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15 de abril de 2018

Echándole la culpa al empedrado









  Dejare de hablar de los inmigrantes ilegales, después de todo, el propio Presidente de la República, el empresario Sebastián Piñera le ha dado la espalda a sus electores , los cuales no querían un “perdonazo” a los ilegales, sino simplemente que aplicará la actual Ley de Extranjería y que detuviera el flujo de los falsos turistas haitianos que no andan el desierto de Atacama o en las Torres del Paine gastando dinero. Hoy lunes 9 de abril firmó el decreto que permitirá regularizar a 300 mil inmigrantes ilegales.

  El piñerismo es tan tonto que por un canal de Youtube me enteró que le pidieron consejo al ex director de la Extranjería e Migración del segundo gobierno de Bachelet, Rodrigo Sandoval que durante los cuatro años no aplico la ley.

 Por ese medio también me entero que la organización jesuita “Techo para Chile” está trabajando con el gobierno para darle facilidades a los inmigrantes para accedan a viviendas. Lo que significa que el gobierno comprará terrenos o se los dará como el Ferrocarriles del Estado.

   En otro ámbito en que no aplica la ley y la fuerza es materia de Seguridad, donde convoco una comisión transversal. Allí está la ex candidata a la presidencia por la Democracia Cristiana, Carolina Goic, quien durante la campaña presidencial manifestó que ni a misa con Sebastián Piñera. No fueron esas sus palabras. Se entiende lo que quiero decir.

  No voté por Piñera en la segunda vuelta a sabiendas que estuvimos cerca de “Chilezuela”. Ahora tenemos una tregua de cuatro años. O quizás nos estamos engañando. Después de todo, el segundo gobierno de Sebastián Piñera lo denominé “El segundo gobierno de la Nueva Mayoría” o “El sexto de la Concertación”, según la orientación que tomen sus políticas públicas. Quizás Piñera muy a pesar de los electores que no querían el continuismo de Bachelet, le entregue la banda presidencial a un candidato opositor. Lo cierto es que no hará políticas orientadas hacia la derecha. Ya lo estamos viendo con cada anuncio lleno de parafernalia.

    Antes que Sebastián Piñera asumiera el pasado 11 de marzo una revista Que Pasa entrevisto a Marcela Sabat  diputada de Renovación Nacional que pretende revivir el sector liberal. Ella se define como ala liberal de ese partido en la línea de Andrés Allamand. Quiso formar una bancada transversal feminista en el congreso.

 Según ella, el ex presidente de RN, Carlos Larraín “extirpó al ala liberal de RN, y eso se celebró”.

 Asimismo, el periodista le afirma a Sabat que el proyecto que tenía Andrés Allamand con su postura liberal fracaso a principios de los 90. Ella le responde: “RN históricamente ha tenido intentos de abrir camino en el ala liberal. Siempre se quiso lograr una mirada menos conservadora en lo valórico. Pero también hay que ampliarse hacia algo menos intransigente en la dimensión entre el Estado y el mercado, llegar a algo que no sea blanco o negro”. No le molesta que los servicios que presta el Estado sobre todo en salud y en educación sean los malos. Ni siquiera menciona achicar el Estado.

 El ex ministro de Defensa del primer gobierno de Piñera, Allamand se encargó de arruinar a la derecha cuando acuñó la expresión ‘los poderes fácticos’ que supuestamente manejaban el poder del sector. Eso fue más bien para otros políticos de la derecha no le hicieran sombra. Además, se olvida Sabat que Allamand perteneció a la nefasta ‘Patrulla Juvenil’ de los noventa junto con el actual Presidente de la Republica, Sebastián Piñera, el actual ministro de Defensa, Alberto Espina y la ex candidata a la presidencia, Evelyn Matthei. El sector que se dice liberal en vez de oponerse a la reforma tributaria del primer gobierno de la Concertación liderado por el demócrata cristiano, Patricio Aylwin voto a favor y los conservador de la UDI liderados por el ex senador asesinado Jaime Guzmán se opusieron. Desde entonces le han dicho amén a cada reforma o tontera de la ex Concertación y de la ex Nueva Mayoría con las enmiendas. La gente como Allamand aprobó la nefasta reforma tributaria expropiatoria. La derecha ha cedido a la Izquierda en todos los ámbitos. Así llegamos al primer gobierno de Piñera apoyado por pinochetista, la ‘familia militar’ y los descolgados de la ex Concertación, en que el ex ministro de Interior del mismo partido de Sabat, Rodrigo Hinzpeter declara que el sector ‘ganó con el bandera del adversario’. Ese gobierno de fue centro izquierda.

¡Y qué decir las reformas o desmantelamiento a la Constitución de 1980 con los votos de Allamand y Cía!

 Ella dice que respeta la diversidad: “Tenemos parlamentarios que se atreven a hablar sin complejos, y a plantear una postura más radical, respetando siempre la diversidad”. Sin embargo a quienes mantienen sus principios los tacha de fundamentalistas. Y se pavonea que su partido haya cambiado sus principios para parecer más progresistas y culpan a la derecha tradicional: “La derecha tradicional olvida cómo va avanzando la sociedad. Cuando RN abre la puerta a conservadores y liberales está escuchando los resultados electorales. No nos podemos quedar desfasados —que es lo que le pasó a la UDI, que no renueva su carta de principios—, sin tener empatía con el mundo actual, que pide ir más allá de los fundamentalismos”. Nótese que habla de empatía no de dar razones para tal como lo hacía el senador asesinado Jaime Guzmán en los nichos históricos de la Izquierda que luego se pasaron al otro lado. Importa lo que yo sienta por el otro y no la verdad. Tampoco hay que señalar el error y la falsedad.

 Hace tiempo dije que los sectores que se llaman liberales como los de Renovación Nacional, Amplitud y Evolución Política (Evópoli) les gusta hablar de la diversidad siempre y cuando se piense como ellos. O de lo contrario, los que tienen todo el derecho a discrepar de ese grupo y defender su postura se los tilda de ‘fundamentalista’.

Hay recordar una vez más que durante el primer gobierno de Piñera un grupo de académicos instaron a solamente a los partidos de derecha, la Unión Demócrata Independiente y Renovación Nacional que cambiara principalmente en que elogiaba al pueblo chileno y a las Fuerzas Armadas por haberse rebelado contra un gobierno que quiso instalar un gobierno totalitario. A la Izquierda no se le pidió nada como por ejemplo, sacar las dos estatuas de Salvador Allende que hay en La Moneda. Una por delante y la otra junto los ex presidentes.
   
   La declaración de principios de RN rezaba así sobre el 11 de septiembre chileno: Renovación Nacional destaca el patriotismo y espíritu de servicio de las Fuerzas Armadas y Fuerzas de Orden, cuyo origen y gloriosas tradiciones se identifican con el surgimiento y defensa de la chilenidad a través de toda su historia. Incluida su acción libertadora del 11 de septiembre de 1973, que salvó al país de la inminente amenaza de un totalitarismo irreversible y de la dominación extranjera, culminando así una valiente resistencia civil y recogiendo un clamor popular abrumadoramente mayoritario".  Ese artículo cuenta los eventos como realmente sucedieron. No me había fijado en las siguientes palabras: “No podemos quedarnos en un pasado dogmático”. ¿Qué quiso decir? ¿Duda de la legitimidad del derrocamiento de Allende? ¿No hay que cuestionar el sesgado Museo de la Memoria de Bachelet? No hay que defender la Verdad Histórica tal como lo hizo José Piñera en su libro Una Casa Divida, Julio Bazán Álvarez en su libro Lo derroco el pueblo y, por último, el historiador y columnista, Gonzalo Rojas Sánchez en su libro Chile eligió  la libertad. ¿Hay que dejar que la Izquierda imponga su versión, pues ese sector le teme al debate? Dogma significa decreto por lo cual se desprende que por ley desea prohibir que un grupo chilenos cuente la verdad del Gobierno Militar.

 Ya que se pavonea la nueva declaración de principios de Renovación Nacional, si es que no equivoco abundan expresiones progresista como por ejemplo, que en Chile es un país multi étnico, cosa que hasta 1990 todos éramos chilenos incluyendo los mapuches y aymaras. También recuerdo que enfatiza la defensa de los derechos humanos, sin embargo, al estilo de la Izquierda.

 Sólo  parlamentario Baldo Prukorica de RN ha visitado Punta Peuco.

 ¿Tendrá empatía por los ancianos del mencionado penal?

 También hay que recordar a losa cobardes académicos y analistas que suscribieron la “Carta transversal sub 40 pide “esfuerzo colectivo” para reconciliación” muchos se caracterizan por sostener que la ex derecha está ciega, sin rumbo, mientras reniegan del Gobierno Militar: “Cristóbal Bellolio, Daniel Brieba, Gonzalo Bustamante, Max Colodro, Jorge Fábrega, Camilo Feres, Jorge Ferrando, Andrés Hernando, Francisco Irarrázaval, Hernán Larraín M., Davor Mimica, Roberto Munita, Macarena Ponce de León, Slaven Razmilic, Javier Sajuria, Rafael Sánchez, Sergio Urzúa, Valentina Verbal, Paz Zárate e Ignacio Briones”. El coordinador de tan nefasta iniciativa fue el hijo del actual ministro de Defensa y arrepentido, Hernán Larraín, Hernán Larraín Matte de la Fundación Horizontal.

  Así, por ejemplo, la historiadora Valentina Verbal del Instituto Libertad y Desarrollo saco el libro La Derecha perdida el año pasado. La historiadora está tan perdida que suscribió la famosa carta por la Reconciliación y los Derechos Humanos. O sea, la historiadora está diciendo que si volviera a repetir la misma situación de la Unidad Popular, los chilenos no tenemos derecho a la rebelión cuando un gobierno se ha salido de la ley y de la Constitución. El país no está reconciliado y siguen persiguiendo a los militares. E igualmente está perdido el director del Instituto LyD, Luis Larraín que suscribe la tesis de la ficción jurídica del ‘secuestro permanente’ contra los militares de Punta Peuco.

