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17 de noviembre de 2014

Sin pasado, sin futuro





Este post lo tengo pensado hace tiempo. Mejor dicho, desde que los partidos actuales de derecha perdieron el respeto y la dignidad. El actuar y los dichos de ambos partidos UDI y RN simplemente lo han agravado. A decir verdad, desde que el historiador Gonzalo Rojas comentó unas palabras de un diputado de la UDI, Javier Macaya , quien sostuvo que el pasado reciente era un lastre: “Queremos hacer nuestro aporte, queremos elaborar este documento que se va a trabajar entre muchos, con una mirada fresca, que contribuya a que todos comencemos a sintonizar con los temas de futuro y dejemos de estar anclados en el pasado”.


Gonzalo Rojas hace notar que para Macaya el pasado es algo pesado. Por eso dice ‘estar anclados’. ¿Qué más pesado que un ancla? Para el diputado y su séquito, el pasado no sirve para entender el presente. El pasado es algo congelado. Si es así, ¿de qué personajes históricos de la historia de Chile y de Occidente un joven político va sacar una inspiración o modelo que modele su actuar? Entonces, no tiene sentido inspirarse, por lo menos, en términos de actos el en ex presidente de la vieja derecha, Jorge Alessandri; en el ministro Diego Portales que dejó su impronta en la naciente República con el llamado “orden portaliano” o el gobierno conservador de Manuel Montt. Ambos del siglo XIX.

 Si sostiene que el pasado es un lastre, es porque han abandonado la historia dejando la Izquierda la cambie a su antojo, hasta tal punto de que han convencido a ambos partidos cambiar un punto importante de su declaración de principios. Renovación Nacional, el otro partido pretenden reescribir sus principios en el próximo consejo general que realizará el fin de semana del 22 y 23 de noviembre.

El pasado sí importa. Lo prueba la película The Gathering Storm,que se basa la autobiografía en el primer volumen de seis sobre la Segunda Guerra Mundial que escribió el ex primer ministro inglés Winston Churchill, quien es personificado por el actor Albert Finney. La traducción sería Amenaza de la tormenta. Hay una escena en que el político sube a una colina y desde lejos recuerda al duque de Marlborough durante la Batalla de Blenheim o la Segunda Batalla de Höchstädt, ocurrida en el siglo XVIII. Específicamente, en la Guerra de Sucesión Española. De hecho no fue una licencia artística del director británico Richard Loncraine, quien fue además, fue director de la miniserie Band of Brothers. El primer ministro inglés escribe “una oruga, sobre la que todas las miradas se posaron, comenzó a arrastrarse incesantemente por el mapa de Europa, llevando consigo el destino de toda la guerra”.

 Como escribí el 31 de marzo de este año: “La derecha al borrar su pasado, se queda sin futuro, mientras la Izquierda se aferra a su pasado y lo proyecta al presente”. Tanto es así, que el socialista Ricardo Lagos para el cuarenta aniversario considero el nefasto gobierno de Allende era algo único en la Guerra Fría, que no se veía algo así desde que los anunakis arribaron a la Tierra. Bachelet se siente orgullosa de su ‘legado’ del agente de la K.G.B, sin importarle las colas, el mercado negro y los grupos armados que amparaban. Los únicos que no han querido admitir que la Nueva Mayoría es la continuación de la Unidad Popular, y que les gusta mirar a Venezuela más no el pasado son los propios dirigentes de la ex derecha y la neoderecha. A menos que hayan visto por la radio Bio-Bio el comentario de Tomás Mosciatti del verdadero proyecto fundacional y mesiánico de Bachelet. Recién se dieron cuenta que la coalición demócrata cristiano socialista comunista quiere más socialismo.


Quizás la nueva dirigencia de la UDI prefiera reemplazar la canción “Soy libre” de Nino Bravo, que trata sobre unos alemanes que se escaparon del paraíso comunista de la ex RDA –donde la actual mandataria aprendió chamanismo- por “Todos Juntos” de los Jaivas o la canción del comunista terrorista, Victor Jara, “El derecho de vivir en paz”. Por cierto, durante la década del 70, o sea, durante el Gobierno Militar, a los zurdos les producía urticaria escuchar la canción Bravo, luego del debacle de la revolución marxista de Allende.

 Según el diputado, lo que divide a los chilenos es el plebiscito de 1988 entre los que votaron SI y No. Apreciación parecida tiene el ex ministro de Hacienda del primer gobierno de Bachelet, Andrés Velasco que, según los medios, su grupo Fuerza Pública y Red Liberal establecieron una alianza con los neoderechistas de Amplitud , ya que la Nueva Mayoría se volvió muy a la Izquierda. Naturalmente, la nueva dirigencia de la UDI también quiere borrar de su declaración de principios el derecho a la rebelión y la lucha contra el totalitarismo de la Unidad Popular. Chile está divido gracias a la famosa declaración de Allende, “que él no era presidente de todos los chilenos”, y que la Izquierda ha continuado con a persecución a los militares. Eso lo vimos en las últimas Fiestas Patrias, cuando la periodista Mónica Rincón le pregunta a Bachelet sobre anular la Ley de Amnistía de 1978, a lo que ella responde: “Son delitos de lesa humanidad, imprescriptibles. La justicia nazi que tenemos están desquiciada, que un juez condenó a militar que había muerte hace n cantidad de años, por lo cual tuvo que sobreserlo-, y, una jueza interrogó a un marinero ya que viejo, que tiene Alzheimer en los tribunales de Valparaíso.


A la nueva directiva de la UDI le pareció bien la propuesta del neoderechista Hernán Larraín Matte, hijo del senador de ese partido Hernán Larraín y los académicos que firmaronla carta transversal por la reconciliación y los derechos humanos, que ambos partidos de al ex derecha eliminen el artículo donde reconocen la labor libertadora de las Fuerzas Armadas que nos salvaron del totalitarismo. Entre paréntesis, la derecha twittera que personifica los firmantes de esa carta en términos de porcentaje es menos que los homosexuales en Chile. Desafortunadamente, el director de la Fundación Horizontal está como panelista permanente en los programas como si representase a la Derecha, a la cual se encargó de destruir junto con el ex presidente Piñera.

