora, si se trata de explicar por la tendencia hegemónica de un momento histórico o cosas de época, entonces tendríamos que dejar los monumentos a Hitler en Alemania. Aclaro que estoy exagerando un poco.
Osvaldo Bayer en Clarín
Ahora, no se pierdan esto otro, digna muestra de la visión esquizofrénica de esta gente:
Ninguno de nuestros presidentes defendió la casa de Gobierno cuando fue volteado por los militares (...)Isabel y De la Rúa se modernizaron, y huyeron en helicóptero.
Ahora me vengo a enterar de que, según él, De la Rua tenía que defender la permanencia de su gobierno. ¿Acaso no sostuvo siempre que la gente que salió a la calle para echarlo no era la expresión legítima del pueblo?
Entiendo de su frase que la represión ejercida en la Plaza de Mayo y alrededores que provocó numerosas muertes tendría que haberse hecho mejor y con más efectividad.
Además de gagá, este tipo es un caradura.