 Por cierto a ese sector que se dice liberal se hacen leso ante la abierta prevaricación de la Justicia y no la igualdad ante ley. Este último es un valor que toda persona se que dice liberal le importa. Por tanto, esos liberales deberían estar escandalizados que a los presos políticos de Punta Peuco, le niegan todos los derechos. No sólo la amnistía y el indulto, sino los derechos carcelarios. Por tanto, ese sector es cómplice pasivo de la crueldad que los sufren los ancianos del gulag o campo de exterminio de Punta Peuco. Allamand, Espina, Hernán Larraín y el actual presidente Sebastián Piñera aprobaron los indultos a los terroristas.

  Antes de terminar, la última tontera que dijo la diputada Marcela Sabat fue raíz de ley de identidad de género, en que ella apoya que los niños mayores de 14 años tenga derecho a cambiarse de sexo: “Gracias a Dios estoy en RN y no en la UDI”. Tenía en entendido que Dios creo hombre y mujer, y no transgénero. Ni siquiera quiere admitir que el trangénero es un desorden mental y que se grupo cuando se cambian de sexo tienen altas tasas de suicidio. Le importa la empatía, no la verdad. De ahí su apoya al matrimonio igualitario. Conste me he fijado en lo que dice la diputada.

No he fijado si es mujer y rubia de 36 años.

26 de julio de 2017

Ganar para perder







    El único representante genuino de la Derecha es, pues, el conservador y actual candidato a la presidencia de la República, José Antonio Kast, quien renunció a su partido la Unión Demócrata Independiente (UDI), ya que ésta se alejo de su pasado. Los que se llaman liberales son socialdemócratas de derecha que están por el candidato y ex presidente Sebastián Piñera.

   Una pregunta. ¿Qué hacen aquí? Tanto el parlamentario de Renovación Nacional, Cristián Monckeberg como el dirigente de la Evolución Politica (Evópoli), Felipe Kast han dicho que aquél le gusta la Democracia Cristiana y a éste lo que representa el ex ministro de Hacienda de Bachelet, Andrés Velasco en desmedro de la Unión Demócrata Independiente (UDI). Tanto la DC como Velasco son anti derecha. El economista del movimiento Ciudadanos pretende recuperar el llamado ‘centro político’, que es la Izquierda burguesa. ¿Tanto Monckeberg como Kast no entienden la historia, las ideas que detrás de las acciones? El llamado ‘centro político’ siempre ha votado por la Izquierda. La DC voto por Allende y Velasco que no quería a los comunistas en el gobierno, finalmente, apoyo a su ex jefa, a quien le encanta el PC.

 Eso es en el ámbito político. Sin embargo, ¿cómo están las cosas en el mundo académico?

 Los que me siguen y leen otros blogs parecidos, el debacle que sufrió la derecha en el última elección presidencial fue responsable de Sebastián Piñera y su equipo, quienes hicieron un gobierno de centro izquierda como dijo Álvaro Vargas Llosa y, no de centro derecha como repiten los académicos de diversos think tank del sector. Después de todo, en ese gobierno “abrazaron las banderas del adversario” e “hicieron lo que no hizo la Concertación en veinte años”.

   En otro post había mostrado el desarme intelectual de la derecha, aunque para ellos era un rearme. Asimismo, tanto los académicos como los políticos habían desahuciado la Constitución de 1980 al sumarse con propuestas para el nuevo texto Fundamental. Y la guinda de la torta fue cuando el bloque “Chile Vamos” propuso “un Estado fuerte y solidario” echando por tierra el ordenamiento jurídico que nos ha dado prosperidad. Axel Kaiser manifestó en una carta que tiene diferencias con el filósofo Joaquín García Huidobro y con el ex contralor Ramiro Mendoza. Con todo, esas diferencias se han zanjado en forma educada.

   Dime con quién andas y te diré quién eres. En el 2015, apareció la noticia de que la Universidad de Adolfo Ibañez (UAI) más conocida por su Escuela de Negocio iba instalar cátedras en los cursos de pregrado del pensamiento liberal a cargo de la historiadora Lucía Santa Cruz, el economista Leonidas Montes, el abogado y ex embajador de Sebastián Piñera, Òscar Godoy y, por último, el director de la Fundación Para el Progreso (FPP), Alex Kaiser. En esas cátedras enseñan a Adam Smith, Andrés Bello, Edmund Burke y Alex Tocqueville, entre otros. Me parecen bien que enseñen esos autores, pues por lo general en las universidades enseñan a pensadores de Izquierda. Sin embargo, me extraña que en el grupo de personas esté Óscar Godoy, quien fue elegido por Michelle Bachelet en su primer gobierno para formar parte del directorio del Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos junto con el escritor Arturo Fontaine. Da la casualidad que la Izquierda a fines del Gobierno Militar y a principios de los noventa sentía aprecio por Godoy y Fontaine. Los dos terminaron en esa institución sesgada. El problema estriba que no sacan nada con divulgar esos autores, si por otro lado no cuestionan el manoseado concepto de la Memoria. O sea, son cómplices pasivos de la tergiversación de la Historia reciente. Godoy como me hizo observar el administrador del blog Libertad y Socialismo jamás ha criticado los tópicos de la Izquierda. Ni siquiera lo considera de Derecha. ¿A la historiadora, al economista Montes y a Kaiser no les incomoda ese museo? De Lucía Santa Cruz ya hemos hablado al respecto, cuando elogio al traidor, el demócrata cristiano Patricio Aylwin.

   Según el actual rector de la UAI, Andrés Benítez: “Estos autores representan las ideas que fundaron la universidad, pero que también están en su misión, que es proveer una educación basada en la libertad y la responsabilidad individual. Son autores que han colaborado, como muchos otros, en el desarrollo de una sociedad basada en estas ideas”. ¿Qué hacía entonces el abogado Fernando Atria, quien es afín al Frente Amplio? ¿Qué hace la economista Andrea Repetto en esa universidad, quien ha defendido la nefasta Reforma Tributaria. Es de la Nueva Mayoría, a quienes no les gusta los autores mencionados?

   Cuando Alex Kaiser presento su libro La Tiranía de la Igualdad, quienes estaba al lado de él eran el abogado y columnista Genaro Valera y el ex contralor Ramiro Mendoza, quien como sabemos declaro que el grupo terrorista Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) era una empresa como cualquier negocio que venden productos o servicios. El Mir por si no sabe el director de la Fundación para el Progreso quiso instalar una dictadura comunista o proletaria, uso la violencia matando a civiles y militares, quiso infiltrarse en la Armada y, por último, según el Comandante ‘Pepe’, quien tiene un museo en su honor, la revolución comunista de la Unidad Popular costarían un millón de personas muertas. Está bien denunciar que el igualitarismo nos conduce a la tiranía Está mal hacerse el leso ante barbaridad de declarar el Mir como empresa. Hecho bizarro, grotesco. Espero que las diferencias con el ex contralor se refieran a esa aberración más que sea piñerista. De nuevo cómplices pasivos.

   Los conservadores también lo han hecho mal. En efecto, el año pasado el director de la Escuela de Filosofía de la Universidad de los Andes, Daniel Mansuy publico el libro El pasado silenciado. En la presentación del libro estaba la demócrata cristiana, la ex ministra de Educación, Mariana Aylwin, quien milita en la DC y a la vez, en el movimiento de Andrés Velasco. Además, el parlamentario de Renovación Nacional, Andres Allamand, quien no tuvo problemas en estar en la presentación del libro Las Armas del Ayer del ex Mir, millonario a costa de trabajo de esclavo de Cuba e indultado por Allende, Max Marambio. Sin embargo, cuando fue ministro de Defensa en el gobierno anterior le produjo urticaria que el comandante en jefe del Ejército tuviese como asesores a personas asignadas a la DINA o CNI. No saben los conservadores heterodoxos, pues así denominan, que la Democracia Cristiana es un partido anti derecha, anti conservador, anti liberal. En resumen, socialista, burocrático, estatista. Ellos dirán no son socialistas. ¿Qué hace una demócrata cristiano que votó por Bachelet para su segundo mandato, y por tanto, con las nefastas reformas que el país no necesita? Algunos dirán que el sector de Mariana Aylwin no es marxista, sin embargo, la odiosidad continúa en el país gracias a la traición del Patricio Aylwin, como se vio cuando le preguntaron hace poco a Bachelet sobre el gulag de Punta Peuco, que ella pensaba cerrarlo. Supongo que ahora la ex ministra de Educación estará trabajando por la campaña presidencial de Carolina Goic, quien dijo: “con el PC son muchas cosas que nos unen”. Estuvo en la presentación, el dirigente de la UDI, Bellolio que reniega del pasado de su partido y le cree el cuento de las violaciones a los derechos humanos de la Izquierda.

   Lo que sí tiene razón Daniel Mansuy es que la Derecha no quiso argumentar durante 20 años, porque tenía asegurado los escaños y los vetos: “El motivo es que durante veinte años no tuvo necesidad de hacerlo para conservar sus cuotas de poder. Esto es, desde luego, una anomalía muy dañina: ¿qué hace en política aquel que no necesita argumentar ni persuadir, y que prefiere conformarse con el silencio y la minoría?” Con todo, eso no sirvió de nada, cuando abrazaron las banderas del adversario y fueron más socialistas que éstos, cuando gobernó la ex Concertación. En lo que no tiene razón es cuando sostiene que los chilenos se aburrieron el modelo en el 2011: “a partir del 2011 las categorías empezaron a cambiar: el lucro fue demonizado, el “modelo” pasó a ser objeto de crítica y, en general, la confianza en las instituciones políticas, económicas y religiosas se dañó gravemente (aunque muchos síntomas son previos, y no haberlo advertido es parte de la crisis actual)”. Eso lo probó la elección presidencial del 2014, donde Bachelet obtuvo el 26%. El chileno se no compró el discurso que el problema era la igualdad de punto de partida, que inventaron los intelectuales de Izquierda, mientras ese sector promueve la desigualdad con sus millonarios sueldos en la política. La desconfianza que hay en las instituciones políticas, es que éstas sólo aplican el peso de la ley hacia un sector, ya sea el SII, la Fiscalía y la Justicia. Bueno de más está decir que al sector de Mansuy no le importa que la Justicia sea abiertamente prevaricadora, no aplique los principios del Estado de Derecho, que condene a personas con delitos que no son retroactivos, ni que aplique la Ley de Amnistía de 1978 y la igualdad ante ley.