 En efecto, la declaración de la Unión Demócrata Independiente dice así: “La Unión Demócrata Independiente destaca el patriotismo y espíritu de servicio de las Fuerzas Armadas y de Orden de Chile, cuyo origen y gloriosas tradiciones se identifican con el surgimiento y defensa de la chilenidad a través de toda la historia del país, incluida su acción libertadora del 11 de septiembre de 1973, que salvó al país de la inminente amenaza de un totalitarismo irreversible y de la dominación extranjera, culminando así una valiente resistencia civil y recogiendo un clamor popular abrumadoramente mayoritario”.

El senador Hernán Larraín, que hace tiempo atornilla al revés, también es partidario de cambiar la declaración de principios : “No solamente cambiar una declaración, sino además justificar por qué, y ese es el debate que tenemos que tener para los efectos de seguir avanzando. Y si de alguna manera habrá que reafirmar el compromiso con la democracia y defensa de DD.HH”. Sin embargo, desde 1990 ha dado su voto para que los terroristas sean indultados. Y su último tongo fue el libro que escribió con el socialista Ricardo Núñez Voces de la Reconciliación, mientras a los militares les niega la Ley de Amnistía y la igualdad ante la ley.

 A los firmantes de esa carta no se les ocurre pedir derrumben las dos estatuas de Allende y que le cambien de nombre a los colegios y el Salón Blanco de La Moneda que llevan el nombre del ex presidente marxista.

 En esa oportunidad, el nieto del general Pinochet, Rodrigo Pinochet dijo lo siguiente de la pretensión de la UDI de eliminar el artículo en que reconoce el papel libertadora de las Fuerzas Armadas, que nos salvo del comunismo: "La mutilación de la declaración de principios de la UDI representará el paso final para la muerte de un partido clave en la contención del totalitarismo".

 Me asombró leer la declaración que hizo la ex intendente de Concepción y actual senadora por la VIII Región Costa, Van Rysselberghe, quien dijo no estar de acuerdo con el nieto del general Pinochet, pues, según ella,  "los principios de la UDI son otros: libertad de las personas y emprendimiento". A la ex alcaldesa de Concepción la defendí varias veces desde mi blog, cuando la atacaron los paniaguados de Piñera, ya sea político o académico, ya sea la ex Concertación. Sus palabras me decepcionaron. ¿Cómo van a defender a la libertad de las personas y de las diversas actividades que nacen de la división del trabajo en una sociedad libre sino tienen de frente su contraparte? Cuando leí las palabras de Van Rysselberghe, me acordé del libro que escribió el historiador Gonzalo Rojas, Chile escoge La Libertad y del capítulo “La Nueva Estructura Constitucional”. En ella, el actual columnista escribe: “En el capítulo anterior ya hemos visto que el tema del marxismo no está nunca ajeno a las preocupaciones del Presidente. Por eso, advierte que el nuevo modelo constitucional tendrá como mecanismo de protección la exclusión de cualquier doctrina totalitaria de la vida cívica”. Mas adelante, dice: “Por eso consulta a Jaime Guzmán”.

 El diputado Macaya, la senadora Van Rysselberghe y el senador Hernán Larraín el que exista en una sociedad libre un grupo minoritario que intente imponer un estado totalitario no es un asunto de su partido. El asesinado senador Jaime Guzmán durante la Unidad Popular se la jugó por las libertades dentro de su campo de acción, y luego en el Gobierno Militar se encargó de crear una institucionalidad que impida el totalitarismo. Con todo, para el senador Larraín es irrelevante. Repito brevemente lo que escribió Gonzalo Rojas en su columna ‘Revisar la mirada histórica’. A los tres no les importa que en el Acuerdo de la Cámara de agosto de 1973 se exprese el derecho a la rebelión, por primera vez en nuestra historia. ¿Qué no entendieron del actuar y del pensamiento de Jaime Guzmán?

 A los partidos de la derecha les molesta sacarle a los ex UP y las nuevas generaciones de la Izquierda su pasado terrorista y totalitario. Se creerán el cuento que decir una verdad atenta contra la amistad cívica, que es una expresión que usaba el socialista Ricardo Lagos durante su gobierno y contra la reconciliación.

 Según el diputado de la UDI, Felipe Ward el nuevo documento, “desde una generación distinta una visión moderna en materia de derechos humanos”. ¿Cuál es la visión moderna de los derechos humanos, si no son capaces defender la Ley de Amnistía y el Estado de Derecho? ¿Cuál visión, si les niega a un grupo de chilenos una ley que está vigente? Quizás le guste el defensor del pueblo, que se convertiría en el defensor de los terroristas y violentistas.

 El periodista norteamericano, James R. Whelan, autor Desde las cenizas: vida, muerte y transfiguración de la democracia en Chile 1833 – 1988, pone las siguientes palabras como epígrafe de Régis Debray: “La burguesía chilena, una de las menos estúpidas del mundo, se defiende abriéndoles sus brazos a su rival…” .

10 de septiembre de 2014

Las armas de Salvador Allende


"Sabemos más de los 17 años del gobierno militar que de los tres de la UP" (Historiadora Patricia Arancibia Clave, septiembre 2013) 
“el golpe fue acelerado, producido por EE.UU. Esto se sumó al problema interno de agotamiento de las posibilidades del modelo” (Historiador Gabriel Salazar, ex mir, septiembre 2013) 

 No estaría escribiendo este post, si la Izquierda allendista, chavista, castrista y maduro nos violentase al imponer su visión de la historia reciente, y si, además, hubieran aplicado la igualdad ante ley tanto militares como a terrorista. Cada cual feliz viviendo en el presente. Los 11 de septiembre de cada año pasarían sin pena ni gloria. Hay que recordar que fue el general Pinochet cuando fue senador vitalicio propuso sacar esa fecha como feriado en pro de la paz y la reconciliación. Su esfuerzo fue en vano. Es imposible entenderse con personas dementes, que debido a su exagerado intelectualismo caen en el fanatismo, como sostienen las doctrinas esotéricas.


