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24 de septiembre de 2013

El último golpe de la Nueva Derecha


Cuando salió electo y asumió la presidencia de la República, Sebastián Piñera, no estaba en su programa de gobierno cambiar la doctrina o principios de la Derecha liberal conservadora, para usar la expresión norteamericana. Después de todo, en lo que se llama ‘Derecha’ conviven diversos sectores, desde conservadores hasta liberales y libertarios. Con todo, desde que asumió en marzo del 2010, vimos al Gobierno empeñado en agraviar a sus electores y ser zalamero con la Izquierda. Esta la foto del ex ministro de Interior, Rodrigo Hinzpeter con la pintura de Salvador Allende al fondo, la petición de renuncia de cada funcionario que ha dicho la verdad al respecto de la Unidad Popular, del Gobierno Militar y del combate al terrorismo, como el ex embajador en Argentina, Miguel Otero, quien sostuvo que el pueblo estuvo feliz, cuando se hubo derrocado el gobierno marxista leninista. Además, está el propio ataque de la Izquierda, quien en sus medios ha utilizado el asesinato de imagen para desacreditar tal o cual funcionario que estuvo ligado al gobierno de las Fuerzas Armadas y de Orden. La propia defensa de Hinzpeter de Salvador Allende, cuando el hermano del mandatario, José Piñera comparó a Allende con Hitler y sus palabras sobre los agentes de la DINA y CNI que seguían laborando en el ministerio de Defensa. Las propias palabras del presidente Piñera, después del rescate de los mineros. En fin, se hacemos un recuento veremos que el gobierno ha ofendido a sus electores no una vez, sino más de diez. La penúltima fue llamar a los civiles que colaboraron con el Gobierno Militar ‘cómplices pasivos’. La última amonestar a la candidata oficialista por haber votado por la opción ‘SI’ en el plebiscito.

 Por una parte, La Moneda ha atacando perseverantemente a la Derecha. Por otra parte, hemos visto el ataque con el mismo propósito de académicos que escriben en los medios en estos cuatro años. En ambos, con el supuesto fin de ‘modernizar’ el sector. Tanto los políticos como los profesores de universidad forman lo que se ha llamado la ‘Nueva Derecha’, Socialista, Alianza Bachelista, y por último, la Derecha Arrepentida.

 Ahora bien, uno de los adláteres, por excelencia, es el profesor Gonzalo Bustamante de la Universidad Adolfo Ibañez, una universidad de derecha, junto con su versión más joven, el abogado Cristóbal Bellolio más otras personas que escriben en ‘El Mercurio de Santiago’.Ambos son seguidores del ex ministro de Defensa, Andrés Allamand. Y, por tanto, piñeristas.

 

 Para la conmemoración de los 40 años del pronunciamiento militar, después del 11 de septiembre, un grupo de académicos y de personas vinculadas a un fundación lanzaron una carta transversal a los medios titulada “A 40 años del Golpe: una declaración generacional” .El coordinador de ese grupo transversal es el ex asesor de La Moneda y director ejecutivo de la Fundación Horizontal, Hernán Larraín Matte. Cabe decir que escuché de esa declaración generacional, mientras veía un poco la entrevista que le hicieron a Larraín Matte. Cuando lo escuché, pensé que era una persona vinculada a la Nueva Mayoría, pues elogiaba al abogado de Izquierda de derechos humanos, José Zalaquett, quien ha sido criticado por Ciro Cárdenas y por mí. Para este abogado, los terroristas no violan los derechos humanos, los militares, sí.

 Los firmantes de esa declaración son Daniel Brieba, Max Colodro, Jorge Ferrando, Macarena Ponce de León, Davor Mimica, Valentina Verbal, Cristóbal Bellolio, Gonzalo Bustamante, Camilo Feres, Javier Sajuria, Roberto Munita, Francisco Irarrázabal, Ignacio Briones, Jorge Fábrega, Slaven Razmilic, Sergio Urzúa, Rafael Sánchez y Andrés Hernando, Roberto Munita y Hernán Larraín Matte.