   La Derecha que abrazo las banderas del adversario y que hizo lo que no hizo la Concertación en 20 años, intenta armarse intelectualmente. Una prueba de ello, es que “Manifiesto republicano” que saco en febrero de año. Y que lo presento en mayo el actual candidato de la derecha socialdemócrata, Sebastián Piñera. Supe la existencia de ese documento por unos comentarios del profesor de historia, Gonzalo Rojas Sánchez. Los políticos que idearon esa Manifiesto es el senador arrepentido de la UDI, Larraín y Andrés Allamand, para quien el próximo de la centro de derecha tiene que como el primer gobierno de la Concertación, esto es, de centro Izquierda. En dicho documento colaboraron, además, de los políticos mencionados académicos como el filósofo Joaquín García Huidobro, Hugo Herrera, el ex contralor, el economista Leonidas Montes, entre otros.

   Por lo que se desprende grosso modo del texto, es que es una continuación de la nueva Declaración de Principios de Renovación, pues se menciona el reconocimiento de los llamados ‘pueblos originarios. La ex Derecha quiere parecer progresista. Sin embargo, una cosa que me llamo a la atención es que no bastaba la igualdad ante ley. En el punto 27 afirman: “No basta con proclamar una abstracta igualdad ante ley. Este punto de vista es importante, pero insuficiente. Es necesario asegurar a todos los habitantes de nuestra tierra acceso a ciertos bienes que son necesarios para vivir con dignidad. Las grandes desigualdades constituyen un problema político de primera magnitud, porque dan origen a dos Chiles incomunicados, que se miran con desconfianza, donde cada uno ve en el otro un peligro para su seguridad. No se trata de proponer formular igualitaritaristas….donde las diferencias sean frutos del esfuerzo personal y famliar”. Se desprende que no entendieron la última elección presidencial, donde la Izquierda con bandera de denunciando las supuestas desigualdades naturales, apenas saco un 26% de los votos. O sea, al chileno no se creyó el cuento de existía grandes desigualdades, cosa que no existe. Además, el cuento del igualitarismo es un invento de los intelectuales de Izquierda. La única gran desigualad que hay en el país, es la que consiste entre los sueldos y jubilaciones millonarias que reciben los políticos a costa del esfuerzo de las personas a través de los impuestos. Dicho sea de paso, Axel Kaiser lo considero proto chavista, mientras otra persona lo considero inclinado al comunitarismo .

   La receta de la ex derecha es vencer el socialismo revolucionaria con el socialismo. En fin, apaciguar.

   La ex derecha ha tratado de construir un relato, sin embargo, ha sido incapaz primero de rebatir las mentiras entorno a la Unidad Popular y el Gobierno Militar, o sea, la Verdad Histórica. En segundo, lugar por mucho que digan ya sea en artículos o en frases cortas como en twitter que se identifican con el Estado de Derecho y la dignidad humana, si no hacen nada por los militares de Punta Peuco, a los cuales se los trata con indignidad y no respetándose el Estado de Derecho a ellos. Lo que significa que en virtud de la Ley de Amnistía de 1978, un grupo de militares debieran estar libres, mientras que el otro grupo se les debiera indultar como a los terroristas del FPMR. Igualmente, si callan ante la abierta prevaricación de la Justicia hacia los militares. No sacan nada con defender la economía de mercado, menos impuesto y naturalmente, la reducción del tamaño del Estado, mientras exista Punta Peuco, que es como trofeo de guerra de la Izquierda. Mejor dicho, la existencia de ese penal es cuando en las épocas pasadas se pedían un rescate por los prisioneros. El “rescate” desde hace 27 años son las millonarias indemnizaciones a los fracasados de La UP, mas reteniendo a los presos.

1 de abril de 2016

Contrapunto







  A las personas de derecha que han participado en la cosa pública, ya sea de la academia, ya sea en la política a través de cargos públicos, que se opusieron al proyecto totalitario del gobierno marxista leninista de Salvador Allende, luego apoyaron el gobierno cívico militar o el gobierno de las Fuerzas Armadas y de Orden. Y una vez, que los militares entregaron el poder de acuerdo a su itinerario, los mismos que los apoyaron empezaron lentamente a darle la espalda y creerle el relato de la Izquierda. Mientras ésta última jamás abandono a los terroristas del Mir y del FPMR encarcelados y condenados conforme a ley, los políticos de la ex derecha se sintieron avergonzados de los militares asignados a la DINA y la luego CNI, como si hubiesen hecho algo malo. Por eso, los dejaron a su suerte, mientras aprobaban los indultos a los terroristas bajo los gobiernos de la Concertación.

   Esas personas las califique de la Generación Perdida, mientras que a los partidarios de la fracasada UP los denomine la Generación Maldita. Bajo esa expresión no caen por cierto, los comunes, ya que a ellos no les corresponde hacer las tareas que tendrían que haber hecho los políticos y académicos del sector. No solo está perdida, sino interiormente dividida con respecto al pasado, los derechos humanos hasta abrazar las banderas del adversario. Esa es la guinda de la torta.

  En marzo, no sé a quién se le ocurrió la idea de traer de vuelta la Constitución de 1925 con el único propósito de hermanar la Izquierda y la Derecha. De paso sepultar la Constitución de 1980 y estar en sintonía con el programa de la Nueva Mayoría que desea cambiar la Constitución que nos rige. Además ha sido exitosa.

   La división que he mencionado la podemos ver poniendo cara a cara al profesor de Historia y abogado, Gonzalo Rojas Sánchez y al abogado y escritor Arturo Fontaine Talavera, quien desde 1983 se convirtió en director del Centro de Estudios Públicos (CEP). Durante su período antes que los militares devolvieran el poder “ Muchos opositores encontraron allí un lugar donde plantear sus posiciones a través de artículos en Estudios Públicos.. Junto a otros centros de estudio como Cieplan, CED, Flacso y Sur, el CEP desempeñó un papel clave en el término de la dictadura y la transición”. Los que ayudo son partidarios de la retroexcavadora de la Nueva Mayoría. El primero se califica con orgullo se conservador, mientras el segundo se califica de liberal. Ambos pertenecen a la misma generación. Ambos apoyaron la intervención militar. El primero siempre ha defendido la verdad histórica, el segundo se paso a la Izquierda al formar parte del directorio del Museo de la Memoria. Al primero se ha preocupado de la sistemática violación a los derechos humanos cometida a los militares preso en Punta Peuco, el segundo le ha hecho la vista gorda al no respetarle el Estado de Derecho, el debido proceso. Y eso que ufana de liberal. Que a los militares no se les aplique la igualdad ante ley, que es un principio liberal, no le produce un sentimiento de injusticia. Rojas es odiado por la Izquierda y la extrema Izquierda, mientras Fontaine es querido por ella, sobre todo, por los grupos terroristas Mir y FPMR. ¿Por qué creen el Presidente Bachelet en su primer mandato lo eligió para que formara parte de directorio de esa institución sesgada? De hecho, escribió una novela al gusto de la Izquierda Doble Vida, en que trata de una torturada y de un implacable agente de seguridad. Hasta visito el penal menciona igual que el novelista Truman Capote para su novela A Sangre Fría. Le gusta repetir los cliché de la ex UP: ”Las causas no exculpan los posteriores horrores y sevicias que… vulneraron de modo sistemático la vida, el cuerpo y la dignidad de tantas personas. El Estado fue entonces victimario".

       El escritor Arturo Fontaine tuvo un debate hace tiempo con el historiador Gonzalo Rojas sobre el papel de las Fuerzas Armadas , en tiempos del general del Ejército, Emilio Cheyre. Según el poeta y novelista, éstas últimas no eran un patrimonio de ningún sector político: “El Ejercito y, en general, las Fuerzas Armadas no deben asumir como parte de su doctrina permanente la legitimidad del golpe militar de 1973. Esto sin perjuicio de las opiniones de sus jefes y de su personal. Si lo hicieran podrían en peligro su naturaleza de fuerzas nacionales. El golpe fue una intervención de la política interna del país que atravesaba por una situación de excepción. Las circunstancias y motivos que dieron origen hace 30 años al derrocamiento del Presidente Salvador Allende pertenecen a la historia de la “guerra fría” y de la inserción de Chile en ella. Constituye ya materia de estudios para analistas e historiadores”.


   Cuando alguien arguye la expresión “guerra fría”, simplemente, no cree en la libertad entendida como responsabilidad. Y por tanto, asumir, las consecuencias de sus acciones. El contexto sirve para entender, lo que no implica dejar de lado la posibilidad para elegir entre el bien y el mal. Dicha expresión más bien la emplean como lo hace Fontaine y la Izquierda para quitarse una decisión por la cual optaron. Al final, el responsable es el “otro”: la Guerra Fría, el Padre o la Madre, el medio ambiente, la familia y el país.

   El historiador Gonzalo Rojas les responde con estas palabras: “En esta misma tribuna el Director del CEP ha sostenido que “El Ejercito y, en general, las Fuerzas Armadas no deben asumir como parte de su doctrina permanente la legitimidad del golpe militar de 1973”. 
   Esta posición empalma bien con lo que ya se había deslizado en uno de los párrafos de la Declaración de la Mesa de Diálogo, cuando se afirmó que en el futuro jamás debían usarse medios no democráticos para procurar un cambio de gobierno, lo que implica un tácito reproche a la legitimidad del 11 de septiembre. Y esa declaración no la había firmado un profesor universitario, sino un general del Ejército de Chile”.

