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2 de septiembre de 2016

¿Verdadero o Falso?









 Voy a seguir demoliendo los centros de estudios o think tank (pensamiento tanque) de la ex derecha. Ésta última está desarmada intelectualmente. Sin embargo, los académicos piensan lo contrario. Cuando se habla de la ‘batalla de ideas’ hay que suponer que el otro, si bien no piensa como uno, por lo menos se comportara de la misma forma. Ante la Nueva Mayoría que tiene copado el poder judicial, la fiscalía e impuesto internos, no se puede estar afirmando a viva voz que para sacar esa coalición basta que hay que dar la batalla de las ideas para cambiar las cosas, suponiendo que el otro entenderá los argumentos, pruebas o evidencia de que su actuar está equivocado. Más bien, habría que decir la arbitrariedad del poder judicial, la fiscalía e impuestos internos. Ante unos matones, las ideas pasan a segundo plano, pues primero está la sobrevivencia.

  Pues, cuando escribí el post sobre la OECD, encontré en el sitio El Independiente una entrevista que se le hizo la revista Capital al escritor peruano y columnista de La Tercera, Álvaro Vargas Llosa, en octubre del 2012, quien dijo : “Piñera ha hecho un gobierno de centro izquierda”. Con todo, han transcurridos más de dos años del gobierno de Sebastián Piñera y según nuestros intelectuales fue un gobierno de maravillas. Para Cristóbal Bellolio fue un gobierno. Si gracias al empresario multimillonario que quiso ser presidente de la República, tenemos el segundo gobierno de Bachelet.  El Instituto Libertad y Desarrollo ya no representa. Me di una vuelta por el sitio y me encuentro con un acto que se ya realizó. Se trata del último libro que saco el escritor Mauricio Rojas La historia se escribe hacia adelante: Trece protagonistas del gobierno”. En la invitación dice: “La obra relata la trastienda del gobierno del ex presidente Sebastián Piñera, el primer gobierno de centro-derecha desde la vuelta de la democracia, a través de entrevistas a ministros y subsecretarios, mucho de los cuales nunca habían participado en política”. El autor reseñó brevemente la obra y luego converso con Luis Larraín, director del mencionado Instituto y con Gonzalo Blumen. Lo primero que resalta de la invitación es la frase “el primer gobierno de centro-derecha”. Pero Álvaro Vargas Llosa en pleno gobierno de Piñera sostenía que estaba ejecutando un gobierno de centro izquierda. Alguien está mintiendo. No se puede estar y no estar. La verdad es una. ¿Quién está diciendo la verdad: el escritor peruano o los académicos de la es derecha? Lo segundo que resalta es la expresión “desde la vuelta de la democracia”. Es típica expresión de la ex Concertación. Ya lo dijo el escritor Julio Bazán Álvarez que los centros de estudio de la ex derecha repiten las consignas de la Izquierda. Uno esperaría que hilaran más fino.

   Este es el segundo libro que ha escrito Mauricio Rojas sobre el gobierno de Piñera. El primero fue una entrevista al ex presidente publicado por la editorial del Emol, Conversando con Sebastián Piñera, basado en una serie de entrevistas con el Presidente de Chile. No sé si entrevisto a los dos ángeles caídos de la ex derecha y que formaron parte del gobierno anterior: Pablo Longueira y Laurence Golborne. Pues como dice el columnista de la Nueva Derecha, Francisco José Covarrubias en ‘El Mercurio de Santiago’: “El ex Presidente ha decidido iniciar su "operación retorno" en los próximos días con la gira de presentación del libro -escrito por el converso Mauricio Rojas-"La Historia se Escribe Hacia Adelante"”. Es el piñerismo promoviendo al ex presidente para la contienda presidencial.

 Según el ex mirista, Piñera innovo en los asuntos del gobierno: “Hay dos características que permiten sumar lo que fu su gobierno: realizador e innovador. Lo primero se refiere no sólo al cumplimiento de las ambiciosas metas de su programa sino también al tremendo esfuerzo que representó la reconstrucción del país después del 27F”. A Rojas no le interesa que no haya cumplido su promesa Sebastián Piñera que hizo en el Círculo Español, ni haya subido los impuestos dos veces, aumentado la burocracia y los estafas piramidales, entre ellas, el pos natal más extenso de la galaxia. No votaré por el traidor y cobarde empresario.

   Al parecer los académicos chilenos nos quieren vender la pomada. Uno de los dos no está diciendo la verdad. Recapitulemos.

   Nos quieren hacer creer que fue un gobierno de centro de derecha, cuando su propio ministro de Interior, Rodrigo Hinzpeter sostuvo en una entrevista: “Me obsesioné con que nuestro jingle fuera con charangos, con quenas, "tráiganme una canción de Illapu o Quilapayún". Sostuve que era clave izquierdizar nuestra campaña. Creí y creo que era fundamental que tomáramos las banderas de lucha y planteamientos de la Concertación”. Ergo, engañaron a sus electores.