 La declaración está divida en tres partes: 1. Golpe y sus razones, 2. Violación a los DD.HH. y 3.Verdad y Justicia. Primera parte dice así: “El Golpe de Estado fue la culminación de un proceso de deterioro de la convivencia cívica y de erosión transversal en los valores democráticos y republicanos que habían sustentado la vida política nacional desde al menos 1932. Creemos que las causas de este deterioro fueron complejas y trascienden lo que aquí es nuestra intención abordar, pero ciertamente protagonista entre ellas fue la creciente validación de la violencia como método para conseguir objetivos políticos. La afirmación ideológica del camino de la violencia, el apoyo explícito o tácito a acciones políticas violentas y los llamados a la intervención de las FF.AA. fueron todas formas concretas de dicha validación”. Notamos el análisis es superficial y lleno de falsedades, por ejemplo: “erosión transversal en los valores democráticos y republicanos”. El Partido Socialista y el Mir optaron por la vía armada y la dictadura del proletariado, sin embargo, hay que poner en el mismo nivel a quienes se oponían al totalitarismo. No fue la derecha y los militares. Lo que motivo, finalmente, la intervención militar fue el derecho a la rebelión, como lo hace notar el liberal argentino Alberto Lynch Benegas y el conservador Gonzalo Rojas, basándose en el Acuerdo: "Un gobierno que se arrogue derechos que el pueblo no le ha otorgado incurre en sedición". Rojas cita: "el actual Gobierno de la República, desde sus inicios, se ido empeñado en conquistar el poder total, con el evidente propósito de someter a todas las personas al más estricto control económico y político por parte del Estado y lograr de ese modo la instauración de un sistema totalitarios" y que "el Gobierno no ha incurrido en violaciones aisladas de la Constitución y de la ley, sino que ha hecho de ellas un sistema permanente de conducta, llegando a los extremos de desconocer y atropellar sistemáticamente las atribuciones de los demás poderes del Estado, violando habitualmente las garantías que la Constitución asegura a todos los habitantes de la República". Luego a estos sesudos profesores universitarios les sale el general después de la batalla: “No obstante, creemos que incluso en la dificilísima situación política, económica y social de entonces, un Golpe de Estado no era ni puede ser una manera aceptable de resolver incluso profundas diferencias políticas”. Intentaron imponer un gobierno totalitario, y sugieren quedarse de brazos cruzados. La rebelión empezó a gestarse antes. Los seudo liberales nos quieren negar el derecho a la rebelión.

La otra parte se refiere a las violaciones de los derechos humanos. Naturalmente, se refiere a lo que la Izquierda llama violación a los derechos humanos, pues omite, las graves violaciones que ocurrieron bajo la Unidad Popular descritas en el Acuerdo de la Cámara de Diputados, ni que los actos terroristas fuesen considerados una violación a esos derechos. Afirman: “creemos que es fundamental separar dicho análisis de lo que sucedió después: una política de gravísima y sistemática violación de DD.HH. seguida por la dictadura durante sus 17 años en el poder”. Luego agregan: “No hay compatibilidad posible entre defender la democracia y justificar -siquiera parcialmente- una política de violaciones a los derechos humanos y de uso del aparato del Estado como instrumento de terror”. Nada sobre la acción terrorista del los grupos Mir, Frente Lautaro y el FPMR, como si nunca hubiesen existido. Que más izquierdista que esta frase: “del aparato del Estado como instrumento de terror”. Los únicos que estaban aterrorizados eran los terroristas. Si fuesen liberales como dicen ufanarse estos académicos, estarían horrorizados por los juicios a los militares, donde no se cumplen los principios del Estado de Derecho. Si a ellos no les aplicaran las leyes, cómo gritarían. En estos momentos, en democracia a un grupo minoritario se les están violando los derechos humanos. Y estas lumbreras todavía no se han dado cuenta.

En la parte que se refiere a la Verdad y Justicia, siguen con el relato de la Izquierda. Critican las cacerías de brujas o los emplazamientos, sin embargo, Bellolio y Bustamante la han practicado en sus columnas. Los firmantes nunca han criticado el slogan ‘Ni Perdón ni olvido’. A los partidos de derecha se les pide sacar de sus principios la referencia a la “acción libertadora [de las Fuerzas Armadas] del 11 de septiembre de 1973, que salvó al país de la inminente amenaza de un totalitarismo irreversible y de la dominación extranjera, culminando así una valiente resistencia civil y recogiendo un clamor popular abrumadoramente mayoritario”. Esa afirmación es cierta, ¿Por qué habrían de cambiarla? ¿Por qué no piden demoler las dos estatuas de Allende y cambiarle el nombre al Salón Blanco que tiene el nombre del presidente marxista y borrar todo lugar público con el nombre de Allende, pues él dijo como sabrán “que no era Presidente de todos los chilenos”? Si una persona de derecha, le saca a la Izquierda chilena su pasado totalitario, estaríamos atentando contra la reconciliación. Estos tipos creen que los representantes de los gremios, del comercio y de los camioneros paralizaron el país en la UP, porque no tenían nada más que hacer que someterse a las arbitrariedades del gobierno. En ese momento, Allende perdió.

No me voy a referir todos por la extensión. Sin embargo, al revisar algunos firmantes de esa declaración veremos que son poco serios. Así, el abogado Cristóbal Bellolio es sabido que votó por Marcos Enríquez Ominani, luego votó por Sebastián Piñera. Durante el gobierno de éste, participó en las primarias de Providencia que hizo la Concertación para elegir al próximo alcalde de esa comuna. En la elección municipal votó por la actual alcaldesa, Josefina Errázuirz quien como sabrán acompaño al líder comunista  del grupo Revolución Democrática, el ex líder del movimiento estudiantil, Giorgio Jackson a inscribir su candidatura a diputado a una notaría. Mientras tanto, Bellolio apostaba por Allamand para las primarias de la Derecha. ¿Tiene claro sus coordenadas? Lavín con su Alianza Bachelista u Opus Dei Bachelista quedó chico ante ese travesti.