   Luego argumenta Rojas que lo diferencia el conflicto de 1891 y el gobierno de Ibañez de la Unidad Popular, es que no fue una disputa entre el Parlamento y el Ejecutivo; aunque haya desembocado en miles de muertos en Concón y Placilla, pues no era una cuestión de vida o muerte para el país. Agrega: “Distinto es el caso de la Unidad Popular. Partidarios y detractores del proceso allendista –en las fuentes y en las divergentes miradas históricas- califican a los años 70-73 como el único período en que el país ha estado a punto de ser consumido por una guerra civil larvada y a las puertas de la guerra civil abierta. Mientras unos allendista gritaban “No a la guerra civil”, otros partidarios del mismo gobierno infiltraban a las FF.AA. y formaban aparatos paramilitares de miles de hombres (recordar las confesiones al respecto de Corvalán, Altamirano y Pascal Allende). Estábamos inserto en la Guerra Fría, nos dice el mismo Fontaine”.

   Más adelante cita al propio Fontaine, quien era vocal de la FEUC en abril de 1973: “Lo que la ENU persigue es dar al Estado la ideología socialista-marxista. Para ello no educa sino adoctrina. Porque ¿qué significa ‘educar’ para una sociedad socialista?...Aunque en Chile fueran –o de otra tendencia- no sería legítimo implantar un sola concepción, impidiendo de hecho su cuestionamiento. El educando que no es libre, pasa de persona a robot de un Estado totalitario”. Añade Rojas: “Que bien entendía el profesor Fontaine en abril de 1973 la naturaleza de la amenaza, de vida o muerte que se cernía sobre Chile”.

   Según el profesor Rojas, no se puede sostener que los argumentos de el derecho a rebelión es legítimo y luego rechazarlo cuando las cosas son distintas como lo hace Fontaine, ya que “ellas en realidad carecerían de la radicalidad que se les exige para ser aplicables”. Después dice:“¿Qué sentido tendría ponderar su posible aplicación en medio de unas determinadas circunstancias concretas y llegar efectivamente a la conclusión de que la rebelión es la última salida a una crisis si se temiera que en el futuro alguien quizás dirá que existían otras posibilidades de solución? Simplemente estaríamos así ante la imposibilidad de aplicar el derecho de rebelión y, por tanto, frustraríamos toda su eficacia ante el ilegítimo agresor. O la rebelión es, fue y será siempre legítima en ese caso concreto o nunca lo fue”.

   Si razona así el profesor Arturo Fontaine no esperen que se conmueva de la injusticia que sufren los militares, a los cuales se les aplica delitos inexistentes como el secuestro permanente, o bien, se les imputa delitos que no pueden ser retroactivos como el delito de lesa humanidad. Sobre todo, no se les aplica la igualdad ante ley.

  En vez de evolucionar, involuciona. La coalición gobernante obtuvo el 26% de los votos. Uso la elección presidencial como una suerte de plebiscito al tener la posibilidad los electores de poner la “marca AC” en la boleta. Y aun así, los partidarios de marca AC no obtuvieron nada. A lo que se suma, que la mayoría del país rechaza al Presidente Bachelet y a la Nueva Mayoría. La Nueva Mayoría es la Nueva Minoría. Teniendo esos antecedentes, uno esperaría que los políticos y académicos de la ex Derecha se sumaran a la mayoría contraria al gobierno. Sin embargo, no es así. Ahí tenemos al Partido de Renovación Nacional proponiendo una alternativa al itinerario del gobierno para la Nueva Constitución. Ahora el ex director del CEP está proponiendo volver a la Constitución de 1925.

    Él lo expone de esta forma : “Pero una Constitución política surgida bajo el régimen del general Pinochet es muy difícil, si no imposible, que a la larga se legitime como la Constitución de todos. La razón es que el régimen militar divide y seguirá dividiendo a la sociedad chilena. El dolor causado por la transgresión sistemática de los derechos de las personas y la condena moral que ello suscita impiden que el fundamento común de la convivencia democrática haya emergido de ese mismo régimen.” Fíjense en la frase “la transgresión sistemática de los derechos de las personas”. Repite el coro de los derechos humanos de la Izquierda, cuando los terroristas del Mir y del FPMR no atentaron contra el derecho de las personas. También se le olvido de las violaciones sistemáticas a los derechos de la Unidad Popular.

   Según él, la nueva constitución tiene que partir de la Constitución de 1925 vigente hasta el 10 de septiembre de 1973. Mas reformada. No sé cómo Fontaine se puede tomar en serio el último discurso de Salvador Allende, cuando éste dice que respeto la ley y la Constitución. Ya se olvido de cómo concebían el Estado de Derecho la Unidad Popular: “injusticia económica y social”. Para el presidente marxista que tuvimos: “Sólo se realiza plenamente en la medida en que se superen las desigualdades de una sociedad capitalista”. ¿Qué tiene que ver la igualdad ante ley con las desigualdades naturales?

  ¿Qué gran diferencia entre Gonzalo Rojas y Arturo Fontaine Talavera sobre la Constitución de 1925? Para el primero, la otrora Constitución fue responsable de que Allende instalase un gobierno totalitario , cosa que la actual Constitución de 1980 con sus cerrojos o contrapesos ha impedido que la Nueva Mayoría haga lo que quiera y tengamos un Hugo Chávez, Cristina K, Evo Morales y Nicolás Maduro. Otro Allende: “La Constitución de 1925 estuvo vigente completa hasta el 10 de septiembre de 1973 y fue justamente bajo su ordenamiento que Allende y su gente pudieron desarrollar el proyecto pre totalitario que conmovió a Chile”. Siguiendo con el razonamiento anterior, la Constitución de 1925 fue “co–causante de nuestra crisis”.

  Finalmente, enumera más los defectos que virtudes que tenía: “un texto que no incluye un reconocimiento explícito a la dignidad y libertad de la persona, que no consagra el derecho de los padres como primeros educadores, que no establece el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación, que no regula la autonomía del Banco Central, que no establece el recurso de protección, que consagra un Tribunal Constitucional de poca monta y que minimiza el papel de las Fuerzas Armadas”.

  Está claro que para Arturo Fontaine Talavera la Nueva Mayoría no es la Unidad Popular recargada y que Bachelet no es Allende. Así de ciego está.

26 de febrero de 2016

Conceptos diferentes de igualdad de oportunidades







La Derecha anda pérdida, desorientada o simplemente están ahí por la plata.

 Puesto que esta pérdida, anda buscando la receta mágica en otros lados, del mismo modo que la ex la Concertación para cambiar el modelo económico quiso seguir los pasos de España y Portugal. El senior fellow de la Fundación para el Progreso (FPP), Mauricio Rojas como muchos académicos de la ex derecha propone seguir el camino del pensador británico Jesse Norman , quien publico el libro La gran sociedad (Editorial Ciento Ochenta). La tesis del inglés es centrarse en la sociedad civil y la comunidad para salirse del estatismo y el mercado. Una suerte de Tercera Vía de Derecha. En esa misma línea menciona al pensador Phillip Blond, quien escribió el libro Tory Rojo: “El estado y el mercado han avanzado desde la izquierda y la derecha, copando prácticamente todos aquellos espacios de autonomía y autogobierno que antes conformaban la sociedad civil en Gran Bretaña”.

 ¿Notan que escribe como si jamás hubiese estado el gobierno de Piñera, ni la repartija de bonos para que hubiese igualdad de oportunidades?

  Mauricio Rojas se supone que tiene que defender la economía de mercado a secas. A los conservadores católicos entiendo que les gusta hablar de economía social de mercado, poniéndole el énfasis en la palabra ‘lo social’, pues le parece muy fría la expresión ‘economía de mercado’. El ‘milagro alemán’ como escribió Ayn Rand se debió, simplemente, a la racionalidad. Le temen al uso de la razón.

 Pues bien, el año 2014, el mencionado académico publico un artículo titulado Por una economía solidaria de mercado”, ya que según él “Esto es clave en el Chile de hoy, donde como resultado del éxito del modelo de economía libre y los tremendos progresos ya alcanzados han surgido nuevas inquietudes y demandas acerca de la calidad, sostenibilidad y, no menos, equidad del progreso logrado”. Hace dos años seguía creyendo que las manifestaciones que hubo en el 2011 contra el modelo se debían “al malestar del éxito”, y no a los comunistas que tenían a la cabeza a la dirigente estudiantil comunista, Camila Vallejo. Lo mismo pensó el novelista, Roberto Ampuero con los “indignados” chilenos. El objetivo del PC era crear un problema donde había. Eso que demostrado en el escaso apoyo que saco Michelle Bachelet en la presidencial. Apenas un 26% del electorado. Menos que Salvador Allende.

   ¿Cuál es la receta de Rojas? “En el caso del Chile actual corresponde, a mi juicio, poner un claro acento en el componente social de la economía social de mercado. Ello no implica que se deje de problematizar lo referente al mercado, especialmente considerando el fuerte cuestionamiento que hoy por hoy se hace del mismo y las situaciones de abuso reiteradamente constatadas”.

  Hay que enfocarse en lo social. ¿Qué es lo social? “Lo social en este caso se refiere específicamente a la necesidad de realizar intervenciones políticas de carácter redistributivo destinadas a corregir el resultado espontáneo de los mecanismos de mercado con la finalidad de ampliar la base de recursos y oportunidades de que dispone una parte significativa de nuestra sociedad”. En tres palabras: igualdad de oportunidades.

  Cuando se habla de ‘igualdad de oportunidades’ significa que un tercero tiene que intervenir que para igualar. Más esto último consiste, principalmente, en igualar hacia abajo, tal como lo expreso en su oportunidad el ex ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre y el jurista de Bachelet, Fernando Atria, que se resume en quitarle los patines al que le va mejor. En eso consistió, pues, la Reforma Educacional o Inclusión, que afecto solamente a los colegios particulares subvencionados, que eran los buenos comparados con la educación estatal o municipal. Redistribuir significa quitarle al otro parte de su riqueza.

  Basándose en dos pensadores británicos, Jesse Norman y Phillip Blond, quienes postulan que hay que moralizar el mercado.

 El da tres razones para intervenir: eficiencia, ética y política.