  Una foto vale más las palabras. Ahí tenemos las fotos del ex ministro Rodrigo Hinzpeter con el retrato de Salvador Allende al fondo. El mismo político se encandalizó cuando José Piñera comparo al presidente marxista chileno con Adolfo Hitler. La diferencia es que Allende saco menos votos que el cabo austríaco. Volviendo a la actualidad, Bachelet sacó menos voto que Allende. La actual mandataria saco un 26%, y no 33% como dije en el post anterior. Eso lo obtuvo Allende.

  Y las fotos del ex presidente Sebastián Piñera con los ex presidentes de la ex Concertación, cuando le pedían consejo para gobernar: los demócratas cristianos. Patricio Aylwin y Eduardo Frei Tagle, los socialistas Ricardo Lagos y Michelle Bachelet.

   El primero fue extorsionado por los grupos terroristas chilenos, el segundo eliminó el artículo en que se prohibía el nepotismo en la administración pública, el tercero es creador de ese barril sin fondo que es el Transantiago y por último, la cuarta que le hizo la vista gorda, cuando Hugo Chávez cerró un canal de televisión. Además de subirse el sueldo o la jubilación a los ex presidentes y su ineptitud el día del terremoto. Les pedía consejo a quienes han hecho reformas que han fracasado, mientras los llamados ‘Movimientos Sociales’ liderados por la comunista Camila Vallejo llevaba a la práctica las palabras de Bachelet: “cuando la izquierda sale a la calle, la derecha tiembla”. Por eso, estuvieron muertos de miedo hasta el último día en La Moneda, que la ex Concertación que se transformó en la Nueva Mayoría al sumarse el Partido Comunista veía la Casa de Gobierno como el Palacio de Invierno de los zares. La oposición apoyaba los diversos alzamientos que hubo con los estudiantes, los empleados públicos y en las regiones de Aysén y en Punta Arenas. Habría que crear la sensación de descontento y rabia.

   Otra frase que decían los ministros del gobierno de Piñera y parlamentarios como Prokurica: “Piñera en 11 meses lo que la Concertación no hizo en 20 años”. El ex diputado Rivas decía: “El Gobierno de Piñera en dos años ha hecho lo que no se hizo en 20 años”. Por hacer se refiere a que mientras la derecha fue opositora a la Concertación se opuso a ciertos proyectos que aquélla consideraba dañino al país, hasta que llegaron al gobierno y los ejecutaron.

   El ex presidente se sumo a la coro de los falsos “Indignados” al manifestar en su gobierno: “Las desigualdades en Chile son excesivas, inmorales, intolerables”. Sabemos que eso resulto falso y que al chileno no le gusta el igualitarismo como se dijo en este blog durante la campaña presidencial. El magro resultado que obtuvo Bachelet lo demuestra. Mucho ruido y pocas nueces fueron lo que hicieron los llamados ‘Movimientos Sociales’.

   Por esas razones y otras más, al gobierno de Sebastián Piñera se le llamo el V Gobierno de la Concertación. 

   Mientras buscaba esa cita en mi blog, encontré una cita más izquierdista de un representante de la Nueva Derecha, el profesor de la Universidad Adolfo Ibañez, Gonzalo Bustamente, quien escribió: “El presidente Piñera firmando el AVP. El ministro Bulnes anunciando una reforma constitucional que reconoce la educación de calidad como un derecho, sumado a desmunicipalización y aumento del apoyo estatal para la misma. “Los Hermógenes”, Libertad y Desarrollo, Büchi y otros, desafectados del gobierno”. Nótese que menciona instituto en forma despectiva.

   Voy aprovechar este post para abordar un tema que salió anteriormente sobre los think tank, a saber, el financiamiento. Brevemente diré que dije: “no vaya hacer que los empresarios que financian Libertad y Desarrollo también le entreguen plata a los políticos de la DC/UP tal como hizo la empresa Soquimich (SQM)”. En efecto, cuando estallo la colusión del papel confort, que conllevo a la renuncia Eliodoro Matte Larraín del Centro de Estudios Públicos (CEP), llegue a un reportaje que hizo el medio de Izquierda Punto Final , donde comentan el libro Los Dueños de Chile de Ernesto Carmona, que pertenece al Colegio de Periodista de Chile. Valga la redundancia es comunista. En efecto, allí citan las palabras del bisabuelo de Eliodoro, Eduardo Matte Pérez, quien dijo las siguientes palabras hace más de un siglo: “Los dueños de Chile somos nosotros, los dueños del capital; lo demás es masa influenciable y vendible; ella no pesa como opinión ni como prestigio”. Más adelante dice el artículo que Eliodoro Matte participaba en el CEP, participa en el Instituto Libertad y Desarrollo, la Fundación Kast y Fundación Paz Ciudadana, entre otros.