 

 Por su parte, el profesor de la Escuela de Gobierno de la Adolfo Ibañez ha escrito dos artículos sobre Allende: “Allende y la izquierda del mañana”y “Allende: una figura dionisiaca”. En ambos se exalta el culto a la personalidad. En el primer artículo afirma: “Parece pertinente separar la figura de Allende de la Unidad Popular”. Eso también lo repite las personas de Derecha, por ignorancia o porque sienten lástima. Es como decir que él no estaba al tanto de las JAP, de la ENU, de los grupos paramilitares de Izquierda y de las expropiaciones ilegales. Agrega:” En él convivirán su admiración por los procesos revolucionarios, pero su respeto a la tradición institucional en la cual se formó”. Parece que el profesor no conoce las palabras de Allende sobre el Estado de Derecho y el Acuerdo de la Cámara de agosto de 1973. Según este profesor, Salvador Allende: “si bien admira los procesos políticos de países como Vietnam, Cuba y la experiencia del Che, considerará que el camino chileno al socialismo pasa por una vía distinta”. Hace poco escuché las palabras de Ricardo Lagos por la televisión en el seminario “Salvador Allende; República Democrática y Socialista” . El estatista Lagos decía algo así: “En Chile se intento construir un socialismo justo, igualitario, respetuoso de la libertad, pese a la Guerra Fría“. Allende era agente de la KGB. En el segundo artículo afirma: “Allende es de esos políticos que se dan muy de vez en vez, lo cual no hace su gobierno ni mejor ni peor sino que simplemente se constata un hecho: poseía cualidades políticas que no se ven de a menudo”. Allende es como si fuese un Galileo o un Einstein de la política, que cambió los fundamentos de ésta. ¡Qué persona de derecha diría tantas barbaridades!

   

 Otro firmante es, pues, el columnista de ‘La Segunda’ y ex comunista hasta 1991, Max Colodro. Es poco honesto, si lo comparamos con el perdón que realizó el actual ministro de Cultura y novelista, Roberto Ampuero en este último 11 de septiembre: Como militante comunista en la adolescencia quiero pedir perdón además a mis compatriotas porque entre 1970 y 1973 desfilé por las calles convencido de que a la democracia de Chile había que arrojarla por la borda y de que los sistemas que imperaban en Bulgaria, la Unión Soviética o Cuba eran superiores y dignos de ser imitados”. A Colodro le molesta el pasado totalitario y violentista de la Izquierda, que prefiere blanquearle el pasado. 
Si los firmantes o apaciguadores hubiesen estado en tiempos de la UP, estaríamos hoy en día bajo una dictadura comunista, y la Izquierda ‘hubiese ganado tiempo’ como quería Fidel Castro.

4 de noviembre de 2011

Declaraciones no gremiales


Si hubiese políticos o asesores serios conocedores de Maquiavelo, Gramsci y otros pensadores en el segundo piso de La Moneda, el gobierno de Piñera no se encontraría en la situación actual. Prefieren esconder la cabeza y no llamar las cosas por su nombre.

Naturalmente, hay que partir o comenzar con las declaraciones que realizó el Parque O’Higgins, Camila Vallejo llamando a romper la institucionalidad: Tendremos que ser capaces nosotros mismos de romper con esta institucionalidad política que está en crisis por esta clase política y este modelo intransigente, que no es capaz de desprenderse de sus intereses, de sus negociados”.

Así, al conmemorarse un nuevo once de septiembre, el diputado comunista Guillermo Teillier dijo : "lo que ocurrió el 11, la añoranza de esos tiempos,….las ideas que se trataron de truncar con medidas represivas tan brutales, hoy día están floreciendo de nuevo en manos de los jóvenes, de los estudiantes y los profesores". En esa oportunidad, estuvo acompañado con Camila Vallejo, el presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo. Obviamente, está diciendo que las ideas marxistas leninistas de la fracasada Unidad Popular la representan los estudiantes de liderados por Camila. ¿Transversal? ¿Cómo alguien de derecha quisiera volver a la UP? ¿Ciudadano?

Luego está la declaración de Camila Vallejo, quien dijo: Esto es una guerra de cuatro años”. ¿Es una declaración propia de una dirigente estudiantil, cuyo mandato sólo dura un año? Nadie le reprocho su lenguaje belicista. Si lo hubiese dicho alguien de la derecha, lo hubieran catalogado de fascistas. El historiador Jocelyn Holt dijo algo, pero parece que no dijo nada en una columna. Es un malestar que se veía de antes. Eso es todo.


Igualmente, están las declaraciones del presidente de la Feuc y vocero de la Confech, Giogio Jackson, quien dijo: Si se levanta un movimiento posterior, pueden ser piqueteros". Cabe señalar que el único estudiante que no ha querido volver a clase en la Facultad de Ingeniería de la Católica, es pues, Jackson. Pese a que los estudiantes por votación decidieron volver a clase. Los piqueteros fueron los que sacaron al presidente de La Rua, en Argentina. Quizás, el sueño oculto de la izquierda es que Piñera se vaya en helicóptero de la Casa de Gobierno a igual que el presidente trasandino.