Sabemos que una vez la Izquierda exhalará la figura de Allende y hablará de los derechos humanos, sin pedir perdón por los actos terroristas del Mir, del Frente Lautaro, y por último del FPMR. La Vaca Loca que nos gobierna dirá que fueron sobrevivientes como si fuesen los judíos exterminados por los nazis.

 El libro de la periodista chilena y derecha Nena Ossa, Allende thank you…! ha sido muy revelador. No lo he terminado de leer, aun cuando es breve. He preferido degustarlo de a poco. El mundo en que ella desenvolvió era de la clase media alta. Así, una amiga de ella le escribió, pues Nena se encontraba en Londres haciendo su maestría en Arte y a la vez que era corresponsal de la revista de derecha norteamericana National Review. Su amiga era de Izquierda y en un principio se había entusiasmado con Allende. Ella le escribe en 1972 y se adelanta a lo que vendrá después. En fin, clarividente:

 “La vida en Chile continúa, pero distinta. El país es todavía maravilloso debido a su clima y naturaleza, pero son tantos los problemas del diario vivir…Hasta la gente está cambiando. Hay una atmósfera de resentimiento, ineficiencia y angustia, difícil de soportar. Comienzas el día con problemas de transportación, continúas con la escasez de todo y terminas el día frente a la evidencia de que este tan lindo y adorado país se está yendo al infierno. No me puedo imaginar cómo o cúando se pueda levantar, pero sí espero que algún día, dado el descontento general, nos podamos liberar de este irremediablemente inservible gobierno. Ha habido cambios en el gabinete -para dar la impresión de que el gobierno se da cuenta que todo no está perfecto- pero no creo que esa sea la solución. Si tomas en cuenta las infranqueables animosidades políticas, la única solución va a ser una dictadura militar de diez años. Eso le enseñaría a la gente que debe trabajar, producir y hablar menos. Claro que este es un punto de vista retrógrado, pero si tú estuvieras aquí entenderías por qué lo digo. Perdona que escriba todo esto. Es una tema una lata y muy triste”.

 De antología. Cuando la amiga de Nena Ossa sostiene que tiene haber un gobierno militar, se adelantó a lo que le escribió el ex presidente demócrata cristiano, Eduardo Frei Montalva a Mariano Rumor, después del 11 de septiembre. Coincide con el líder de la DC en cuanto a la duración del mismo. Se nota que Hernán Larraín Matte, director de la Fundanción Horizontal y uno de los creadores de la Carta Transversal por los Derechos Humanos y la Reconciliación le haría bien que lo mandaran en un túnel del tiempo a la UP junto con Cristóbal Bellolio, así no estarían hablando leseras. Al ex comunista Colodro y otros de derecha escondidos bajo la fachada de títulos académicos como Gonzalo Bustamente eran unos simples oportunistas carentes de toda seriedad.

 Una hermana menor que trabaja en LAN y que es un tanto izquierdista por influencias externas, la semana pasada estuvo en el paraíso comunista de América Latina, Venezuela. El avión fue expatriar a los chilenos que aún están ahí. Allí en carne propia experimento la Unidad Popular y vio la escasez. Antes no les creía a sus padres. Noto la presencia de cubanos y chinos. Lo que le molestó quela gente producía fuese despojada de sus propiedades. Conoció a un taxista que antes era dueño de grandes tierras y que las trabajaba. El gobierno se las quitó. Nada funciona en ese país. Si antes habías frecuencias de aviones entre Caracas y otras ciudades, ahora están disminuidas a una al día. Los matones gobiernan el país. Me dijo -que ella que votó por el candidato ecologista en las presidenciables pasadas- que hubiese lo más pronto posible un golpe de Estado en Venezuela. Me preguntó asustada: “¿Podríamos volver a la UP?” Le contesté si reformulaban el concepto de propiedad por el propiedad social, su dinero que está depositado en una cuenta ya no será de ella, y que lo mejor le convenía depositarlos en los paraísos fiscales. No cuentan con los quórum para hacerlo. Puesto que se junta con una persona de la onda de los tres dirigentes comunistas que llegaron al parlamento. Educado en colegio privado. Le decía si tanto le gusta ese sistema, porque se no va a Venezuela y nos dejan vivir a nuestro modo. Le dije que lo mismo pensó muchas personas hace cuarenta años y durante el Gobierno Militar. Mi hermana concluyo que eran mejor vivir en un sistema capitalista a uno socialista de al estilo de Allende y Maduro. Me preguntó después cómo cayó el comunismo en Rusia. Le respondí: “Por implosión”. Un comunista llamado Yeltsin los sacó. Después me preguntó por chinos. Le explique que tuvieron matar a treinta millones para cambiar. Además el Partido Comunista chino ni siquiera es comunista. Ellos reemplazan al emperador. Por eso, sostienen que la democracia liberal no es para China.

 Los firmantes de la Carta citada más arriba, que estén un año en Venezuela para que terminen con la misma conclusión que mi hermana. Ella previamente en uno de sus vuelos entre Chile y Miami, había conocido a una venezolana que le hablo de la escasez. Luego le contó a un comunista de su posición social, y éste le dijo: “No puede ser. Mentiras”.

 Más adelante, Nena Ossa sigue contando las penurias y odiosidad que había bajo el Chile de Allende, gracias a que le llegaban cartas y tenía contacto con la embajada. En un momento describe la vista gorda que hizo el ministro de Interior, Del Canto junto con el jefe de la policía de investigaciones, Eduardo Paredes: “Salvo una novedosa preciosidad, muy Del Canto. En su calidad de ministro de Interior, se presentó físicamente en Pudahuel a presionar a los funcionarios de aduanas para que dejaran pasar, sin revisar, la serie de bultos que en un vuelo de Cubana de Aviación arribó al aeropuerto el 11 de marzo. Coincidentemente, en el mismo avión cubano llegó a cargo de los bultos don Eduardo Paredes, jefe de la policía civil bajo Allende, quien aseguró que venían destinados al propio presidente. No se revisaron, pero nadie dudó que contenían metralletas. ¡Magníficamente cómodo enjuague!