   ¿No es raro que un centro de estudio de derecha o más bien de los oligopolios potencie a políticos de Izquierda? Eso ha sido la trayectoria del CEP. Cuando Bachelet se subió a un tanque, apareció rápidamente como figura con potencia en una encuesta de ese think tank. En la última elección presidencial echo abajo la candidatura de presidencial de la representante de la ex derecha, la señora Evelyn Matthei. En ese segundo gobierno de Bachelet de la noche a la mañana, el diputado de Revolución Democrática, que es una versión descafeinada del Partido Comunista, Giorgio Jackson apareció como el político destacado. Y ahora último, nos enteramos que el periodista y senador Alejandro Guillier aparece como presidenciable. Me acorde de la frase que Máximo dijo en su blog: “Lo levanto igual que Bachelet con el tanque. Colocan en las encuestas a los que ellos quieren y así manejan a la “opinión pública””. No es lo mismo que dijo Eduardo Matte “lo demás es masa influenciable y vendible; ella no pesa como opinión ni como prestigio”. Hay que hacer una aclaración. Una cosa son las grandes familias con fortunas y otra cosa es el Estado. Éste tiene más peso que los multimillonarios, pues como dice más o menos así un forista apodado Challenger: “Un funcionario te puede quitar el trabajo con un simple timbre o la vida”.

En conclusión: los académicos de la ex derecha están mintiendo.

20 de junio de 2016

Los silencios del Instituto Libertad y Desarrollo







  El Instituto Libertad y Desarrollo elaboró dos informes. Uno sobre el conflicto en La Araucanía y otro sobre los beneficios penitenciarios. El primero se llama “La Política de Entrega de Tierras: Análisis y Desafíos de cara a un Nuevo Paradigma de Política Indígena” de abril de este años. El otro informe es “Sistema Carcelario y Libertad Condicional en Chile” de mayo.

   La Multigremial de La Araucanía ha estado más perdida, pues reunieron con Lorena Fríes del INDH para acabar con el conflicto y ahora junto LyD presenta propuestas de entrega de tierras , que por cierto, van generar problemas.

  Pues bien, el primer informe de 24 páginas hace un análisis de Ley 19.253, la violencia en la región, hace comparaciones con países como Australia, Canadá y Nueva Zelanda. Finalmente, llega a una conclusión.

   En el primer párrafo señala: “Particularmente, la política de entrega de tierras, amparada en la Ley 19.253, se configura como una piedra de tope para la instauración de la paz social en la zona, en cuanto reproduce e intensifica el conflicto”. Observen que usa la expresión “paz social” y no paz. La primera expresión consiste en que un grupo minoritario usa la extorsión o amenaza para conseguir una cosa. Lo cierto es que el actual conflicto partió con esa Ley.

   Sin embargo, Julio Bazán Álvarez, autor de los libros ¿Es mapuche el conflicto? y Lo Derrocó el Pueblo, nos ilustra que esa ley abundan conceptos vagos como “tierras ancestrales” y “pueblo mapuche”. Los investigadores de LyD no vieron eso. La ley 19.253 pasa a llevar a propiedad privada. Señala, asimismo el autor, que no hay un tal derecho de tierras, ni derecho a restitución de tierras.

  Esa ley les da calidad de derecho positivo a los pueblos originarios por encima del Estado de Derecho. Igualmente, esa ley pasa a llevar los títulos bien adquiridos e inscritos en base al Estado de Derecho. Eso no lo vieron los investigadores.

   Los pilares del conflicto son, según Bazán en su blog : “La Comisión de Verdad Histórica y Nuevo Trato, La Corporación de Desarrollo Indígena (Conadi), el Fondo para Tierras y Aguas Indígenas, los activistas de los movimientos indiginista; las ONG que los financian, las legislaciones pro indígenas aprobadas en el Parlamento y la sujeción de los Gobiernos a las presiones de las extremistas”.

   Los investigadores concluyen: “De esta forma, se sugiere su modificación, con el fin de mejorar el proceso de restitución de tierras, poniendo énfasis en un desarrollo integral de los pueblos indígenas”.    En una entrevista realizada por El Mercurio de Santiago a Julio Bazán Álvarez, él afirma que la mencionada ley era innecesaria : “Jamás. Era una ley innecesaria. El saneamiento de tierras de las reducciones indígenas estaba resuelto cuando llegó el señor Aylwin". Por algo, al general Augusto Pinochet recibió un título indígena “Ulme Futa Lonko” o el Gran Cabecilla del Pueblo Mapuche. El informe dice algo importante. Las tierras que se han entregado están abandonas y no trabajadas.

   Concluyen también que la comunidad demandante tiene que poseer el título originario de la merced y para iniciar el proceso de reivindicación de tierra, sin “poner el riesgo la propiedad privada de la zona”. ¿No es un contrasentido? La ley 19.253 vulnera la propiedad privada.

   Los investigadores recomiendan: “Conjuntamente el Estado no debe negociar o beneficiar a personas o comunidades que hayan participado en hechos de violencia como medida de reivindicación de derechos”. Eso es lo que han hecho desde que dicto esa ley. ¿Qué creen que son sus interlocutores en el gobierno?