Entretanto, el dirigente de la Central Única de Trabajadores (Cut), Arturo Martínez afirmó: Hemos establecido una alianza política y social con el objetivo de sacar a la derecha neoliberal y autoritaria de La Moneda e instalar un gobierno que responda de verdad a los intereses de las mayorías y de los trabajadores”. Naturalmente, la expresión ‘hemos’ se refiere a los estudiantes, profesores y los trabajadores. Todos sus líderes comunistas.

También están las palabras de Camilo Ballesteros dichas a hace poco: “La violencia terminará cuando se solucione el problema de fondo”, o bien “a medida que entendamos cuál es el problema de fondo y lo solucionemos, la violencia se va a acabar".

En una entrevista realizada al diario ‘El Ciudadano’ de orientación izquierdista, la dirigente comunista, Camila Vallejo dijo: Necesitamos un cambio constitucional”. Además, criticó la portada de las ‘Ultimas Noticias’. ¿Por qué no critica ‘The Clinic’? Además, en esa entrevista sostiene que el Partido Comunista o los parlamentarios no los manda. ¿A quién crees que estás engañando? En el Encuentro nacional de Educación Superior del Partido Comunista , realizada el 28 y 29 de mayo del 2010 afirmaron los siguientes puntos: “1..con el propósito de generar un amplio acuerdo nacional en torno a lucha por la democratización de las casas de estudio y los derechos de sus académicos, estudiantes y funcionarios; contra las políticas que reducen la educación al lucro individual; por una Educación Superior al servicio del desarrollo económico, social y cultural democrático y soberano de la sociedad chilena, y contra la privatización del conocimiento. 1. Conscientes que el obstáculo de fondo para el desarrollo de la función pública de la educación radica en la existencia de un Estado de orientación neoliberal, adicionalmente administrado por un gobierno de derecha; nuestro objetivo es hacer de los centros de Educación Superior un espacio institucional y un territorio abierto al debate y la movilización pluralista, inspirados en la urgencia de la democratización del Estado y la sociedad”. En estos cinco meses la sociedad chilena ha conocido el supuesto pluralismo de los líderes de la Confech, quienes aceptan y debaten solo con quienes piensan iguales que ellos. Ya lo denunció el presidente de la Federación de los Estudiantes de la Universidad de Talca, como también la estudiante secundaria, Constanza Araos, quien dijo:”Las autoridades están rendidas ante tres jóvenes que no nos representan”.

Pese todo esta evidencia, los asesores siguen marcando ocupado. Quizás, la propia ceguera de los consejeros del Príncipe, si es que los hay radica, precisamente, en que el exponente intelectual de la Nueva Derecha, el profesor Gonzalo Bustamante sea ciego ante el gramscismo. En efecto, durante el debate que hubo el año pasado sobre la Nueva Derecha, él escribió una carta al ‘Mercurio de Santiago’, en la que afirmaba que, cuando la izquierda se renovó, “los derechistas de mente estrecha” decían: “"Son los mismos, no más que con piel de oveja" o producto de su ignorancia "veían a Gramsci por todos lados"”. La carta fue publicada en noviembre. Sin embargo, casi un mes antes, el ex diputado del PPD, ex comunista y Doctor en Filosofía, Antonio Leal reivindicaba a Antonio Gramsci en una columna del 'El Mostrador' titulada "Gramsci más allá de Gramsci" y por su libro publicado en Italia “GRAMSCI oltre GRAMSCI”. Después de todo, el actual Príncipe es muy orgulloso de escuchar consejos, incluso del propio Maquiavelo.

12 de octubre de 2011

Radiografía de la Nueva Derecha



Hace un tiempo que Carlos Peña habla de una "contradicción" entre una derecha liberal y una conservadora, la cual debiera resolverse (Piñera mediante) en favor de la primera. Pero el problema está mal planteado. ¿Por qué habría que suprimir la tensión entre conservadores y liberales? En la Concertación no hubo sólo dos almas. Hubo cuatro: una más reconciliada con el modelo; otra más crítica; una más liberal en temas como el aborto, y otra más conservadora(Francisco J.Urbina, El Mercurio de Santiago, 2010)


