Me enteré de que en las redes sociales como Twitter y en LibroCara, se están haciendo comentarios poco serios ante una enfermedad que existe, es real y que puede complicarse porque hay bacterias en la sangre y, como todos sabemos porque algo hemos leído de medicina y ciencia, las bacterias en la sangre no tienen nada que hacer ahí, salvo causar problemas, (Las bacterias son como animalitos, pero muy chiquititos que infectan (como los extranjeros según Berni, vieron) y que, como los extranjeros hispanoamericanos y moros en Europa, si no se las combate, se reproducen a lo bestia, pero sin sexo, no como los extranjeros que sí tienen sexo, los muy cochinos y pecadores.
Afortunadamente, los dotores del Otamendi están bien preparados para tratar a esta antigua enfermedad de origen griego, por la letra Sigma, porque han estudiado esa lengua y usan cosas como la GAMMAglobulina, revisan la Theta a las mujeres, hay PSIquiatras, y tienen otras muchas letras que saben emplear como el Omega 3, o la MU cuando habla un profesor y el médico residente no abre la boca. Por eso hay que estar tranquilos y confiados, siempre y cuando el paciente siga el tratamiento y esté en el sanatorio y no paveando con los buitres en otro lugar, va a salir para adelante aunque dolorido en el interior.
Es cierto que la medicina le pone cada nombrecito a las cosas que desorienta a la gente común, ¡Mire que hay que ser complicado para llamarle "divertículos" a esas porquerías que se forman en los intersticios adentro de las tripas de la gente! No tienen nada de divertidos, los divertículos, que suenan a "artículos divertidos" (como las varitas de la alegría transparentes que mencionó BB hace poco para el bolsillo del caballero, ma non troppo, y la cartera de la dama). "Venite a casa el sábado que hacemos una fiesta de divertículos", no es precisamente una invitación atractiva para la gente normal.
En cambio, los testículos están correctamente llamados así, siguiendo la raíz latina de la palabra, ya que se quedan afuera, pero son testigos de cuando la gente hace la porquería ésa. Y una invitación a una orgía, le puede resultar muy interesante a algunos, siempre y cuando no haya solamente testículos...
En fin, se nota que estoy al cohete y muy entretenido con Anginas, esa griega turra que cada tanto me visita y me tumba en la catrera por unos días, pero no precisamente como Helena de Troya a Paris. (Un cacho de cultura clásica siempre adorna).
Me voy a dormir un poco antes de que empiece a elucubrar otros pensamientos profundos como que la Ortopedia es una especialidad médica que suena grosera si uno no sabe un poco de griego. Y Ortodoncia ni hablemos...