   Julio Bazán Álvarez en su blog comenta los Informes que saco el Centro de Estudios Públicos (CEP) y el Instituto Libertad y Desarrollo sobre el conflicto en La Araucanía . Él cuestiona que no existen los derechos restitución de tierras como hacen ver esos Informes. Sobre el Informe de LyD, afirma:”sin entrar a destacar la cantidad de errores conceptuales que este informe contiene al analizar la situación de la propiedad en La Araucanía y otras regiones del sur”. Ni yo podría haber sido tan lapidario con respecto a esos Centro de Estudios: “Estos supuestos, reflejan como la propaganda indigenista ha logrado la aceptación de sus consignas, (contenidas en el Informe aludido y publicitadas con entusiasmo por medios de comunicación), son aceptadas como verdaderas por instituciones que se suponen informadas y celosas de cuidar los respaldos de sus afirmaciones: triunfo de la propaganda de las demandas engañosas, que conducirán al país a objetivos geopolíticos peligrosos para la soberanía nacional, y que no tienen sustentación histórica ni jurídica, como se demuestra en numerosos artículos de este Blog”. (La negrilla es mía). Como muestra en su blog Julio Bazán, hay intensiones separatistas de los grupos minoritarios terroristas. De ahí la expresión “al país a objetivos geopolíticos peligrosos para la soberanía nacional”. Dos think tank de derecha atrapados por consignas de la Izquierda.

 La solución para La Araucanía como dice en la entrevista del 2011, es “proveyendo gran desarrollo económico en la zona, integrando al campesinado”.

   Es sabido que el Gobierno de Michelle Bachelet saco de la cárcel a 1400 reclusos de Santiago y Valparaíso saco de la cárcel a 1400 reclusos de Santiago y Valparaíso , mucho de los cuales son asesinos, violadores y narcotraficantes, por el pretexto de que existía hacinamiento. Según el Informe de LyD, el otorgamiento de la libertad condicional ha ido en ascenso. De acuerdo a Gendarmería existen 163 recintos penitenciarios. Naturalmente, para otorgar ese beneficio se requiere ciertas condiciones. No voy a entrar a enumerar la condiciones de la libertad condicional para el asunto que quiero abordar. Se nota, que para el Instituto Libertad y Desarrollo no existe el gulag de Punta Peuco. De lo contrario, hubieran escrito un Informe denunciando que discriminan a los reos de ese penal como se han visto en artículos publicados en blog y en otros sitios. A ellos se les niega todos los beneficios carcelarios que tienen los reos comunes. Tampoco les conmueve que todos los presos allí sean personas ancianas que tienen problemas médicos propios de su edad. Quizás los miembros de ese think tank no se pronuncian sobre los ancianos del gulag mencionado, porque no quieren ser tildados de fachos, pinochetistas y nazis u otro epíteto que se les ocurra a la Izquierda.

   El penal de Punta Peuco es descrito por las personas que lo han visitado como “Asilo de Ancianos” enrejado. Tiene muros, si es que no equivoco de 6 metros. En invierno, la temperatura llega a -6 grados. Un lugar ideal para personas de Tercera Edad.

   ¿Qué le importara que las personas allá están ciegos, otros tenga Alzheimer, o no tenga conciencia donde se encuentran, otros tienen diversos tipos diabetes e hipertensos? ¿Van a tomar en serio los informes del psicólogo de ese recinto que le da el pase a los reclusos para que puedan gozar de la libertad condicional? Una vez que tenga el informe de Gendarmería, el Instituto LyD elaborará otro informe haciendo comparaciones y citando a un “experto”.

   Por ejemplo, cuando son llevados al hospital de su institución: “Cuando los reclusos deben ser llevados a los hospitales de las FF.AA o de Orden, lo hacen en carros celulares, incómodos, con conducción poco suave, con chaleco de imputado (amarillo, de plástico), que produce abundante transpiración (peligro de enfriamiento), esposados y si están hospitalizados, permanecen con centinela permanente de Gendarmería, este aspecto para ancianos es inhumano”. Como si les fueran a escapar.

   Es un detalle insignificante para el Instituto es que a los reos de ese penal no se les aplique la Ley de Amnistía de 1978, la prescripción, ni la igualdad ante ley.

   Se desprende, por tanto, que el reconocido think tank cree que los generales y almirantes en retiro presos son “un peligro para la sociedad” tan como el senador Orpis, o que ellos (los reos) cometieron delitos de lesa humanidad, aún cuando la ley que tipifica ese delito no sea retroactiva, o creen que los reos de Punto Peuco son ‘violadores de los derechos humanos’ como les llama Izquierda.

  Queda claro los silencios en que cae el Instituto Libertad y Desarrollo.