En el libro de Gisela Encina, Miguel Krassnoff, Prisionero por Servir a Chile relata el impacto que tuvo el joven teniente del Ejército cuando ocupo la casa de Salvador Allende, ubicada en la calle Tomás Moro: “Lo primero fue el armamento con el que, al parecer, el Presidente Allende esperaba afrontar el ataque de sus enemigos. En un enorme subterráneo encontraron gran cantidad de municiones, tanto para fusiles AKA como para ametralladoras; municiones y armas antiaéreas y cohetes antiblindaje RPG-7, de procedencia soviética. Esto representaba un tipo de material bélico muy superior en calidad al armamento del propio Ejército.”


Las palabras de la periodista me permitirán entroncarlas con lo que dice el periodista norteamericano, James Whelan en su libro sobre Desde las Cenizas: Muerte y transfiguración de la democracia en Chile sobre el mismo tema. En tiempos del Gobierno Militar era frecuenta que pusieran por la televisión las armas que se encontraron, después de la rebelión civil y militar que saco a Allende, por las malas. Sin embargo, no se ha sobredimensionado la gravedad. Los académicos y políticos de Izquierda intentan minimizar y culpar de todo a la CIA como lo hizo el ex mirista y Premio Nacional de Historia, Gabriel Salazar, quien basándose en el izquierdista norteamericano, Peter Kornbluh, El archivo secreto de Pinochet. En efecto, en el capítulo Tiempo de Ajustar Cuentas del libro Desde las Cenizas, que entre enero de 1971 y septiembre de 1973, los aviones cubanos trasladaron desde Chile 10.793 kg de correspondencia. De Cuba a Chile se llevaron 71.636.44 kg de “correspondencia”. Ese discrepancia que es la palabra que emplea Whelan se aclararía después de la revolución de septiembre. Los chilenos sabías que lo que venía desde la isla caribeña eran armas tal como lo describe Nena Ossa. Ahora bien, ¿Cuánto era el armamento? No lo sabían. El periodista norteamericano afirma: “habían sido introducidos clandestinamente a Chile armas y municiones soviéticas, checas y de otros tipos, que eran suficientes para una división de 15.000 hombres: 118 toneladas de explosivos, municiones, bombas y granadas; 120 unidades de armamento bélico pesado, morteros, bazookas y cañones antitanques; 9.293 carabinas, fusiles y rifles; 6.945 pistolas automáticas y semiautomáticas y revólveres”.

 Desde 1971 Allende preparaba una gran confrontación. Y así, niegan el Plan Z.

 La actriz Gloria Laso, otra loca de la Generación Maldita, que causó furor por sus declaraciones en el programa ‘Mentiras Verdaderas’ el año pasado, nos podría contar acerca de las 71 toneladas de armamentos. La actriz dijo que la DINA “era monstruosa”. Igualmente, Eugenio Tironi, Pascal Allende, Ricardo Lagos, la Vaca Loca, el mencionado historiador de izquierda y la loca Marcia Scantlebury, la ideóloga del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos. Los monstruos estaban en la Unidad Popular.

 Cuando llegué a ese párrafo no importó que los partidarios de la Unidad Popular hayan pasado por los centros de detención Villa Grimaldi, Tres Álamos, Pisagua, Chacabuco, Londres y Tejas Verdes.

 Para darle beneficio de la duda a Allende, pregunta “¿qué sabía el Presidente y cuándo lo supo?” Obvio que sabía. En el dormitorio presidencial de La Moneda encontraron una caja de seguridad con el sello UlTRA SECRETO, dirigido, naturalmente, al “compañero” Allende. En ese documento se mencionada las armas entregadas al líder del grupo terrorista MIR, Miguel Enríquez: “2 cañones de 57 mm, cuatro ametralladoras de calibre 30, 31 fusiles Garand, una subametralladora, 2 fusiles de calibre 22 y 17 pistolas”. José Rivero, un cubano que se desempeño como jefe seguridad de Allende lo firmó el 27 de diciembre de 1971.


El profesor de filosofía y ex allendista -pues era de ese glorioso movimiento Mapu que pretendía exterminar a los 800.000 “bolicheros” que había en el país-, Víctor Farías escribió un libro basado, si es que no equivocó en ese memo, Los Documentos Secretos de Salvador Allende . Que fue publicado en el 2010. Ese memo, después del 11 de septiembre paso al Archivo Nacional. Podemos comparar la versión de Whelan con la de Farías. Según éste último, Rivero era un obrero del grupo terrorista Mir, y no cubano.

 Armanento de Guerra: 5 Cañones de 57 mm, 10 ametralladoras Browning calibre.30, 40 fusiles Garand, 63 carabinas Garand M1 y M2, 16 subametralladoras UZI, 2 subametralladoras MP40, conocidas popularmente como “metralleras”, 10 fusiles calibre 22, 50 Pistolas 9 mm, 2 MK 45.

 En el mismo libro se menciona en detalle el armamento que tenía Allende en su casa de Tomàs Moro: 17.660 cartuchos de 30 mm M-1, 932 cartuchos de 9 mm, 1540 cartuchos calibre 22, 104 proyectiles de cañón de 57 mm, 36.624 cartuchos de 30.06 mm, 945 cartuchos calibre. 45.

 Víctor Farías concluye: “este documento invalida, por tanto, definitivamente, los intentos por minimizar la disposición estratégica y la acumulación de armamentos por parte de la Izquierda. Ideólogos y propagandistas de la izquierda “progresista” que proclama su defensa de la sociedad liberal y pretende haber superado “los errores” del pasado, insisten en declarar que en los años 70 no tenían armamentos y que su preparación militar era algo así como un juego de niños aventuristas”.