 Por eficiencia se refiere “al capital humano y los talentos de la población” para no desperdiciarlo. Y así evitar, citando las palabras de Sebastián Piñera en un informe de 1976 la “pérdida interna de cerebros”. Pone el ejemplo del Chile del 1910, donde tenían un per cápita superior o igual a Francia y Suecia, sin embargo, la mayoría de la población era analfabeta.

 Por ética se refiere a que “la libertad no puede ser el privilegio de algunos sino un derecho real de todos”. Agrega: “el ejercicio real de la libertad exige condiciones que tienen directamente que ver con nuestro acceso a ciertos recursos y seguridades básicas, sin las cuales la libertad queda reducida a una pura promesa incumplida” .

 Por política se refiere a ponerle el acento a la igualdad de oportunidades. Igualdad potenciando la libertad para no caer en la indiferencia y “falta de solidaridad para con el prójimo”. Así se evitaría homogenizarnos como quieren los socialistas: “con la igualdad básica de oportunidades, podremos combatir con éxito la idea socialista que busca homogeneizarnos, atentando contra nuestra diversidad natural y sembrando la envidia”.

  Hablar de igualdad de oportunidades por parte de la ex derecha, lo único que ha conseguido es que la Izquierda enfatice más el papel del Estado en todos los ámbitos. ¿Acaso no fue eso lo que llevo a Bachelet a su segundo mandato? Finalmente, él propone el Estado Solidario conservando el principio de subsidiariedad. Un cambio de nombre. En vez de economía social de mercado llamarla economía solidaria de mercado.

   Recientemente, en el artículo “Mercado y Libertad” (23/01/2016) aparecido en El Pulso volvió a tocar el mismo tema, que hay que intervenir el mercado. Escribe: “Hay liberales para los cuales el mercado es una especie de fetiche, una panacea de eficiencia que, si se le permite funcionar en plena libertad, resuelve todos los problemas por sí mismo. Para esos liberales, toda intervención política destinada a corregir el resultado espontáneo de los mecanismos de mercado es anatema, ya que lo perfecto no puede ser mejorado”.

  Según Rojas, hay que reconocer las deficiencias del mercado para que a éste no lo destruya el intervencionismo político. Para otra ocasión abordará la colusión o los abusos. La primera se dio en Chile, porque intervino el Estado. El segundo, es parte de la naturaleza humana. En efecto, insiste que el mercado es óptimo y eficiente para sacar provecho a los recursos productivos, sin embargo, no ocurre lo mismo con el talento de las personas. De ahí que el Estado tenga que intervenir. El mercado, a fin de cuentas, mejora lentamente las “desventajas desde la cuna”.

  Me acordé de que en el libro Libertad de elegir de Milton y Rose Friedman abordan el tema de la igualdad de las oportunidades. En efecto, en sentido literal, de ‘identidad’ es imposible. El ambiente familiar en que crecer las personas es diferente. No es lo mismo nacer en los Estados Unidos que la Rusia Soviética. No hay oportunidades idénticas. Ahora bien, si la igualdad de oportunidades se entiende como carrera de talentos, esto significa que no tiene que ponerse obstáculos “a las oportunidades que se le abren a las personas”. Eso es lo importante. Esa manera de entenderlas no estaría en contra la igualdad ante ley, ni tampoco contra la libertad. Puesto que las personas difieren tanto genéticamente como culturales, tomaran distintos caminos.

 Después de la Guerra Civil norteamericana se hablo de igualdad de oportunidades que se expreso en la política económica, cuyos temas eran la competencia, la libre empresa y el laissez-faire. Así lo resumen Friedman: “Todos habían de tener la libertad para meterse en cualquier negocio, dedicarse a cualquiera ocupación y comprar cualquier bien, siempre que se contara con el acuerdo de las otras partes interesadas en la transacción”. Ello implicaba, además, recibir los beneficios si les iba bien o “sufrir las pérdidas si fracasaban”. Aquí lo importaba el rendimiento, por lo que la religión, el nacimiento y la nacionalidad de las personas no eran relevantes. Esta fue la época de las Grandes Industriales.

   Como consecuencia de lo anterior, Estados Unidos se hizo una sociedad dinámica y productiva. Por lo mismo, hubo una explosión de actividades de beneficencia. Detrás estaban el desarrollo de la riqueza. Usemos una palabra estigmatizada por la Izquierda chilena: el lucro. La beneficencia se manifestó, pues, en “hospitales no lucrativos, universidades y escuelas superiores de fundación particular, así como una plétora de organizaciones benéficas dedicadas ayudar a los pobres”. Asimismo, “El estado fue relegado a un papel secundario; no se levantaron obstáculos a las empresas”.

 Al parecer hay una notable diferencia entre lo que entiende Friedman de la igualdad de oportunidades con respecto a Rojas. Me hubiese gustado que éste último extrajese la experiencia del siglo XIX, posterior a la Guerra Civil estadounidense.

20 de noviembre de 2014

El suicidio de Renovación Nacional


 El pasado le incomoda a la derecha, porque han actuado a la defensiva. De ahí que ambos partidos que le dicen representar, estén punto de suicidarse o de dispararse a los pies. Les incomoda porque no han querido rebatirle a la Izquierda asumiendo el ‘relato’ de ésta, ya sea la Unidad Popular, ya sea el Gobierno Militar y los derechos humanos.


 Cuando asumió el Gobierno Militar buscó inspiración en el ministro Diego Portales, quien fue el responsable que Chile no cayera en el caudillismo y anarquía que sumió a las repúblicas hispánicas, luego que se independizaran de España. Su impronta se conoció como “el orden portaliano”. El general Pinochet admiraba el gobierno conservador de Manuel Montt, el cual trajo orden y prosperidad en el siglo XIX.


  Los actuales partidos de derecha la Unión Demócrata Independiente (UDI) y Renovación Nacional (RN) nacieron bajo el Gobierno Militar, recogiendo la labor libertaria al evitar que Chile cayera en el comunismo y liberadora de la economía. La antigua derecha de hasta el 11 de septiembre de 1973 era mercantilista en lo económico y partidaria de la democracia liberal. Gracias a los militares y los ‘Chicago Boys’ se volvieron capitalistas y defensores de la economía de mercado.

  El actual Partido de Renovación Nacional se siente heredero del viejo Partido Nacional que duro hasta septiembre de 1973, que agrupo a los partidos conservador y liberal, que fueron diezmados por la Democracia Cristiana, luego de haber apoyado a Eduardo Frei Montalva. Muchos de sus militantes más viejos vienen de ahí.

  Los expertos electorales parlamentario y dirigentes regionales de RN por lo que pretenden hacer, es que no han sabido interpretar la derrota parlamentaria y presidencial que sufrieron justamente hace un poco más de un año. El partido de Renovación Nacional en el próximo consejo general va certificar su muerte en la política el 22 y 23 de noviembre al eliminar la referencia hacia el 11 de septiembre de 1973. Los políticos que están empeñados en esa locura son los senadores Andrés Allamand y Alberto Espina; el ex ministro de Justicia, Teodoro Ribera; Germán Becker y Paulina Núñez; los presidentes regionales como Carlos Gómez (V Región), Frank Sauerbaum (VIII) y Mario Alvear (Región Metropolitana). Y la actual directiva.


 Mientras escribo este post, en el sitio de Renovación Nacional sacaron la Declaración de principios que tenían y que decía así : “Renovación Nacional destaca el patriotismo y espíritu de servicio de las Fuerzas Armadas y Fuerzas de Orden, cuyo origen y gloriosas tradiciones se identifican con el surgimiento y defensa de la chilenidad a través de toda su historia. Incluida su acción libertadora del 11 de septiembre de 1973, que salvó al país de la inminente amenaza de un totalitarismo irreversible y de la dominación extranjera, culminando así una valiente resistencia civil y recogiendo un clamor popular abrumadoramente mayoritario".

 Se nota, además, que el representante de la Generación Pérdida, Andrés Allamand, el demagogo de Alberto Espina y a la actual directiva de ese partido le fue indiferente el inserto de la Cámara de Diputados de Agosto de 1973, que pusieron de sus propios bolsillos los militares en retiro, durante el último septiembre. En la nueva declaración de Principios omiten el artículo en que reconoce la labor libertadora de las Fuerzas Armadas y de Orden contra el intento totalitario del gobierno de Salvador Allende. Según “el estadista” Allamand, “la referencia al 11 de septiembre ni a hechos históricos determinados se justifica en una declaración de principios que apunta a la inspiración ideológica permanente de una colectividad. Por lo demás, de hacerlo, también habría que incluir nuestra condena a las graves violaciones a los derechos humanos que tuvieron lugar en el régimen militar. Será un tema a debatir, pero ha llegado el momento de zanjar el asunto de una vez". Ni siquiera la Izquierda reconoce las sistemáticas violaciones a los derechos humanos cometidas por la Unidad Popular y por los grupos terroristas del Mir y el FPMR. Cuando habla de los ‘derechos humanos’ es desde la óptica de la Izquierda.


En democracia, desde 1990 se les está violando los derechos humanos a los militares, ya sea negándoles la Ley de Amnistía y los principios de Estado de Derecho como el pro reo, entre otros. Hay que recordar que la administración anterior, les negó hasta el indulto humanitario a los reos de Punta Peuco. ¡De qué derechos humanos está hablando el oportunista y abogado Allamand! ¡Y qué decir de la promesa en el Club Español sobre el Estado de Derecho y el debido proceso que hizo el ex militante de ese partido, Sebastián Piñera! Y así y todo, Renovación repite los clichés de la Izquierda sobre los derechos humanos. Tanto es así que antes que estuviese la actual directiva la anterior había manifestado “su rechazo frontal y total” a las violaciones a los derechos humanos. No se le pueden pedir al olmo, ya que RN cuenta en Instituto Nacional de los Derechos Humanos con el consejero y “experto” en esos mencionados derechos a Miguel Luis Amunátegui. De acuerdo con estatuto de INDH solamente los agentes del Estado cometen genocidio y exterminio, no los terroristas o revolucionarios leninistas maoístas marxistas. Se puede desprender, asimismo, que el libro del abogado Adolfo Paul Latorre Procesos sobre violación de Derechos Humanos les ha sido totalmente indiferente, sobre todo, a los abogados metidos en política de ese partido. Pues, como dice en una carta al lector : “…que evidencian de modo irrefragable cómo la mayoría de nuestros jueces, al juzgar a los miembros de las FF.AA. y Carabineros, han abusado de sus facultades jurisdiccionales y, sobre el texto explícito de la ley, han impuesto arbitrariamente su voluntad. En dicho libro aparece cómo nuestros soldados están siendo víctimas de ilegalidades e injusticias a través de sentencias pronunciadas por magistrados que aplican torcidamente la ley. El odio sembrado con fecundidad en nuestro Chile desde fines de los años 60 y comienzos de los 70 ha relegado al olvido el hecho histórico indesmentible de que nuestras FF.AA. y de Orden, por esencia garantes del orden institucional, el 11 de septiembre de 1973 se vieron en el deber ineludible de asumir el gobierno (que a la sazón era un desgobierno), con el solo propósito de evitar una guerra civil, restaurar la democracia y el orden político y social quebrantados, lo que cumplieron”.