6 de mayo de 2016

El sentido de justicia de la derecha chilena







 El fallecimiento del ex presidente demócrata cristiano, Patricio Aylwin, quien gobernó el país de marzo de 1990 hasta marzo de 1995, nos ilustra que hay dos tipos de derecha. Una que se cree el cuento de las violaciones sistemáticas a los derechos humanos ocurridas durante el Gobierno Militar. Por tanto, defiende el Informe Rettig y desde luego el castigo a quienes hayan cometido tales delitos. Se pasa por alto, además, los principios del Estado de Derecho. Como si no fuese suficiente lo anterior, calla ante la tergiversación de la Historia. De esta decir que la otra Derecha no comparte los juicios de la derecha arrepentida comulga. La muerte del ex presidente me va a servir para mostrar que los académicos de este sector están más desorientados que los ex políticos de la ex derecha.

 En efecto, luego de la derrota de la aplastante derrota que sufrió la derecha en la última elección presidencial y parlamentaria, donde la Nueva Mayoría casi obtiene todos los quórum, aquélla ha intentado articularse. Una de las primeras medidas que hizo, por ejemplo, el Partido de Renovación Nacional (RN),fue cambiar su Declaración de Principios por parecer más de progresistas, como si el electorado fuese tan tonto. Una segunda medida fue, pues, realizar un seminario en enero del 2015 titulado “Nuestro sentido de Justicia”, que agrupo los diversos think tank de ese sector: Fundación para el Progreso de Alex Kaiser, la Fundación Jaime Guzmán, Instituto Libertad que es de RN, la Fundación Horizontal de Hernán Larraín Matte, el Instituto Libertad y Desarrollo, la Fundación Chile Avanza de Sebastián Piñera y el Instituto Respublica.


  Las loas que le han hecho ex presidente Patricio Aylwin algunos personajes del mundo académico de nuestro sector llegan a dar lástima. Los cometarios fueron realizados antes de que el ex contrincante del demócrata cristiano en la elección presidencial de 1989, Hernán Büchi declarase que iba del país porque no se respetaba el Estado de Derecho, ya que los burócratas cambian las reglas a cada rato, por cual no se tiene certeza jurídica. Hasta el ex ministro de Interior del Pinochet, Carlos Cáceres hacia cae en lugares comunes y palabras de buena crianza hacia Aylwin. Una cosa es ser cortés mostrando educadamente las diferencias, otra cosa es ser zalamero.

  La historiadora Lucía Santa Cruz , miembro del Consejo Asesor de Libertad y Desarrollo en su columna “La valiente prudencia de Patricio Aylwin”elogia así al demócrata cristiano. Rememora el abrazo entre Sergio Onefre Jarpa y Aylwin, que alguien llamó el “más conmovedor acto litúrgico republicano”. Con lo cual, “Y ahí nace el surgimiento de una confianza nueva respecto a la posibilidad de un futuro de paz para Chile”. Tras 26 años no estamos en paz. Luego escribe: “don Patricio Aylwin como el primer presidente democrático tras 16 años de dictadura no fue para nada fácil y sus logros no deben ser minimizados”. Nótese que emplea la palabra ‘dictadura’.

   Señala la consiga del primer gobierno fue “avanzar en la medida de los posible”, cosa que según ella, la extrema izquierda desvalorizó. Todavía no repara que ex Concertación o DC/UP obro así por conveniencia, no por pragmatismo o sensatez. Y eso quedo probado hasta que llegó la retroexcadora de la Nueva Mayoría. La extrema Izquierda, o sea, los terrorista exigieron el Informe Rettig, reparaciones económicas, violentar la Ley de Amnistía y perseguir a los militares con millares de querrellas, mientras los grupos terroristas están amnistiados e indultados.

  La historiadora repite que el problema es que había que subordinar el poder militar al poder civil e “instaurar las bases de una reconciliación cívico militar y de la amistad cívica esencial entre gobierno y oposición”. No he visto muestra de amistad cívica en los dos lanzamientos que hubo sobre el libro sobre el preso político el Brigadier Miguel Krassnoff, ni mucho menos en el documental ‘Pinochet’, donde salieron a molestar las jaurías de los organismos de derechos humanos, ni a las funas que le ha hecho a los militares en retiro por estar vinculados a lo que la Izquierda llama ‘violaciones a los derechos humanos’ en los lugares donde trabajaban. Para emprender la tarea de la reconciliación creó la comisión del Informe de Verdad y Reconciliación con el objetivo de “la búsqueda de verdad, justicia y reparación a las víctimas de violaciones de los derechos humanos”. Los asesinatos que cometió, por ejemplo, el Mir hasta y después del 11 de septiembre de 1973, fueron excluidos. ¿Se cree el cuento de ese virus llamado ‘violencia política’ que infestó el país en la década del 60 del siglo pasado?

  El éxito de la llamada ‘transición a la democracia’ consistió, simplemente, en que la Concertación acepto de mala gana la institucionalidad y el modelo económico del Gobierno cívico militar.