31 de marzo de 2014

Perdiendo la dignidad, el respeto y la decencia




Los partidos de derecha con el gobierno de Piñera ‘abrazaron las banderas del adversario’, con lo cual perdieron más de un millón de votos en la última elección presidencial y llevaron a la Izquierda a ser más izquierdista hasta tal punto, que desean tirar por la borda los 40 años de progreso que Chile ha tenido como nunca en su historia republicana. A lo anterior, se suma que los dos partidos de Derecha, a saber, la Unión Demócrata Independiente y Renovación Nacional desea quitar de la Declaración de Principios el artículo en que agradece a las Fuerzas Armadas y de Orden de haber liberado del intento totalitario del Unidad Popular presidido por el presidente marxista leninista, Salvador Allende y de los millones de chilenos que se rebelaron ante un gobierno que cayó en la ilegalidad, el atropello sistemático a los derechos humanos.


 

El aspirante a la presidencia de la UDI, el diputado Vitacura, lo Barnechea y Las Condes, Ernesto Silva aboga por eso, mientras en Renovación Nacional es el senador Andrés Allamand. Esa macabra idea no es original de Silva ni Allamand, sino del ex asesor del ‘segundo piso’ del gobierno de Sebastián Piñera, Hernán Larraín Matte, director de la Fundación Horizontal. Estoy seguro que el hijo del senador Hernán Larraín y de la ministra de Vivienda de Piñera, Magdalena Matte, se creía Aristóteles educando a Alejandro Magno, o se creía Maquiavelo asesorando al Duque de Sforza, o Platón apoyando al tirano de Siracusa, mientras estuvo en La Moneda. 

 El personaje siniestro como el personaje del mismo nombre en X men, es el director de la Fundación Horizontal.

              

 La propuesta de Hernán Larraín Matte se dio a conocer a través de una Carta Transversal “A 40 años del Golpe: una declaración generacional”, en la que se encarecía que ambos partidos de derecha sacaran esa referencia en que recordaba a la Izquierda su pasado totalitario. Se cita de uno de los artículos y se agrega: “El solo hecho de remover esta frase de los principios de cada partido constituiría una potente señal de que su vocación democrática es incondicional (es decir, no meramente instrumental) y de que comparten lo señalado en el primer punto de esta carta, en el sentido de que los golpes de Estado no son una manera legítima de resolver incluso graves diferencias políticas”. En política transversal es lo mismo que travesti. En esa carta la firmaban académicos de la Nueva Derecha como Gonzalo Bustamante y Cristóbal Bellolio, ex comunista como el escritor Roberto Ampuero y otro columnista y ex comunista de la ex Concertación, el filósofo Max Colodro. Más no se les ocurría pedir a la Izquierda que dejen que rendirle homenaje a Salvador Allende, que derrumben la estatua del ex presidente marxista, pues después de todo, él dijo “que no era presidente de todos los chilenos”. Apostaría que Larraín Matte no sabe que Allende fue agente de la KGB. Tanto les molesta a estos académicos el calificativo ‘totalitario’, a sabiendas que los dos ideologías totalitarias del siglo XX fueron el nazismo y comunismo, siendo que la Izquierda chilena abrazó este último. Por la reconciliación. Y sabiendo que el comunismo dejó 100 millones de muertos.

Quizás se creen el cuento del ‘experto educacional’ cuando apareció el Movimiento Estudiantil, Mario Waissbluth que “fuimos peones de Washington y Moscú”, según dijo en un programa de conversación del canal 13 cable que dirige Aldo Schiappacasse junto a Iván Valenzuela. En el mismo programa dijo que justificaba todas las tonteras de la Izquierda, mas ahora, no. O se creerán el cuento del ex comandante en jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre que el pronunciamiento fue sólo un ‘aventura política’, para no sacarle en la cara a la Izquierda su pasado totalitario y terrorista. Pues eso, sería quebrar ‘la convivencia cívica’ como le gustaba decir a Ricardo Lagos. No hay que olvidar las palabras del Premier Soviético, Brezhnev en el diario Pradva del 12 de enero de 1980, de que no podía repetirse otro Chile por la caída de Allende.

 Las razones que dan tanto Silva como Allamand para borrar ese artículo son diversas. Mientras para el primero esa mención corresponde a un momento de la historia, para el segundo simplemente borrar ese artículo consiste en modernizar el partido. Allamand, ‘ el estadista’ es un simple oportunista, en cambio Silva es un tonto.

 La declaración del Partido de Silva dice así con respecto al 11 de septiembre:“La Unión Demócrata Independiente destaca el patriotismo y espíritu de servicio de las Fuerzas Armadas y de Orden de Chile, cuyo origen y gloriosas tradiciones se identifican con el surgimiento y defensa de la chilenidad a través de toda la historia del país, incluida su acción libertadora del 11 de septiembre de 1973, que salvó al país de la inminente amenaza de un totalitarismo irreversible y de la dominación extranjera, culminando así una valiente resistencia civil y recogiendo un clamor popular abrumadoramente mayoritario”.

  Para Silva : “La declaración de principios fue hecha en una sociedad que enfrentaba un momento especial. Y se hizo cargo de enfrentar preguntas de ese momento”. Agrega: “Hoy vivimos otro momento y hay dudas que existían antes que ya se han aclarado. Y hay ciertas certezas que hoy se cuestionan”. Cuarenta y un año después, la sociedad chilena igualmente enfrenta un momento especial, preservamos las libertades o nos sometemos a la esclavitud de la Nueva Mayoría chavista.

 Al diputado Silva lo escuché en un canal de la V Región, señalando que la UDI debía volver al cosismo de la Joaquín Lavín, esto es, ‘preocuparse de lo quiere la gente’, dejando de lado la discusión ideológica. Silva desea volver al cosismo, mientras la Izquierda reafirma su compromiso ideológico con el socialismo trasnochado. ¿Creeré que es cosismo cuando afirman la gratuidad en educación en desmedro de la libertad de enseñanza? ¿Cree que es cosismo el deseo de la Izquierda de acabar con los altos quórum que resguardan las libertades fundamentales? ¿Cree que es cosismo las declaraciones tanto de Kariola como de Quintana?