 Hay que recordar que el actual senador Allamand durante la Unidad Popular se cambió del elitista colegio de Saint George al Liceo José Victorino Lastarria de la comuna de Providencia, con el loable propósito de hacer su aporte en derrocar el gobierno de Salvador Allende, como lo cuenta en el libro novelado No virar a la Izquierda.

 Entre paréntesis. En la semana en que Europa celebraba la caída del Muro de Berlín el canal 13, específicamente el día martes hace un pequeño reportaje sobre los militares de Punta Peuco, en que el periodista repite el guion de la Izquierda: “Miguel Krassnoff heredó el anticomunismo de su madre”. ¡Qué manera de burlarse de los millones de víctimas del comunismo!

 Ambos partidos le dan importancia a los consumidores y emprendedores. El partido de Allamand y Espina aprobaron la Reforma Tributaria. En la nueva declaración de Renovación Nacional salen en defensa de los consumidores, de la familia (no obstante, haber apoyado el Acuerdo de Vida en Familia), contra los monopolios y oligopolios. Sin embargo, cuando fueron gobierno no hicieron nada para cambiarlos ni los oligopolios privados como los monopolios estatales como Enap. Les interesan esas cosas, mas no la defensa de una sociedad libre. Y esto último significa denunciar su contraparte tanto ayer como hoy, esto es, el totalitarismo de la Unidad Popular como de la Nueva Mayoría.

  Lo que brilla por su ausencia en los partidos de derecha, incluyendo a los llamados liberales desde 1990 hasta ahora es la defensa del Estado de Derecho. Si no defienden esto último con referentes a los militares, simplemente, se convierten cómplices activos y pasivos de las sistemáticas violaciones a los derechos humanos cometidas en democracia contra una minoría que no puede defenderse. Después de todo, colaboraron con la creación de ‘jueces de derechos humanos’, aunque esa figura no existe, se han callado con la figura del ‘secuestro permanente’, y, por último, cuando un juez ha condenado a los militares por crímenes de lesa humanidad o un político de Izquierda ha hablado de ello, han preferido el silencio antes de rebatirlo, a sabiendas, que ese delito no es retroactivo.

 Tanto el liberal argentino Alberto Benegas Lynch como el conservador chileno, el historiador chileno, Gonzalo Rojas declaran basándose en el Acuerdo de la Cámara de Diputados de 1973, el derecho a rebelión, cuando un gobierno se sale de la ley y la Constitución. Igualmente, tanto José Piñera en su libro Una Casa Divida como Julio Bazán Álvarez en Lo Derrotó el Pueblo citan la Declaración de la Independencia de los Estados Unidos. Se nota a que los militantes de Renovación Nacional no les intereso el libro que publicó el hermano del ex presidente Piñera.

 Por una parte, el ex ministro del Trabajo de Pinochet cita la siguiente parte de la Declaración: “Cuando una larga sucesión de abusos y usurpaciones, todos ellos encaminados de manera invariable hacia el mismo objetivo, revelan la intención de someter al pueblo al absoluto despotismo, es su derecho, es su deber, derrocar a tal gobierno y nombrar nuevos guardianes de su futura seguridad”. Por otra parte, Bazán Álvarez cita esta parte: “…el objetivo de todo gobierno es la garantía de los derechos del hombre; que todo gobierno debe obtener sus derechos con el consentimiento de los gobernados; que si un gobierno deja de garantizar estos derechos, el deber del pueblo estriba en modificarlo o abolirlo”. (Por cierto, cuando habla de ‘derechos’ se refieren a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad, no a los “derechos sociales”).

 Desde 1990 el partido de Renovación Nacional se ha dedicado a desmantelar la institucionalidad que dejaron los militares para evitar el totalitarismo, entre otras cosas. Y así acabar la larga ‘transición a la democracia’, desde la óptica de la izquierda. Para hacer el suicidio más rápido, piensan ponerle fin al sistema binominal electoral. En realidad, ¿Alguien recuerda algo que haya hecho bien? Si hubiesen defendido el Estado de Derecho, no hubieran desaforado a su diputado y ex militar Rosauro Martínez.

  Lo mejor para la Derecha, no Centro Derecha, puesto que el llamado ‘centro’ siempre se inclina a la Izquierda, es que el partido de Renovación Nacional desparezca. Tanta cobardía moral y intelectual no tiene nombre. Es mejor enfrentarse al mal que optar por el mal menor. Así los políticos apaciguadores darán paso a nuevos actores de Derecha que sepan hacer lo que no hicieron en estos 24 años.

13 de enero de 2014

Sin sentido de la realidad



A decir verdad hace tiempo que no veo las noticias por los medios digitales. Tampoco he visto los canales de la televisión abierta informado o desinformando de la realidad. Con todo, soy más asiduo de los primeros.

 Después de la derrota de la candidata oficialista, la mayoría de los políticos de la Derecha son incapaces de reconocer las causas de haber perdido la elección presidencial y parlamentaria. Siguen culpando al empedrado. Las causas se acumularon como una bola de nieve. Lo más divertido que quienes llevaron a la derrota, son los primeros en renunciar al partido de presidente, Renovación Nacional.  Si ni siquiera, el Sebastián Piñera, que renunció a su militancia para ser el presidente de todos los chilenos, desea volver a la tienda política que lo acogió por veinte años. Si nunca fue de Derecha, pues su corazón estuvo en la Democracia Cristiana, cuyo rasgo principal es ser anti derecha.  Tan DC fue Sebastián Piñera que quiso fundar una Nueva Derecha. Tan anti derecha que a principios de su gobierno se fueron en picada contra el ex ministro de Hacienda de Pinochet e investigador del Instituto Libertad y Desarrollo, Hernán Büchi, quien sostuvo que haber votado por Piñera fue como votar por el programa izquierdista Marco Enríquez Ominami. Piñera que fue el generalísimo de la campaña de Büchi en 1989, le dio la espalda a las ideas liberales de la Derecha. Además, los tontos de Renovación Nacional nunca se preguntaron o les pareció mal, que en el escritorio del presidente estuviese una foto del ex presidente demócrata cristiano, Eduardo Frei Montalva, o que sintiese una profunda admiración, quien era anti derecha, en primer lugar, y en segundo lugar, que con sus reformas económicas de la ‘Revolución en Libertad’, entre ellas, abolir el artículo que resguardad la propiedad privada, le haya pavimentado el camino a Salvador Allende. Con todo, siguen tratando de establecer una alianza con la democracia cristiana.

A todos los militantes de Renovación Nacional les falta tener una clases formativas como las que hace  el historiador Gonzalo Rojas con los jóvenes, entre otras cosas comentado y analizando buenos libros.

El principal responsable de la derrota presidencial  es, pues, Sebastián Piñera, por haber abrazado las banderas del adversario, como dijo su ministro de Interior, Rodrigo Hinzpeter. El electo senador José Manuel Ossandón culpó al presidente de la República, si perdía Matthei antes de la segunda vuelta. Piñera, en efecto,  cometió doble traición: la primera hacia Hernán Büchi, y la segunda, como todos saben a los militares presos.

Los que parlamentarios que recientemente renunciaron a Renovación Nacional, Karla Rubilar, Carmen Ibañez, Pedro Brown y Joaquín Godoy nunca fueron derecha. Ni mucho menos el asesor del segundo piso de La Moneda, Hernán Larraín Matte, director de la Fundación Horizontal, ni menos el ex ministro Felipe Kast del grupo de Evolución Política( Evópoli).

Así, el ex ministro de Interior, Rodrigo Hinzpeter no tenía problemas en sacarse fotos con el retrato de Allende, del mismo modo, la parlamentaria Rubilar no tuvo problemas en rendirle un homenaje al presidente marxista, en seminario organizado por Fluvio Rossi en el primer año del Gobierno de Piñera. Peor aún, la parlamentaria se molesta porque el Buque Madre de los Submarinos lleva el nombre del almirante Merino. Sin embargo, lo que menos les molesta a los políticos y ‘intelectuales’ de la Nueva Derecha son las dos estatuas de Allende, la pintura de éste y que un salón de La Moneda lleve su nombre, quien se pavoneaba por no ser ‘el presidente de todos los chilenos’.

 La confusión de ideas, los lleva a colocarle nombres equivocados a la realidad o realidades, sobre todo, a Renovación Nacional. Los que renunciaron se venden a la opinión pública como liberales, cuando son socialistas de derecha. Les gusta creerse la muerte de que son ‘liberales’ de la cintura para abajo y de la cintura para arriba son estatistas, burocratistas y stalinista como el ministro de Salud. En realidad, la palabra ‘liberal’ desde los 90 es simplemente un comodín intercambiable por cualquiera cosa. Los sectores conservadores se confunden, pues les gusta llamarlos ‘ultra liberales’ a los representantes de la Nueva Derecha. Ni Rubilar, ni Allamand, ni Larraín Matte son liberales. Según Rubilar: "Creemos que RN se convirtió en un partido muy conservador". En realidad, está gente es totalitaria como el ex ministro de Educación Beyer, pues no respetan la libertad de los otros, ni son democráticos, pues los que renunciaron eran minoría en Renovación Nacional. Más aún, no defiende el Estado de Derecho.