Antes de que se hablara de la ‘Nueva Derecha’ y de que la derecha llegará al poder con el demócrata cristiano, Sebastián Piñera, había dado algunas características en mi blog. Había hablado de la derecha socialista antes de que el actual ministro de Interior, el militante de Renovación Nacional, Rodrigo Hinzpeter dijera en la revista Que Pasa, que la derecha ganó con las banderas de la izquierda. Y naturalmente antes, de que el Gobierno de Piñera fuese denominado el V Gobierno de la Concertación y aplicase políticas socialistas. Antes de el actual Presidente de la República actuase como un cobarde ante la izquierda, yo había acuñado la expresión la derecha chamberlaina que a igual que el Primer Ministro inglés de la década del 30, creyó tenía la paz, cuando inició una guerra.
Mucho antes que tantos políticos como intelectuales demonizaran a los militares que habían sido asignados a la DINA y la CNI, había acusado al abogado e investigador del think tank liberal Centro Estudios Públicos, Lucas Sierra por participar en la presentación del libro ‘Después de la Quimera’, del ex asesor de Ricardo Lagos, el sociólogo Ernesto Onetto, un ex comunista. Dicho sea de paso, tanto para Sierra como para Onetto los militares eran la Quimera , ese monstruo de la mitología griega: “Finalmente, a la dictadura fue derrotada en las urnas. Así como la quimera monstruo fue derrotada por las flechas que Belerofonte le disparó desde el aire montado en su caballo Pegaso, los votos del NO derribaron a nuestra quimera local.” Cabe recordar que en la presentación de ese libro, también asistieron los tres comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas. Luego vinieron las declaraciones del ministro de Interior , Rodrigo Hinzpeter sobre la CNI, y la columna de Bustamente, quien escribió : “La Dina, La CNI, al igual que la Gestapo, la Securitate o la Stasi, carecen de legitimidad por los mismos fines que buscaban, los cuales se contraponen con los fines mínimos del Estado como tal: resguardar la integridad de los individuos y sus bienes”. Y por último, la novela “La Doble Vida” que sacó el actual director del Centro de Estudios Públicos (CEP), Arturo Fontaine, quien, además, forma parte del directorio del Museo de la Memoria. Su presencia en esa institución, la justifica: “Las causas no exculpan los posteriores horrores que vulneraron la vida, el cuerpo y la dignidad de tantas personas. El Estado fue entonces victimario” .En una entrevista en Argentina, el abogado y escritor dijo que : “En Chile se respeta mucho su compromiso con los Derechos Humanos”. Traducido, no se respeta el Estado de Derecho, y por tanto, los derechos humanos. Para Fontaine, los militares que combatieron el terrorismo son monstruos: “Entrevisté a una de estas mujeres que mencionábamos, a militantes, a dirigentes del MIR, y también hablé con los represores que habían estado en estas operaciones”. Emplea el lenguaje de la izquierda. Se refiere a ‘los represores’ a los militares que combatieron el terrorismo. Al contrario de lo que piensa, los agentes del Estado actuaron conforme a derecho : “Cuando se retira el Estado de derecho, se potencian estas situaciones. No se trata de los monstruos, ni de que esto sea una pura casualidad, o que sea una situación histórica que no se pueda repetir. Se regodea de que los militares estén presos:”Hay tres jefes de los servicios de inteligencia presos de por vida”.



Otra característica de esa derecha, es que no defiende el Estado de Derecho, que es nota o cualidad principal de los liberales. Precisamente, la llamada ‘derecha liberal’ ha renunciado a defenderlo, ya sea en el caso de los militares, ya sea en las tomas ilegítimas del movimiento estudiantil. Ha sido, pues, la derecha liberal, o socialista la ha sido cómplice de socavar el Estado de Derecho. Esa derecha se entusiasmara con la institución el Defensor del Pueblo, sin embargo, no es capaz de defender a viva voz los principios del Derecho como la prescripción, la ley de Amnistía y el principio reo ante la izquierda. Quizás teman que los maten a la salida de la universidad, si es que algunos hacen clases. Algo sin importancia. Todos, por cierto, son abogados que permiten esas aberraciones jurídicas: Lucas Sierra, Arturo Fontaine,Harald Bayer, Andrés Allamand, Alberto Espina, Francisco Chahuán, Rodrigo Hinzpeter, Felipe Bulnes, Joaquín Godoy, Cristián Monckeberg, Claudio Oliva e inglés avecindado en el país, David Gallager. El abogado Sierra colaboró entusiastamente en el ‘Informe Valech’.

Otra característica de la llamada ‘derecha liberal’, que de liberal no tiene de nada, es su intolerancia hacia aquellos que piensan distintos de ellos. En ese sentido, son como los comunistas. Tiene lo que Hayek les criticaba a los socialistas, a saber, ‘la fatal arrogancia’. Es sabido por lo general las derechas en el mundo se conforman con dos o más corrientes. Esa arrogancia uno la puede ver y leer en las columnas del profesor de la Universidad Adolfo Ibáñez, de la Escuela de Gobierno, Gonzalo Bustamante, ya sea las diatribas hacia el asesinado senador Jaime Guzmán , ya sea criticando al profesor Gonzalo Rojas, y naturalmente a la UDI. Para mí que tiene envidia del senador muerto. La Nueva Derecha es incapaz de aceptar otras corrientes, de ahí si alguien tiene algún reparo sobre el matrimonio homosexual o sobre otro tema, en seguida la descalifiquen de ‘retrógrado’, ‘fundamentalista’. Creo que el senador y actual presidente de Renovación Nacional, Carlos Larraín se quejaba de que no se puede dar razones sobre cualquier tema, sino que hay asentir porque sí. O sea, si tiene razones religiosas, psicológicas, psiquiátricas contra la homosexualidad, por ejemplo, no valen. No vale el derecho a la disidencia como expuso el alcalde Labbé en una carta. Esa intolerancia uno lo puede leer en la columna del mencionado profesor, quien escribió en ‘La Tercera’: “El presidente Piñera firmando el AVP. El ministro Bulnes anunciando una reforma constitucional que reconoce la educación de calidad como un derecho, sumado a desmunicipalización y aumento del apoyo estatal para la misma. “Los Hermógenes”, Libertad y Desarrollo, Büchi y otros, desafectados del gobierno”. Repité los clichés de la izquierda sobre los derechos humanos. Nunca se ha preguntado por qué la izquierda, si justifica el asesinato en cualquier período de nuestra historia reciente. A eso, no se le llama violar los derechos humanos. Tanto Bustamente como Fontaine no se asombra de que la izquierda solamente le rinda homenajes a los suyos, como si no hubiera víctimas de la violencia terrorista.