   Luego está la columna del actual director del Instituto Libertad y Desarrollo, el economista Luis Larraín, “Los detractores de Aylwin” en que defiende a grandes rasgos la tesis del ‘secuestro permanente’ y el Informe Rettig. No esperemos que el abogado José Francisco García de ese think tank no critiqué la prevaricación y la nula aplicación de la Ley de Amnistía, si no lo hace su jefe. Según él, el ex mandatario demócrata cristiano “jugó un rol fundamental en la pacificación y reconciliación del país”. No hay paz ni reconciliación. El país ya estaba pacificado, si por ésta palabra se entiende desarticular a los grupos terroristas Mir, el grupo Mapu-Lautaro y el FPMR, gracias a los agentes del Estado que los combatieron. La ‘paz social’ se consiguió, por ejemplo, ayudando a los terroristas a escaparse de la cárcel de Alta Seguridad y “El primer Gobierno de la Concertación, presidido por el demócrata cristiano, Patricio Aylwin libero a los terroristas porque temía que les causaran problemas”, según dijo el parlamentario Hernán Larraín a cambio del Informe Rettig y de perseguir a los militares. Los cientos de militares presos en Punta Peuco fueron la moneda de cambio de la ‘exitosa transición a la democracia’.

   En tiempos del Gobierno Militar, Larraín fue Superintendente de la Seguridad Social cuando comenzó la crisis económica de los 80. Luego fue nombrado subdirector de Odeplan en 1989 y finalmente director de esa institución. El actual director sigue los pasos de Cristian Laurrolet y Arturo Fontaine Talavera.

  El economista critica a quienes consideran que el ex mandatario dijo su célebre frase ‘la justicia en la medida de los posible’ a las violaciones a los derechos humanos, porque había tutelaje militar. Esa es la visión de la extrema izquierda. Sin embargo, a continuación señala hechos que considera casi como ficción, cuando son reales reales: “Esta es una visión sumamente extrema de los hechos, si consideramos, entre otras cosas que: a) Aylwin presionó al Poder Judicial hasta imponer la tesis de que la ley de amnistía vigente no eximía de la obligación de investigar, b) contra la opinión de sus asesores, decidió encargar la elaboración del Informe Rettig, que sirvió de base para el esclarecimiento de muchos de estos hechos y c) apoyó la tesis de la justicia chilena del “secuestro permanente” en los casos de detenidos desaparecidos, para eludir los efectos de la ley de amnistía; figura que fue llamada eufemísticamente “ficción jurídica” para no decir lo que de verdad era: una distorsión de la realidad para conseguir que en los hechos dicha ley no se aplicara en esos casos, lo que en mi opinión es reprobable porque es una flagrante aplicación del principio de que el fin justifica los medios”. Si Aylwin tiene una cara de maquiavelismo. Hay una carta de la jueza Raquel Camposano Etchegaray, en que refuta lo anterior en que los jueces aplican el artículo 141 del Código Penal referido a particulares.

  No sé cómo todavía elogia el destacado escritor y ex parlamentario, Hermógenes Perez de Arce al Instituto Libertad y Desarrollo, si aún desconoce las palabras de Larraín. Si el ex político ha sido uno de los principales detractores del Informe Rettig y uno de los principales denunciantes de la falta del Estado de Derecho hacia los militares.

  Pues fue lo que hizo. Al economista no le importa que se vulnere la igualdad ante ley, por cierto, un principio liberal. Ni tampoco le llama atención que los únicos que no violen los derechos humanos sean los terroristas, como si éstos nunca hubiesen existido.

  Según él, “dichas críticas carecen de un mínimo sentido de realidad, si se tiene en consideración la situación institucional que vivía el país y el balance de poder que existía en esos años. Criticarlo hoy día, quince años después, desde una cómoda posición, carece a mi juicio de todo valor”. ¿Cuál situación institucional? La amenaza vino de los terroristas, no de los militares.

  Si el grupo terrorista Mir hubiese triunfado, por no mencionar el FPMR brazo armado del PC, no existiría el Instituto Libertad y Desarrollo, ni los empresarios.

   Se nota que el director del Instituto Libertad y Desarrollo no le ha llegado a sus manos el libro del abogado Adolfo Paúl Latorre “Procesos sobre las violaciones a los derechos humanos”, ni jamás ha escuchado la defensa del abogado del brigadier Miguel Krassnoff, Luis Valentín Ferrada, a la ex juez Raquel Camposano Etchegaray o al abogado de Renovación Nacional, Miguel Otero y Marcelo Elissalde, todos los cuales denuncian que se les vulnera los derechos humanos a los militares, porque no tienen el debido proceso. Más aún el comandante Paúl Latorre denuncio el año pasado que la Corte Suprema en un oficio enviado al Presidente de la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia de la Cámara de Diputados, que los tribunales no respetan la ley. El oficio es el Nº 33-2015 fechado el 27 de marzo del 2015. Así lo describe el abogado: “que los tribunales chilenos no respetan las instituciones tradicionales que inhibe o impiden la investigación, como lo son, por ejemplo, la prescripción, la territorialidad y la retroactividad de la ley penal, como así también las disposiciones sobre amnistía; y agrega que solo fue posible el procesamiento y la sanción de los militares al introducir en sus decisiones los conceptos de delitos de lesa humanidad, ius cogens y otros”. Sin embargo, el Instituto no saco un papers denunciado que un poder del Estado a otro le dice no acata ley, del mismo modo que lo hicieron cuando el SII empezó a perseguir a Andrés Velasco.