Tal es la confusión que el parlamentario de Renovación Nacional, Nicolás Monckeberg en una entrevista por la televisión, no sé si en CNN Chile o en otro, culpó al ex ministro de Hacienda de Bachelet, Andrés Velasco, por haberle quitado los votos a su partido, debido supuestamente, a su orientación liberal. Entonces, yo desprendo que los votaron por Velasco después votaron por el programa colectivista, chavista y anti liberal de la Nueva Mayoría. Velasco tampoco es liberal. La Nueva Mayoría que desea borrar el modelo ‘Neoliberal’, tanto en la institucionalidad política como en lo económico.

Precisamente, los que renunciaron a Renovación Nacional no les gustaba la derecha tradicional, los mismo que llamaron a ese sector a votar por la candidata en la segunda vuelta. Y luego después de la derrota en un acto de felonía culpan a la derecha tradicional por haber perdido.


Otros que carecen de sentido de realidad son los políticos y académicos de la Nueva Mayoría. Así, el jueves escuché por la televisión un panel en que estaba un demócrata cristiano, y el sociólogo Alberto Mayol. Lo escuché un poco. Si bien la Nueva Mayoría ganó la elección presidencial, ellos insistían que las instituciones políticas no daban para más y que en cualquier momento podría estallar. La típica profecía auto cumplida, que ellos se encargan de realizar. Mayol aducía los movimientos sociales que surgieron desde 2011. Queda claro que no le gustó el resultado de la elección presidencial, pues su sector es minoritario con respecto al padrón electoral. Y así, insisten que el modelo está agotado. Y para mostrar que está agotado necesitan de ‘la calle’ para extorsionar. Igual que Allende y su equipo. Me refiero a su locura.

5 de octubre de 2013

Contra las Fuerzas Armadas y de Orden





 Muchas personas de derecha antes de la elección presidencial del 2009, no querían votar por el actual mandatario, Sebastián Piñera, ya sea por su oscura carrera empresarial llena de acontecimientos retorcidos, como el desfalco del Banco de Talca y comprar acciones con información privilegiada, ya sea por su propia trayectoria política que no se caracteriza por el juego limpio. Yo era una de ellas. Votaron por él considerándolo “el mal menor” comparado con los otros candidatos. Y pensando que no tiraría el país por la borda. En la campaña presidencial mostró ser poco confiable, pues luego de hacer la promesa a los militares en retiro en el Circulo Español a escondidas para que la prensa no supiera, a la semana siguiente en un debate televisivo, se desdijo de lo que afirmó con los militares en retiro.

Luego, cuando finalmente salió electo y toda la derecha celebraba, me tildaron de aguafiestas en un blog. Y de un día a otro, la coalición que gano para que no saliese uno de los candidatos de la contienda Marcos Enríquez Ominani, estaba abrazando su programa de gobierno. Empezaron las fotos con Allende al fondo, las desafortunadas declaraciones del ministro de Interior, Hinzpeter a la revista Que Pasa, los propios actos del mandatario violentando las reglas del juego por las encuestas, aumentando la burocracia y los impuestos, hasta llegar a las declaraciones que ha realizado en las últimas tres semanas de septiembre y el cierre del Penal Cordillera, que le costó la vida al general Mena, suicidándose, porque el penal Punta Peuco estaba lejos de los hospitales.

 Había visto algunas palabras de los titulares del presidente Piñera sobre algunos miembros de las Fuerzas Armadas que combatieron el terrorismo, jamás pensé que fuesen tan bellacas. Para justificar el cierre del Penal Cordillera, dijo : "No es contra las Fuerzas Armadas. Las personas que están presas en el Penal Cordillera, no están presas por ser miembros de nuestras Fuerzas Armadas, están presas por haber cometido gravísimos delitos contra los derechos humanos de otros chilenos". Y luego agrego:"No confundamos las Fuerzas Armadas que merecen todo mi respeto, con criminales que atentaron contra los derechos humanos que tienen que cumplir las penas que el Poder Judicial y la justicia chilena han determinado". Parece que el mandatario hubiera escuchado las palabras del hijo del fundador del Mir, Miguel Enríquez, Marco Enríquez Ominami, quien dijo antes que empezara la Parada Militar 2013, “que él purgaría del Ejército los elementos que violaron los derechos humanos”.

 Él mismo en la semana anterior, encarecía la unidad del país. Es la misma persona que ante los militares en retiro, en plena campaña presidencial del 2009 afirmó en el Circulo Español:Me quiero referir al tema de la justicia en nuestro país. En mi administración se terminara con la discriminación que afecta en los tribunales al personal uniformado, el Gobierno demandara a todos se aplique los principios que siempre han orientado a la justicia…Se tomara las medidas para haya para todos una justicia que se aplique en forma oportuna y sin mantener procesos ad eternun, que nunca termina. Para los uniformados, en servicio activo o en condición de retiro, habrá una justicia justa que no discrimine, sino que a todos garantice el respeto de las garantías fundamentales como es el debido proceso. A los tribunales se les va pedir, de acuerdo a nuestra legislación, la correcta aplicación de los tratados internacionales y el principio de prescripción de los delitos. Si se aplican tratados internacionales que no son leyes en Chile, ¡No hay juicio justo! Se demandara a los tribunales aplicar lo que es esencia, lo que garantiza un verdadero estado de derecho. La justicia tiene que ser aplicada en forma equitativa, y los principios de la justicia, como el debido proceso, como las normas de prescripción, como la imparcialidad de los tribunales, como la presunción de inocencia, como la oportunidad en que la justicia debe ser aplicada; debe aplicarse a todos los chilenos sin ninguna distinción. Creo que lo anterior es un principio que honrara a nuestro país, fortalecerá nuestro estado de derecho y apuntara definitivamente a conquistar una plena y total reconciliación en un país que, por distintas razones, estuvo sometido a divisiones muy profundas, que generaron mucho encono, mucho rencor, mucha odiosidad entre los chilenos”.

¿Es la misma persona? ¿Es la misma persona que sugirió una amnistía cuando era senador? Por eso señale, cuando el presidente Piñera les negó el indulto a los militares presos y su compromiso de respetar el Estado de Derecho que estábamos ante el villano de Ciudad Gótica ‘Dos Caras’. Sin embargo, las palabras que ha dicho en estas últimas tres semanas, que desembocaron en el cierre del Penal Cordillera y en el suicidio del general Mena, lo único que ha conseguido es generar “mucha odiosidad entre los chilenos”, para usar sus palabras. Añádase la campaña a través de los medios, totalmente sesgado, por supuesto, sobre los cuarenta años del pronunciamiento militar. Con el único objeto de blanquear el pasado totalitario y terrorista de la Izquierda chilena.

 El Gobierno de Excelencia ni siquiera se sabe las leyes que promulga. Así, descubrimos que el general en retiro Mena pidió un indulto. Sin embargo, la ministra de justicia, Patricia Pérez Goldberg le negaron ese beneficio, porque cometió crímenes de lesa humanidad que "de acuerdo a la jurisprudencia de la Corte Interamericana de DDHH a cuya jurisdicción estamos sujetos como país". Ese delito que el país suscribió durante el Gobierno de Bachelet no es retroactivo. Con todo, el oficialismo prefiere ser caja de resonancia de la extrema Izquierda.

 La mayoría de los abogados que están en la política y que algunos ocupan cargos públicos no les llegan ni a los talones, a los políticos abogados que denunciaron las arbitrariedades de la UP, como Francisco Bulnes Sanfuentes, quien cuando la DC y la UP firmaron el Estatuto de Garantías afirmó: “…que el proyecto constituye un engaño a la opinión pública, porque se ha querido hacer creer a ésta que el proyecto asegura definitivamente la supervivencia en Chile del Estado de Derecho y de la democracia representativa”. Carlos Larraín, Jovino Novoa, Andrés Allamand y otros le debieron haber dicho públicamente que la ministra de Justicia está equivocada. Prefirieron quedarse callados. Los únicos que han hablado, por cierto, a través de cartas ha sido Miguel Otero, la jueza Campusano y el abogado Miguel Schweitze en estos 24 años denunciando el socavamiento del Estado de Derecho. Además de Hermógenes Pérez de Arce.

 El Gobierno de Excelencia termino siendo de execrencia y de ecelenzia, porque desconocen las leyes que redactan, aun desean una educación de calidad. Los responsables de la situación que viven los militares septuagenarios y octogenarios presos es la propia derecha, que los dejo a su suerte. Colaborando desde los 90 con toda suertes de iniciativas para perseguir a los militares que combatieron el terrorismo, ya sea aprobando los indultos a los terroristas del Mir y del FPMR, ya sea creando la figura ilegal de ‘jueces de derechos humanos’, los cuales no procesan a terroristas. Lo último antes de ser gobierno fue aprobar el Instituto Nacional de los Derechos Humanos, en cuyo estatuto queda establecido que van a perseguir a los agentes del Estados y el tratado de condena los delitos de lesa humanidad. Que, por cierto, excluye a los terroristas. Un terrorista confeso como el diputado comunista Teiller del FPMR o Pascal Allende del Mir no se los procesará ni los condenara por los ministros de ‘derechos humanos’ por violentar esos derechos.

 A partir de ahora, el nombre Piñera se convertirá en sinónimo de traición, bajeza, cobardía, manipulador y de inhumanidad. La última medida del actual gobierno es un agravio contra las Fuerzas Armadas y de Orden.

4 de febrero de 2012

Estos son mis derechos. Que los defienda otro!

Hace dos días en el sitio del CATO se publicó el abstract del trabajo Tough targets sobre la legítima defensa -ergo, sobre la tenencia de armas.
Desde entonces cinco personas me enviaron el enlace, con comentarios. Salvo en un caso, un amigo que en el exterior, los otros residen en la Argentina y suelen abogar por las bondades de la tenencia de armas, la legítima defensa, et alt. sin embargo no tienen armas.
En otro momento me parecía interesante que alguien no afectado por las restricciones legales sobre el asunto se interesara en el tema, pero últimamente me parece ver que ese interés es -como en tantos otros casos- meramente para el debate académico, para la charla de sobremesa o para rasgarse las vestiduras comparando las libertades de otras latitudes con las restricciones de la nuesta, sin que se haga nada por involucrarse, por tomar partido, ni defender las ideas en persona.
Y al final me parece que eso es lo que pasa con tantos otros derechos conculcados, todo queda en la protesta asordinada, y pocos o nadie se ponen al hombro la defensa concreta, las acciones tangibles.

