16 de junio de 2008

Para cuándo el helicóptero venezolano?

Por momentos la situación argentina parece una versión corregida y aumentada de la realidad boliviana. Mientras el ritmo del enfrentamiento andino lleva esa característica asintótica en que siempre se llega más abajo sin que estalle todo, el modelo argentino parece más volátil. Llevamos apenas 100 días en la crisis agraria, y sin embargo ya desde los voceros paragubernamentales se dice de que no puede descartarse un enfrentamiento civil, como si la cosa no les generara preocupación.

Volviendo a Bolivia, la prensa levantó ayer como novedad algo que era sabido desde hace al menos un año: que a Evo Morales lo mueve y lo protege un contingente militar venezolano. ¿Faltará mucho para que Huguito Chávez le mande un Mil Mi-17 como taxi a Cristina, Néstor y De Vido?

4 comentarios:

Carlos dijo...

Pinta como si estuvieran preparando el terreno para decretar el estado de sitio, detener gente y largar las hordas a la calle "en defensa de la democtacia" antes de irse.

Anónimo dijo...

El tema de estado de sitio apareció cuando empezó a espesarse el clima K.

Que no le extrañe, la versión de la salida posterior al desastre se baraja en muchos lugares, y viene siendo la opción más ajustada a los hechos.

No por nada salió a decir el Troll D´Elía que se arrogan el derecho de armarse... Esta vuelta me parece que va a haber tiros.

Solo espero que "aquellos" que duermen se despierten a tiempo.

Arconte (en off)

Anónimo dijo...

Bueno, con alegria le comento que los cacerolazos de Gualeguaychu tienen eco en Córdoba, varios barrios de Capital Federal, y en el conurbano, en Monte Grande y Lomas de Zamora hasta el momento.

De a poco se suman lugares en los que los cacerolazos brillaron por su ausencia, como Monte Grande y Lomas de Zamora.

QUE EMPIECE LA FUNCIÓN!!!

Arconte (en off)

Anónimo dijo...

El helicóptero quizás venga, no lo se, pero creo que venezolano no va a ser.
El Comandange Hugo Galtieri Frias tiene cada vez más problemas en su tierra.
Fijense si estará metido en cantidad de quilombos que ya casi no hace declaraciones internacionales, y -por suerte- no viene de visita hace muuuuucho tiempo.