 Como dije en el blog de Maximo: “La derecha al borrar su pasado, se queda sin futuro, mientras la Izquierda se aferra a su pasado y lo proyecta al presente”. No es sólo repetir como un loro el socialismo y comunismo del siglo XIX, sino continuar a la obra inconclusa del Salvador Allende. ¿Qué son las últimas palabras del senador Jaime Quintana del PPD ,"nosotros no vamos a pasar una aplanadora, vamos a poner aquí una retroexcavadora, porque hay que destruir los cimientos anquilosados del modelo neoliberal de la dictadura", que es lo mismo que dijo la candidata diputada comunista Carol Kariola por televisión el año pasado: "el Programa (de Bachelet) es el primer escalón en el establecimiento del socialismo en Chile, en el patrón de Ecuador, Venezuela y Cuba". Si se dan cuenta en ambos casos, la Nueva Mayoría salió a rectificar, salvo que cuando la historiadora Lucía Santa Cruz repitió las palabras de la candidata comunista, la acusaron de promover la campaña del terror. Parafraseando a la columnista Teresa Marinovich a propósito de lo mismo, si lo dice Kariola es música, si lo dice Santa Cruz es terror.

 La falta de conciencia histórica de los líderes de la ex derecha, la vemos en la reacción que tuvieron ante las palabras del parlamentario del PPD, Quintana. En los diversos foros, ya sea de los medios digitales como en los blogs compararon a Quintana con el socialista Carlos Altamirano, a la cual la Izquierda castrista y pro soviética le carga toda la responsabilidad. Seguramente, los tontos inútiles de la derecha pensaran que Bachelet difiere de lo que dijo Karol Cariola y Quintana. No es así. Desde luego que ella no lo expresara de esa forma, pues sería muy rupturista. Con todo, la actual mandataria no le interesa como diría Eduardo Frei Montalva “yo no cambio ni por un millón de votos una coma de mi programa". Es sí o sí a las reformas. Ni siquiera desean admitir que la Nueva Mayoría es la Unidad Popular 2.0. Mientras la derecha desea borrar la constancia del pasado totalitario del gobierno de Salvador Allende, la Nueva Mayoría se encarga de resucitar el proyecto fracasado.

 Después de la derrota presidencial de la candidata oficialista, Matthei, el senador electo por Renovación Nacional, Andrés Allamand propuso eliminar de los estatus del Partido en que reconoce la acción libertadora de las Fuerzas Armadas contra intento totalitario de la Izquierda, con el propósito de atraer gente nueva: "Después de 25 años es un proceso necesario y una oportunidad para atraer gente nueva y renovar nuestro discurso". Perdieron la elección presidencial, entre otras cosas, porque se alejaron de su origen. Así desean ganarse el respeto de sus electores.

 Ambos dirigentes persiguen la renovación supuestamente.

 La mayoría sabe que Allamand es un simple oportunista. Su propio historial político lo demuestra. Él, desde los noventa se ha dedicado a desmantelar la institucionalidad que nos legaron los militares para evitar caer en lo mismo, hasta el punto de permitir que quienes no creen a la libertad, la vida y la propiedad privada se apropien de la Constitución, que resguarda esos derechos fundamentales. Lo que pretende ahora es la guinda de la torta. En efecto, él durante la Unidad Popular se cambió de un colegio privado al Liceo Victorino Lastarria de Providencia, con el propósito de combatir al gobierno de Allende. Después del pronunciamiento escribió un libro novelado de su experiencia, titulado “No virar a la Izquierda”. En él escribe : “La oposición sigue creyendo que el poder político surge de los votos exclusivamente. Siguen creyendo que el poder político es una resultante de las elecciones, mientras la UP se caga en las elecciones y desarrolla un poder político cada vez más poderoso, expresada en toda (una) cantidad de organizaciones (...) Sin los militares la UP no cae (...) Hay que presionarlos, obligarlos a intervenir. Hacer que se decidan. Si no lo hacen no la contamos. Nos friegan de todos modos”.

 Además, ha preferido codearse con personas de Izquierda, como el terrorista del Mir indultado por Allende, Max Marambio, o con su enemigo en el liceo mencionado, el ex parlamentario Camilo Escalona.

 El artículo del estatuto de Renovación Nacional dice así con respecto al 11 de septiembre de 1973: “Renovación Nacional destaca el patriotismo y espíritu de servicio de las Fuerzas Armadas y Fuerzas de Orden, cuyo origen y gloriosas tradiciones se identifican con el surgimiento y defensa de la chilenidad a través de toda su historia. Incluida su acción libertadora del 11 de septiembre de 1973, que salvó al país de la inminente amenaza de un totalitarismo irreversible y de la dominación extranjera, culminando así una valiente resistencia civil y recogiendo un clamor popular abrumadoramente mayoritario".

Lo que dice ambas declaraciones de los Partidos de Derecha es la absoluta verdad. Primero fue resistencia, rebelión civil y luego rebelión militar. De nada sirvió que la Derecha perdiera la elección como decía el bloguero Maximo, si pretenden, además, suicidarse.

 Según el diputado Víctor Pérez de la misma tienda política de Silva, eso implicaría hacer concesiones a la Izquierda. Alguien podría hacer una ecuación o un programa informático y cuantificar cuánto lo derecha perdido en estos 26 años haciendo concesiones.

Son incapaces los dirigentes de la Derecha conectar a las nuevas generaciones con el pasado tal como lo hace la Izquierda. No se trata de revivirlo, ni permanecer a él. Para entender el presente, hay que estudiar el pasado. ¿Se imaginan que los países que desembarcaron en la playa de Normandía dejaran de rendirles tributo a los caídos, ya que gracias ellos gozan de las libertades?

 El Gobierno Militar fue libertador desde un punto de vista político y fue liberador de la economía.

 Lo que pretender hacer ambos partidos es una muestra de frivolidad. Y una muestra de pérdida de la dignidad y decencia.