Ese mismo profesor es partidario de una derecha culposa. ¿Culpable de qué? Por haber ayudado a reconstruir el país.



Además, su desprecio por el libre mercado la vemos en una carta que escribió a ‘El Mercurio’:”La receta de: conservadurismo social, activismo popular y libre mercado está agotada. En su origen y contenido, carece de legitimidad y valor democrático”. Ese sector se avergüenza de Ronald Reagan y de la Dama de Hierro y no defiende el Estado mínimo. ¿Cómo alguien liberal puede decir ‘el libre mercado está agotado'?

Ante la historia reciente, esa derecha se hace la lesa o contraria a las opiniones que sean distintas a las que tiene la izquierda. Más bien, se refugia en la Escuela de Gobierno que fundó uno de sus dirigentes en la Universidad Adolfo Ibáñez. Prefieren reducir la política a políticas públicas, o bien mirar el futuro mas sin pasado. Por esa razón, les importa un comino las tergiversaciones de la historia. Esto último lo pudimos constatar con las declaraciones del abogado y ex embajador en Argentina, Miguel Otero, quien dijo que la mayoría de la población estuvo conforme con el pronunciamiento militar. Las palabras de Otero fueron acalladas rápidamente por la nueva versión de ‘patrulla juvenil’: Godoy, Monkeberg y Rubilar. No respetaron la libertad de expresión. En cambio, ese mismo sector defendió el derecho de la diputada Rubilar de rendirle un homenaje a Allende en un seminario.

Otra característica, es que este sector se siente bien con los Comunistas. Lo vimos en la emblemática foto que se sacó el Presidente Sebastián Piñera con los tres diputados comunistas. Y lo vimos confirmado, en la columna ‘La Hora Comunista’ del profesor Gonzalo Bustamente , donde quería darle más poder a los comunistas.

Lo que corona a la Nueva Derecha, es el gusto que tuvo el ministro de Interior, Rodrigo Hinzpeter de sacarse fotos con la pintura de Allende como fondo. El ex presidente de algunos chilenos fue un agente de la KGB. La ‘Derecha Patrióta’ estaba indignada, a la liberal le daba lo mismo. Es como si el primer ministro David Cameron, se sacase una foto con el retrato de los espías de Cambridge que trabajaron para Stalin: Anthony F. Blunt, Guy Francis De Moncy Burgués y Harold Adrian Russell Philby.

10 de septiembre de 2011

La primavera chilena que nunca fue



Días previos al ‘Para Nacional’ del 24 y 25 de agosto convocado por la Central Trabajadores Unitaria (CUT), la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) y la oposición Demócrata Cristiano Socialista, la presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, la comunista Camila Vallejo, llamó a romper con la institucionalidad política que está en crisis, con esta clase política y este modelo intransigente que no es capaz de desprenderse de sus intereses” en el Parque O'Higgins. Justamente, cuando se conmemoran los diez años de la Carta Democrática. En el mismo día, en el programa ‘Tolerancia Cero’ el sociólogo socialista y Premio Nacional de Ciencias Sociales, Manuel Antonio Garretón hablaba de los movimientos sociales que había removido el país con sus peticiones. Naturalmente, en ese programa nadie cuestionó a qué le llamaban ‘movimientos sociales’ o ‘actores sociales’. Así, según Garretón, cuando las personas se quejan de lo pésimo que es el Transantiago, no representan a los actores sociales, sino que hablan en términos de consumidores.

Además, la movilización de los estudiantes de la enseñanza media y universitarios con los daños que han traído, nos deja claro que la Nueva Derecha que preside Piñera, Hizpeter y Cía, están lejos del Primer Ministro inglés Cameron. El ideólogo de la Nueva Derecha, el profesor Gonzalo Bustamente escribió hace menos de un año a propósito de otros asuntos: “Fue lo que hizo la derecha en Suecia y es lo que está haciendo el Primer Ministro David Cameron. El ministro Hinzpeter lo tiene clarísimo”. La reacción al vandalismo de Londres por parte del Gobierno inglés contrasta con el Gobierno de Piñera que se ha mostrado pusilánime ante los actos vandálicos. Así, mientras en diversos sectores del país se producían marchas, desordenes y vandalismo, Sebastián Piñera firmaba el proyecto de ley de Unión de Hecho o Acuerdo de Vida en Común, con cierta complacencia por lo que se producía afuera de La Moneda. Y con resignación ante los desórdenes por parte de las personas esforzadas, decentes y laboriosas de este país. A diferencia de Inglaterra, no hay nadie detenido, salvo un carabinero.