  Por último, Gonzalo Blumen, director ejecutivo de la Fundación de Sebastián Piñera “Avanza Chile” escribe en su columna “La total vigencia Patricio Aylwin”, en la que resalta lo mismo dicho por la historiadora de avanzar en la medida de lo posible en diversos frentes: “Y por ello no se trataba de elegir justicia o impunidad. No era crecimiento o igualdad”. La columna de Blumen confirma lo dije en el post anterior, que desde los noventa la política se basa en la paz social, no en la paz. Y eso significa que un grupo minoritario extorsiona o amenaza al resto de la sociedad saliendo a calle creyendo que son una legión o hacen cosas peores: “Corriendo la barrera de lo posible en materia de derechos humanos, pero preservando la paz social”. Por la paz social, el cobarde de Sebastián Piñera no quiso cumplir su palabra  que dijo en el Club Español, porque le temía a las organizaciones de derechos humanos de la Izquierda en general. Y la derecha en general ha aprobado cada tontera que se ocurrió a la ex Concertación.

   Recrea el momento en que el ex presidente en el Estadio Nacional llama construir un país unido entre civiles y militares: ““Chile es uno solo”. Porque en su lógica no cabían retroexcavadoras ni propósitos excluyentes”. Los únicos excluidos en estos 26 años ha sido a los militares condenados por ‘violaciones a los derechos humanos’. El piñerista le perdona sus errores: “Porque pese los errores u omisiones de su larga trayectoria, que por cierto los hubo”. Los tres omiten la Reforma Agraria, el hecho de que votará por Allende, que luego suscribiese el Acuerdo de la Cámara de Diputados y luego fuese opositor al Gobierno Militar, porque éste no le entrego el poder a la DC. Ni siquiera asocian el actual conflicto en La Araucanía con el ex mandatario demócrata cristiano. La guinda de la torta fue su última declaración antes de morir: “Nunca apoyé la intervención militar". En el video de Youtube dice lo contrario.

   Uno de los principales argumentos contra los Informes de la Izquierda, ya sea Rettig o Valech, los ha dado Hermógenes Pérez de Arce, es que esas comisiones vulneran la Constitución Política de 1980, en el capítulo 2, artículo tercero, en que “Nadie puede ser juzgado por comisiones especiales, sino por el tribunal que le señale la ley y que se halle establecido con anterioridad por ésta”. Recuerden hasta la Policía de Investigaciones creó una unidad especial para perseguir a los militares basándose en los cuentos de hadas de esos informes.

  La derecha está clínicamente muerta tanto a nivel político como académico, salvo contadas excepciones. Ese es el sentido de injusticia de la derecha chilena.

5 de febrero de 2016

La batalla de las ideas







 El ex Secretario General de la Presidencia de Sebastián Piñera, Cristián Larroulet dijo recientemente en una entrevista a propósito de los 25 años del Instituto Libertad y Desarrollo:”La batalla de las ideas no se termina nunca, es una tarea permanente”. Sin embargo hay que aclarar unas cosas.


Primero, se puede dar la llamada ‘batalla de las ideas’ siempre y cuando el adversario comparta fundamentos comunes. Eso lo podemos ver en el Partido Republicano con el Partido Demócrata en Estados Unidos, los Laboristas con los Conservadores y, por último, la Socialdemocracia alemana con la Democracia Cristiana. Desde luego, cuando se está ante un grupo de matones, a quienes no les importa lo que diga, piense o sienta el otro lado no sirve la batalla de las ideas. Se pasa a otro plano.En la exopolítica se reconoce la existencia de E.T matones.

 En segundo lugar, la expresión ‘tarea permanente’ me suena a la Revolución Permanente del dirigente marxista León Trosky. Más bien habría que decir con Thomas Jefferson “El precio de la libertad es la eterna vigilancia’. Eso tiene más sentido, ya sea de enemigos internos o externos.

 Y en último lugar, si la historia es cíclica, ¿tiene sentido hablar de batalla de las ideas?

  Cristián Larroulet fue durante 20 años Director del Instituto Libertad y Desarrollo. Con todo, habla como si no hubiera trabajado para el Gobierno de Piñera. Habla de que son importantes las ideas. Él estuvo en el mismo equipo del ex ministro de Interior, Rodrigo Hinzpeter, quien dijo en la Revista Que Pasa, que la derecha llego el poder con las banderas del adversario: “Me obsesioné con que nuestro jingle fuera con charangos, con quenas, "tráiganme una canción de Illapu o Quilapayún". Sostuve que era clave izquierdizar nuestra campaña. Creí y creo que era fundamental que tomáramos las banderas de lucha y planteamientos de la Concertación”. Se hizo el leso, cuando supo de esa declaración. El hecho grave que el ex ministro de Interior le gustase sacarse fotos con el retrato de Allende al fondo.