Mientras tanto gana la barbarie.

12 de octubre de 2011

Radiografía de la Nueva Derecha



Hace un tiempo que Carlos Peña habla de una "contradicción" entre una derecha liberal y una conservadora, la cual debiera resolverse (Piñera mediante) en favor de la primera. Pero el problema está mal planteado. ¿Por qué habría que suprimir la tensión entre conservadores y liberales? En la Concertación no hubo sólo dos almas. Hubo cuatro: una más reconciliada con el modelo; otra más crítica; una más liberal en temas como el aborto, y otra más conservadora(Francisco J.Urbina, El Mercurio de Santiago, 2010)


Antes de que se hablara de la ‘Nueva Derecha’ y de que la derecha llegará al poder con el demócrata cristiano, Sebastián Piñera, había dado algunas características en mi blog. Había hablado de la derecha socialista antes de que el actual ministro de Interior, el militante de Renovación Nacional, Rodrigo Hinzpeter dijera en la revista Que Pasa, que la derecha ganó con las banderas de la izquierda. Y naturalmente antes, de que el Gobierno de Piñera fuese denominado el V Gobierno de la Concertación y aplicase políticas socialistas. Antes de el actual Presidente de la República actuase como un cobarde ante la izquierda, yo había acuñado la expresión la derecha chamberlaina que a igual que el Primer Ministro inglés de la década del 30, creyó tenía la paz, cuando inició una guerra.
Mucho antes que tantos políticos como intelectuales demonizaran a los militares que habían sido asignados a la DINA y la CNI, había acusado al abogado e investigador del think tank liberal Centro Estudios Públicos, Lucas Sierra por participar en la presentación del libro ‘Después de la Quimera’, del ex asesor de Ricardo Lagos, el sociólogo Ernesto Onetto, un ex comunista. Dicho sea de paso, tanto para Sierra como para Onetto los militares eran la Quimera , ese monstruo de la mitología griega: “Finalmente, a la dictadura fue derrotada en las urnas. Así como la quimera monstruo fue derrotada por las flechas que Belerofonte le disparó desde el aire montado en su caballo Pegaso, los votos del NO derribaron a nuestra quimera local.” Cabe recordar que en la presentación de ese libro, también asistieron los tres comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas. Luego vinieron las declaraciones del ministro de Interior , Rodrigo Hinzpeter sobre la CNI, y la columna de Bustamente, quien escribió : “La Dina, La CNI, al igual que la Gestapo, la Securitate o la Stasi, carecen de legitimidad por los mismos fines que buscaban, los cuales se contraponen con los fines mínimos del Estado como tal: resguardar la integridad de los individuos y sus bienes”. Y por último, la novela “La Doble Vida” que sacó el actual director del Centro de Estudios Públicos (CEP), Arturo Fontaine, quien, además, forma parte del directorio del Museo de la Memoria. Su presencia en esa institución, la justifica: “Las causas no exculpan los posteriores horrores que vulneraron la vida, el cuerpo y la dignidad de tantas personas. El Estado fue entonces victimario” .En una entrevista en Argentina, el abogado y escritor dijo que : “En Chile se respeta mucho su compromiso con los Derechos Humanos”. Traducido, no se respeta el Estado de Derecho, y por tanto, los derechos humanos. Para Fontaine, los militares que combatieron el terrorismo son monstruos: “Entrevisté a una de estas mujeres que mencionábamos, a militantes, a dirigentes del MIR, y también hablé con los represores que habían estado en estas operaciones”. Emplea el lenguaje de la izquierda. Se refiere a ‘los represores’ a los militares que combatieron el terrorismo. Al contrario de lo que piensa, los agentes del Estado actuaron conforme a derecho : “Cuando se retira el Estado de derecho, se potencian estas situaciones. No se trata de los monstruos, ni de que esto sea una pura casualidad, o que sea una situación histórica que no se pueda repetir. Se regodea de que los militares estén presos:”Hay tres jefes de los servicios de inteligencia presos de por vida”.



Otra característica de esa derecha, es que no defiende el Estado de Derecho, que es nota o cualidad principal de los liberales. Precisamente, la llamada ‘derecha liberal’ ha renunciado a defenderlo, ya sea en el caso de los militares, ya sea en las tomas ilegítimas del movimiento estudiantil. Ha sido, pues, la derecha liberal, o socialista la ha sido cómplice de socavar el Estado de Derecho. Esa derecha se entusiasmara con la institución el Defensor del Pueblo, sin embargo, no es capaz de defender a viva voz los principios del Derecho como la prescripción, la ley de Amnistía y el principio reo ante la izquierda. Quizás teman que los maten a la salida de la universidad, si es que algunos hacen clases. Algo sin importancia. Todos, por cierto, son abogados que permiten esas aberraciones jurídicas: Lucas Sierra, Arturo Fontaine,Harald Bayer, Andrés Allamand, Alberto Espina, Francisco Chahuán, Rodrigo Hinzpeter, Felipe Bulnes, Joaquín Godoy, Cristián Monckeberg, Claudio Oliva e inglés avecindado en el país, David Gallager. El abogado Sierra colaboró entusiastamente en el ‘Informe Valech’.

Otra característica de la llamada ‘derecha liberal’, que de liberal no tiene de nada, es su intolerancia hacia aquellos que piensan distintos de ellos. En ese sentido, son como los comunistas. Tiene lo que Hayek les criticaba a los socialistas, a saber, ‘la fatal arrogancia’. Es sabido por lo general las derechas en el mundo se conforman con dos o más corrientes. Esa arrogancia uno la puede ver y leer en las columnas del profesor de la Universidad Adolfo Ibáñez, de la Escuela de Gobierno, Gonzalo Bustamante, ya sea las diatribas hacia el asesinado senador Jaime Guzmán , ya sea criticando al profesor Gonzalo Rojas, y naturalmente a la UDI. Para mí que tiene envidia del senador muerto. La Nueva Derecha es incapaz de aceptar otras corrientes, de ahí si alguien tiene algún reparo sobre el matrimonio homosexual o sobre otro tema, en seguida la descalifiquen de ‘retrógrado’, ‘fundamentalista’. Creo que el senador y actual presidente de Renovación Nacional, Carlos Larraín se quejaba de que no se puede dar razones sobre cualquier tema, sino que hay asentir porque sí. O sea, si tiene razones religiosas, psicológicas, psiquiátricas contra la homosexualidad, por ejemplo, no valen. No vale el derecho a la disidencia como expuso el alcalde Labbé en una carta. Esa intolerancia uno lo puede leer en la columna del mencionado profesor, quien escribió en ‘La Tercera’: “El presidente Piñera firmando el AVP. El ministro Bulnes anunciando una reforma constitucional que reconoce la educación de calidad como un derecho, sumado a desmunicipalización y aumento del apoyo estatal para la misma. “Los Hermógenes”, Libertad y Desarrollo, Büchi y otros, desafectados del gobierno”. Repité los clichés de la izquierda sobre los derechos humanos. Nunca se ha preguntado por qué la izquierda, si justifica el asesinato en cualquier período de nuestra historia reciente. A eso, no se le llama violar los derechos humanos. Tanto Bustamente como Fontaine no se asombra de que la izquierda solamente le rinda homenajes a los suyos, como si no hubiera víctimas de la violencia terrorista.

Ese mismo profesor es partidario de una derecha culposa. ¿Culpable de qué? Por haber ayudado a reconstruir el país.



Además, su desprecio por el libre mercado la vemos en una carta que escribió a ‘El Mercurio’:”La receta de: conservadurismo social, activismo popular y libre mercado está agotada. En su origen y contenido, carece de legitimidad y valor democrático”. Ese sector se avergüenza de Ronald Reagan y de la Dama de Hierro y no defiende el Estado mínimo. ¿Cómo alguien liberal puede decir ‘el libre mercado está agotado'?

Ante la historia reciente, esa derecha se hace la lesa o contraria a las opiniones que sean distintas a las que tiene la izquierda. Más bien, se refugia en la Escuela de Gobierno que fundó uno de sus dirigentes en la Universidad Adolfo Ibáñez. Prefieren reducir la política a políticas públicas, o bien mirar el futuro mas sin pasado. Por esa razón, les importa un comino las tergiversaciones de la historia. Esto último lo pudimos constatar con las declaraciones del abogado y ex embajador en Argentina, Miguel Otero, quien dijo que la mayoría de la población estuvo conforme con el pronunciamiento militar. Las palabras de Otero fueron acalladas rápidamente por la nueva versión de ‘patrulla juvenil’: Godoy, Monkeberg y Rubilar. No respetaron la libertad de expresión. En cambio, ese mismo sector defendió el derecho de la diputada Rubilar de rendirle un homenaje a Allende en un seminario.

Otra característica, es que este sector se siente bien con los Comunistas. Lo vimos en la emblemática foto que se sacó el Presidente Sebastián Piñera con los tres diputados comunistas. Y lo vimos confirmado, en la columna ‘La Hora Comunista’ del profesor Gonzalo Bustamente , donde quería darle más poder a los comunistas.

Lo que corona a la Nueva Derecha, es el gusto que tuvo el ministro de Interior, Rodrigo Hinzpeter de sacarse fotos con la pintura de Allende como fondo. El ex presidente de algunos chilenos fue un agente de la KGB. La ‘Derecha Patrióta’ estaba indignada, a la liberal le daba lo mismo. Es como si el primer ministro David Cameron, se sacase una foto con el retrato de los espías de Cambridge que trabajaron para Stalin: Anthony F. Blunt, Guy Francis De Moncy Burgués y Harold Adrian Russell Philby.