La última manifestación dejo 285 colectivos dañados y 30 semáforos destruidos. Y casi incendian la Iglesia de la Gratitud Nacional.



Así, mientras se producía el ‘Paro Nacional’, que ya sabemos que fracasó, la dirigente comunista, Camila Vallejo viajó a Brasil para apoyar una manifestación de estudiantes y tratar de reunirse con la Presidente de ese país. Con todo, viajo en First class. Quizás no viajo en Business class porque lo asoció al neoliberalismo. Esta vez fue anunciado urbe et orbi por todos los medios. Ningún periodista se lo saco en cara. Después de todo, no trabaja. Del mismo modo, que los periodistas no han dicho que solamente el 10% de los colegios están tomados y que cien mil personas en La Alameda es una cifra bastante insignificante para la población de Santiago. Asimismo, tampoco ha apuntado al Partido Comunista, quien ha puesto su agenda por boca de los estudiantes: “con el propósito de generar un amplio acuerdo nacional en torno a lucha por la democratización de las casas de estudio y los derechos de sus académicos, estudiantes y funcionarios; contra las políticas que reducen la educación al lucro individual”.



Ahora bien, las personas de derecha en los medios oficiales, ya sea políticos u académicos no se atreven a cuestionar a los llamados ‘movimientos sociales’. Un lector de ‘La Tercera’ desnudo esos movimientos : “Los dirigentes sindicales viven de las cuotas que les pagan los socios que sí trabajan, a los estudiantes los financian sus papás, a los empleados públicos y a los políticos les pagamos todos los chilenos, sea que trabajen o no. Claramente, son una clase privilegiada, ya que el 99% restante de los chilenos, si no trabajamos, no generamos ingresos”. Lo que los intelectuales y políticos de izquierda llaman ‘movimientos sociales’ son las personas que trabajan en la administración pública, esto es, a los burócratas, a excepción de los estudiantes. Llámese CUT, Confusam, Anef y los trabajadores de Codelco. Desde luego, no son actores sociales los dueños de negocios, que cada vez que los ‘movimientos sociales’ salen a la calle, provocan destrozos, queman autos y bajan las ventas. Desde luego, que los ciudadanos que fueron hacer sus trámites al Servicio de Impuestos Internos y al Registro Civil en enero, no tienen derecho a quejarse cuando los funcionarios hicieron huelgas en ese mes, ya que doña María y don Juan son simples ciudadanos.

Llama la atención que cada vez que ha habido destrucción a la propiedad pública y privada, las ongs de izquierda y el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDD), encargado por velar por los derechos humanos callen. En efecto, los derechos humanos de primera generación son los menos les importa a la izquierda: la vida, la libertad y la propiedad. Anteponen los llamados ‘derechos sociales’ a los primeros. Por esa razón, tampoco establecen demandas en los tribunales en nombre de los afectados, quienes como mostró la televisión son personas de origen humilde, empeñosa y trabajadora. A los poderes fácticos como el INDD, si le interesa el supuesto abuso de un carabinero, mas no los abusos, atropellos de los manifestantes a bancos, farmacias y kioscos. Después de todo, el carabinero o los carabineros son agentes del Estado. Sugiero poner a la señora Lorena Fríes, directora del Instituto mencionado entre un local y los vándalos.



El Vicepresidente de la Fech, Francisco Figueroa dijo durante las protestas del miércoles y jueves: “no estamos validando ningún tipo de manifestación violenta, pero hay que entender que los hechos que han ocurrido, responden a un problema estructural de nuestra sociedad. La violencia aquí es la desigualdad”. La última frase no tiene envidiarle a un cartel que llevaba una funcionaria del Estado durante las marchas: “La violencia en manos del pueblo en manos del pueblo no es violencia ¡¡Es justicia!!”. Conforme al razonamiento de ilustrado Figueroa, en el mundo solamente tendrían que haber mujeres o solamente hombres. Tanto hombres como mujeres son distintos. Por tanto, hay una desigualdad.




Escuchando a otro líder iluminado, Giorgio Jackson, él decía que un problema de la educación le hacía poner en tela de juicio el sistema político. Desde luego, el periodista no quiso rebatir semejante estupidez. Entonces, conforme al Doctor Angelus Jackson, si usted tiene un dolor de muelas, un dolor de cabeza, si le han salido espinillas, entonces la única solución es que usted se ampute una pierna o los dos brazos.
El ex presidente Ricardo Lagos dijo con respecto a las movilizaciones que era la ‘primavera chilena’, como si estuviésemos en las autocracias árabes. El diputado de la UDI, Gonzalo Arenas cuenta que un amigo suyo de la Concertación, Doctorado en Economía en Harvard y que trabajo durante veinte años en la administración pública, le dijo:Muy preocupado por las protestas estudiantiles –me dijo con voz seria-, debemos avanzar en la lucha liberadora de la educación insertada en la lucha reivindicatoria del pueblo en contra del imperialismo de las transnacionales”. Agregó: “es forzando la búsqueda de la sustancia histórica del actual sistema, y cómo se reflejan en la educación del pueblo las actuales relaciones de producción de esta sociedad neoliberal…”. ¡Plop! Como diría el personaje de historieta Condorito. El ‘Paro Nacional’ ilegal mostró la izquierda, también incluyó a la Democracia Cristiana, no se renovó, y que por razones pragmáticas gobernaron como tales.