 Trabajo en un Gobierno en que gobernaba las encuestas, no las ideas solo para satisfacer el ego del presidente.

 Cuando el Partido Comunista comenzó agitar a la ciudadanía a través de la dirigente estudiantil de ese partido, Camila Vallejo y se hablo de las supuestas desigualdades que habían en el país, en entonces presidente Piñera en dijo a La Segunda: “Las desigualdades en Chile son excesivas, inmorales, intolerables”. Tanto es así, que la ex candidata de la derecha término su campaña presidencial denunciando las desigualdades. Al final, toda la bulla que armo Camila Vallejo denunciando la indignación ante el sistema económico capitalista y la falta de igualitarismo sólo se redujo a un 26% del electorado.

 ¿Qué tiene que ver las ideas que promueven el Instituto Libertad y Desarrollo con el episodio de la termoeléctrica Barrancones, en que el ex presidente de la República hizo un llamado a los jefes de la empresa para que no se construyera?

 ¿No se sintió aludido cuando el presidente Piñera se refiero a ‘cómplices pasivos’ de las llamadas ‘violaciones a los derechos humano’, teniendo en cuenta que trabajo como asesor del ministerio de Economía, Fomento y Reconstrucción, Luis Danús, y más tarde fue jefe gabinete del ministro de Hacienda, Hernán Büchi?

  Tampoco hay que olvidar que durante la administración pasada, abundaban frases como ésta: “Lo que la Concertación no hizo en 20 años”. Asimismo, no creó ninguna iniciativa para aumentar la libertad: “De hecho, creó leyes que restringen el consumo de alimentos considerados “malos” y otras que restringen el consumo de tabaco y alcohol.”Aumento la burocracia y subió dos veces los impuestos. En el gobierno en que trabajo, Cristián Larroulet se crearon dos sistemas piramidales como resume el escritor Francisco Salinas : “Además, creó dos sistemas piramidales (posnatal de 6 meses y el 7% de los jubilados) que no agregarán un peso al producto y que su financiamiento se hará cada año menos sustentable, debido a la expansión constante de los programas sociales”. ¿Dónde estuvieron las ideas del Instituto Libertad y Desarrollo en el gobierno pasado?

 A lo anterior, no saco las trabas de las regulaciones en distintos ámbitos de la economía para que entraran nuevos actores, ya sea en la educación, salud, isapres y otras áreas.

 Según él, un tema que podría abordar a futuro el Instituto es el Estado de Derecho: “Temas antiguos como el Estado de Derecho, la importancia de la seguridad en la ciudadanía, conflictos asociados a la descentralización, también creo que van a estar muy presentes en los próximos 25 años”. ¿En qué mundo vive? En Chile, no hay Estado de Derecho partiendo con la persecución a los militares, el terrorismo en La Araucanía y, por último, la persecución a los opositores al actual Gobierno, quienes usan la Justicia, la Fiscalía y el Servicio de Impuestos Internos. El año pasado sacó un informe relacionado r con el caso Penta, Caval y Soquimich, “El Estado de Derecho debilitado”, donde denunciaba que tanto el Ministerio Público como el Servicio de Impuestos Internos, a veces se apegaban a ley, otras veces no. El autor escribe en ese informe acerca la piedra angular de las democracias modernas, ya mencionado:

 “Se trata de una evolución de varios siglos que buscó no sólo la igual aplicación de la ley a gobernantes y gobernados, sino que el que los primeros no hicieran uso arbitrario de los poderes delegados por los ciudadanos. De ahí la importancia de la Constitución y de una serie de garantías a favor de los ciudadanos como la legalidad tributaria, el debido proceso, la tipicidad penal o la presunción de la inocencia, como también el que los órganos públicos sólo actúen en el marco de su competencia”.

  Para el Instituto Libertad y Desarrollo le hace la vista gorda a la prevaricación de los jueces y que la ley de Amnistía sólo se aplique un lado, y que los militares ancianos en Punta Peuco se les niegue los beneficios carcelarios que tiene cualquier reo como salir el fin de semana.

  Naturalmente, un campo que no aborda es la Historia. No pertenece a la batalla de las ideas promover la Verdad Histórica sobre la Unidad Popular y enfatizar el derecho a la rebelión como tantas veces ha señalado el historiador Gonzalo Rojas. El ex director del Instituto Libertad y Desarrollo participó activamente el Gobierno Militar.

   A Cristián Larroulet lo puse hace tiempo como un genuino representante de la Generación Perdida . Cero autocríticas. Lo peor, es que pertenece al equipo de la Fundación ChileAvanza, de Sebastián Piñera. ¿Cómo piensan ser gobierno si hasta los intelectuales son deshonestos?