Conocí Uruguay hace más de tres décadas. En ese tiempo en Maldonado podía dejarse el auto abierto, y en las playas del Este podían quedar pertenencias desatendidas todo el día que nadie tocaba nada. En Montevideo se recorría la Ciudad Vieja sin riesgos y dificilmente aparecían noticias policiales.
Mientras tanto, de este lado del Plata vimos cómo el garantismo estúpido, la tolerancia con el delito, llevaban a la Argentina a estadíos bien tercermundistas en materia de seguridad.
Mi primer alarma sobre la situación de la seguridad ciudadana en Uruguay la tuve hace unos 10 años, cuando vi cómo reventaban vidrios a los autos estacionados en el Mercado del Puerto, prar robar bolsos del interior sin que actuara nadie para impedirlo. Desde entonces, son célebres todos los años los robos en verano, que toman notoriedad cuando el "escruche" le toca a algún famoso. Aunque no falta un día en que en robos a mano armada, que proliferan por todo el país, haya algún muerto.
Hoy veo en El País una noticia que merecería ser rosarina: en plena rambla de Montevideo dos muertos en un "ajuste de cuentas", seguramente vinculados al narcotráfico. Los 14 años del progreso de los "progresistas" muestra sus mejores consecuencias sociales.
Follow @tweetbis
Tweet

