24 de septiembre de 2013

El último golpe de la Nueva Derecha


Cuando salió electo y asumió la presidencia de la República, Sebastián Piñera, no estaba en su programa de gobierno cambiar la doctrina o principios de la Derecha liberal conservadora, para usar la expresión norteamericana. Después de todo, en lo que se llama ‘Derecha’ conviven diversos sectores, desde conservadores hasta liberales y libertarios. Con todo, desde que asumió en marzo del 2010, vimos al Gobierno empeñado en agraviar a sus electores y ser zalamero con la Izquierda. Esta la foto del ex ministro de Interior, Rodrigo Hinzpeter con la pintura de Salvador Allende al fondo, la petición de renuncia de cada funcionario que ha dicho la verdad al respecto de la Unidad Popular, del Gobierno Militar y del combate al terrorismo, como el ex embajador en Argentina, Miguel Otero, quien sostuvo que el pueblo estuvo feliz, cuando se hubo derrocado el gobierno marxista leninista. Además, está el propio ataque de la Izquierda, quien en sus medios ha utilizado el asesinato de imagen para desacreditar tal o cual funcionario que estuvo ligado al gobierno de las Fuerzas Armadas y de Orden. La propia defensa de Hinzpeter de Salvador Allende, cuando el hermano del mandatario, José Piñera comparó a Allende con Hitler y sus palabras sobre los agentes de la DINA y CNI que seguían laborando en el ministerio de Defensa. Las propias palabras del presidente Piñera, después del rescate de los mineros. En fin, se hacemos un recuento veremos que el gobierno ha ofendido a sus electores no una vez, sino más de diez. La penúltima fue llamar a los civiles que colaboraron con el Gobierno Militar ‘cómplices pasivos’. La última amonestar a la candidata oficialista por haber votado por la opción ‘SI’ en el plebiscito.

 Por una parte, La Moneda ha atacando perseverantemente a la Derecha. Por otra parte, hemos visto el ataque con el mismo propósito de académicos que escriben en los medios en estos cuatro años. En ambos, con el supuesto fin de ‘modernizar’ el sector. Tanto los políticos como los profesores de universidad forman lo que se ha llamado la ‘Nueva Derecha’, Socialista, Alianza Bachelista, y por último, la Derecha Arrepentida.

 Ahora bien, uno de los adláteres, por excelencia, es el profesor Gonzalo Bustamante de la Universidad Adolfo Ibañez, una universidad de derecha, junto con su versión más joven, el abogado Cristóbal Bellolio más otras personas que escriben en ‘El Mercurio de Santiago’.Ambos son seguidores del ex ministro de Defensa, Andrés Allamand. Y, por tanto, piñeristas.

 

 Para la conmemoración de los 40 años del pronunciamiento militar, después del 11 de septiembre, un grupo de académicos y de personas vinculadas a un fundación lanzaron una carta transversal a los medios titulada “A 40 años del Golpe: una declaración generacional” .El coordinador de ese grupo transversal es el ex asesor de La Moneda y director ejecutivo de la Fundación Horizontal, Hernán Larraín Matte. Cabe decir que escuché de esa declaración generacional, mientras veía un poco la entrevista que le hicieron a Larraín Matte. Cuando lo escuché, pensé que era una persona vinculada a la Nueva Mayoría, pues elogiaba al abogado de Izquierda de derechos humanos, José Zalaquett, quien ha sido criticado por Ciro Cárdenas y por mí. Para este abogado, los terroristas no violan los derechos humanos, los militares, sí.

 Los firmantes de esa declaración son Daniel Brieba, Max Colodro, Jorge Ferrando, Macarena Ponce de León, Davor Mimica, Valentina Verbal, Cristóbal Bellolio, Gonzalo Bustamante, Camilo Feres, Javier Sajuria, Roberto Munita, Francisco Irarrázabal, Ignacio Briones, Jorge Fábrega, Slaven Razmilic, Sergio Urzúa, Rafael Sánchez y Andrés Hernando, Roberto Munita y Hernán Larraín Matte.

 La declaración está divida en tres partes: 1. Golpe y sus razones, 2. Violación a los DD.HH. y 3.Verdad y Justicia. Primera parte dice así: “El Golpe de Estado fue la culminación de un proceso de deterioro de la convivencia cívica y de erosión transversal en los valores democráticos y republicanos que habían sustentado la vida política nacional desde al menos 1932. Creemos que las causas de este deterioro fueron complejas y trascienden lo que aquí es nuestra intención abordar, pero ciertamente protagonista entre ellas fue la creciente validación de la violencia como método para conseguir objetivos políticos. La afirmación ideológica del camino de la violencia, el apoyo explícito o tácito a acciones políticas violentas y los llamados a la intervención de las FF.AA. fueron todas formas concretas de dicha validación”. Notamos el análisis es superficial y lleno de falsedades, por ejemplo: “erosión transversal en los valores democráticos y republicanos”. El Partido Socialista y el Mir optaron por la vía armada y la dictadura del proletariado, sin embargo, hay que poner en el mismo nivel a quienes se oponían al totalitarismo. No fue la derecha y los militares. Lo que motivo, finalmente, la intervención militar fue el derecho a la rebelión, como lo hace notar el liberal argentino Alberto Lynch Benegas y el conservador Gonzalo Rojas, basándose en el Acuerdo: "Un gobierno que se arrogue derechos que el pueblo no le ha otorgado incurre en sedición". Rojas cita: "el actual Gobierno de la República, desde sus inicios, se ido empeñado en conquistar el poder total, con el evidente propósito de someter a todas las personas al más estricto control económico y político por parte del Estado y lograr de ese modo la instauración de un sistema totalitarios" y que "el Gobierno no ha incurrido en violaciones aisladas de la Constitución y de la ley, sino que ha hecho de ellas un sistema permanente de conducta, llegando a los extremos de desconocer y atropellar sistemáticamente las atribuciones de los demás poderes del Estado, violando habitualmente las garantías que la Constitución asegura a todos los habitantes de la República". Luego a estos sesudos profesores universitarios les sale el general después de la batalla: “No obstante, creemos que incluso en la dificilísima situación política, económica y social de entonces, un Golpe de Estado no era ni puede ser una manera aceptable de resolver incluso profundas diferencias políticas”. Intentaron imponer un gobierno totalitario, y sugieren quedarse de brazos cruzados. La rebelión empezó a gestarse antes. Los seudo liberales nos quieren negar el derecho a la rebelión.

La otra parte se refiere a las violaciones de los derechos humanos. Naturalmente, se refiere a lo que la Izquierda llama violación a los derechos humanos, pues omite, las graves violaciones que ocurrieron bajo la Unidad Popular descritas en el Acuerdo de la Cámara de Diputados, ni que los actos terroristas fuesen considerados una violación a esos derechos. Afirman: “creemos que es fundamental separar dicho análisis de lo que sucedió después: una política de gravísima y sistemática violación de DD.HH. seguida por la dictadura durante sus 17 años en el poder”. Luego agregan: “No hay compatibilidad posible entre defender la democracia y justificar -siquiera parcialmente- una política de violaciones a los derechos humanos y de uso del aparato del Estado como instrumento de terror”. Nada sobre la acción terrorista del los grupos Mir, Frente Lautaro y el FPMR, como si nunca hubiesen existido. Que más izquierdista que esta frase: “del aparato del Estado como instrumento de terror”. Los únicos que estaban aterrorizados eran los terroristas. Si fuesen liberales como dicen ufanarse estos académicos, estarían horrorizados por los juicios a los militares, donde no se cumplen los principios del Estado de Derecho. Si a ellos no les aplicaran las leyes, cómo gritarían. En estos momentos, en democracia a un grupo minoritario se les están violando los derechos humanos. Y estas lumbreras todavía no se han dado cuenta.

En la parte que se refiere a la Verdad y Justicia, siguen con el relato de la Izquierda. Critican las cacerías de brujas o los emplazamientos, sin embargo, Bellolio y Bustamante la han practicado en sus columnas. Los firmantes nunca han criticado el slogan ‘Ni Perdón ni olvido’. A los partidos de derecha se les pide sacar de sus principios la referencia a la “acción libertadora [de las Fuerzas Armadas] del 11 de septiembre de 1973, que salvó al país de la inminente amenaza de un totalitarismo irreversible y de la dominación extranjera, culminando así una valiente resistencia civil y recogiendo un clamor popular abrumadoramente mayoritario”. Esa afirmación es cierta, ¿Por qué habrían de cambiarla? ¿Por qué no piden demoler las dos estatuas de Allende y cambiarle el nombre al Salón Blanco que tiene el nombre del presidente marxista y borrar todo lugar público con el nombre de Allende, pues él dijo como sabrán “que no era Presidente de todos los chilenos”? Si una persona de derecha, le saca a la Izquierda chilena su pasado totalitario, estaríamos atentando contra la reconciliación. Estos tipos creen que los representantes de los gremios, del comercio y de los camioneros paralizaron el país en la UP, porque no tenían nada más que hacer que someterse a las arbitrariedades del gobierno. En ese momento, Allende perdió.

No me voy a referir todos por la extensión. Sin embargo, al revisar algunos firmantes de esa declaración veremos que son poco serios. Así, el abogado Cristóbal Bellolio es sabido que votó por Marcos Enríquez Ominani, luego votó por Sebastián Piñera. Durante el gobierno de éste, participó en las primarias de Providencia que hizo la Concertación para elegir al próximo alcalde de esa comuna. En la elección municipal votó por la actual alcaldesa, Josefina Errázuirz quien como sabrán acompaño al líder comunista  del grupo Revolución Democrática, el ex líder del movimiento estudiantil, Giorgio Jackson a inscribir su candidatura a diputado a una notaría. Mientras tanto, Bellolio apostaba por Allamand para las primarias de la Derecha. ¿Tiene claro sus coordenadas? Lavín con su Alianza Bachelista u Opus Dei Bachelista quedó chico ante ese travesti.

 

 Por su parte, el profesor de la Escuela de Gobierno de la Adolfo Ibañez ha escrito dos artículos sobre Allende: “Allende y la izquierda del mañana”y “Allende: una figura dionisiaca”. En ambos se exalta el culto a la personalidad. En el primer artículo afirma: “Parece pertinente separar la figura de Allende de la Unidad Popular”. Eso también lo repite las personas de Derecha, por ignorancia o porque sienten lástima. Es como decir que él no estaba al tanto de las JAP, de la ENU, de los grupos paramilitares de Izquierda y de las expropiaciones ilegales. Agrega:” En él convivirán su admiración por los procesos revolucionarios, pero su respeto a la tradición institucional en la cual se formó”. Parece que el profesor no conoce las palabras de Allende sobre el Estado de Derecho y el Acuerdo de la Cámara de agosto de 1973. Según este profesor, Salvador Allende: “si bien admira los procesos políticos de países como Vietnam, Cuba y la experiencia del Che, considerará que el camino chileno al socialismo pasa por una vía distinta”. Hace poco escuché las palabras de Ricardo Lagos por la televisión en el seminario “Salvador Allende; República Democrática y Socialista” . El estatista Lagos decía algo así: “En Chile se intento construir un socialismo justo, igualitario, respetuoso de la libertad, pese a la Guerra Fría“. Allende era agente de la KGB. En el segundo artículo afirma: “Allende es de esos políticos que se dan muy de vez en vez, lo cual no hace su gobierno ni mejor ni peor sino que simplemente se constata un hecho: poseía cualidades políticas que no se ven de a menudo”. Allende es como si fuese un Galileo o un Einstein de la política, que cambió los fundamentos de ésta. ¡Qué persona de derecha diría tantas barbaridades!

   

 Otro firmante es, pues, el columnista de ‘La Segunda’ y ex comunista hasta 1991, Max Colodro. Es poco honesto, si lo comparamos con el perdón que realizó el actual ministro de Cultura y novelista, Roberto Ampuero en este último 11 de septiembre: Como militante comunista en la adolescencia quiero pedir perdón además a mis compatriotas porque entre 1970 y 1973 desfilé por las calles convencido de que a la democracia de Chile había que arrojarla por la borda y de que los sistemas que imperaban en Bulgaria, la Unión Soviética o Cuba eran superiores y dignos de ser imitados”. A Colodro le molesta el pasado totalitario y violentista de la Izquierda, que prefiere blanquearle el pasado. 
Si los firmantes o apaciguadores hubiesen estado en tiempos de la UP, estaríamos hoy en día bajo una dictadura comunista, y la Izquierda ‘hubiese ganado tiempo’ como quería Fidel Castro.