La primavera chilena nunca fue.

9 de febrero de 2011

La misma distorsión de hace 20 años



A los que están en el gobierno de Sebastián Piñera, no les gusta que los opositores de Derecha los llamen, ya sea ‘V de la Concertación’ o el ‘IV de la Democracia Cristiana’. ¿Cómo a un gobierno de Derecha se lo confunde con la Democracia Cristiana, que aquí se caracteriza por la ambigüedad permanente y el oportunismo, esto es, irse donde calienta el sol? La respuesta es muy simple. La respuesta es una pregunta: ¿Cómo Piñera tiene una foto del ex Presidente Eduardo Frei Montalva en su escritorio en La Moneda, siendo que éste último despreciaba la derecha?

Pues bien, el actual gobierno sigue en la senda que ha trazado la Concertación con respecto a los militares que combatieron el terrorismo, a saber, los quiere convertir en paria de la sociedad, ya sea del Mir en los primeros años, y luego del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), que fue el brazo armado del Partido Comunista. Y aún así, el actual Presidente tiene la arrogancia de hablar de ‘Unidad Nacional’ en vez ‘Reconciliación’.

En efecto, el nuevo ministro de Defensa que hace poco era senador, Andrés Allamand solicitó la renuncia de tres asesores del actual subsecretario del Ejército y ex comandante en jefe de esa institución, Izurieta, porque los dos pasaron por la Central Nacional de Inteligencia (CNI) en tiempos del Gobierno Militar. Entre paréntesis, los que criticamos el paso de Tohá al gobierno como vocera de gobierno de Bachelet, también tiene que incomodarnos que el Presidente haya llamado a los senadores Matthei y Allamand para trabajar en el Gobierno. Fueron elegidos para ser senadores, no ministros de Estado. Ambos estafaron a sus electores. Un mínimo de coherencia.

Para la izquierda leninista y stalinista, los militares asignados tanto a la DINA como la CNI, están marcados. Así lo vemos en las diversas intervenciones, por ejemplo, el abogado de Derechos Humanos y comunista, naturalmente, el diputado Hugo Gutiérrez , afirmó: “Ninguna persona que haya integrado la DINA o la CNI en organismos de seguridad de la dictadura militar tiene la probidad necesaria para ocupar un cargo público (…) deben ser destituidas de sus cargos”. En cambio, los terrorista y los ayudistas de éstos, si pueden ocupar cargos públicos, como el senador, ex mirista y ministro de Economía, Carlos Ominami; la propia Bachalet quien fue ayudista del Mir en la Unidad Popular luego del Frente en tiempos del Gobierno Militar; el ex ministro de Defensa y ex fundador del Mir, José Goñi, quien se quiso infiltrar en la Marina y el subsecretario de Aviación, Raúl Vergara, quien fue acusado de traición por sus pares al caer la UP, porque estaba ligado al Mir. A Allamand nunca en estos veinte años se le ha escuchado pedirle la renuncia a esas personas y otras que se me olvidan. Más aún, el actual ministro de Defensa junto Cristina Bitar y Felipe Lamarca fueron a la presentación del libro ‘Las Armas del Ayer’ del terrorista Mir y millonario, Max Marambio. Libro que fue comentado por los medios, en la que un joven terrorista se esconde en la embajada de Cuba para combatir el fascismo que se avecina. Así dice la contratapa del libro. Cristina, creo haber leído, estaba maravillada de la madurez de los actores que fueron a ese evento, luego de tantos años de confrontación.

Por una parte, el Partido Socialista declaró: "Somos una nueva generación política que no estamos por el odio ni la venganza, pero sí reivindicamos la verdad y la justicia en las violaciones sistemáticas y masivas a la dignidad de los chilenos y chilenas”. Esa declaración ni se la cree ni el demonio. Por otra parte, Partido por la Democracia (PPD) afirmó: "Dicho organismo constituye una asociación ilícita creada y dedicada a consumar las más brutales violaciones sistemáticas a los Derechos Humanos, que representa una de las etapas más negras de la historia de nuestro país, haber pertenecido a ella es un hecho grave y nuestra posición política es que debieran en lo sucesivo dejar de formar parte de las FF.AA. todos quienes hayan formado parte de dicha asociación ilícita".

Se ha querido meter durante estos veinte años de ¿‘Reconciliación Nacional’? , que cualquier militar asignado a la DINA como la CNI es sinónimo, equivalente (==), o igual (=) a violar los derechos humanos. Las palabras del ministro de Interior, Rodrigo Hinzpeter lo confirman : "la posición nuestra en materia de CNI es súper clara: ninguna persona que haya participado en una violación de los derechos humanos”. Por descartes, los terroristas indultados en los Gobiernos de la Concertación y que salieron con beneficios carcelarios con el apoyo del PS y PPD , no violaron los derechos humanos.

El nuevo ministro de Defensa les pidió la renuncia al general de Brigada ®, Orlando Carter Cuadra y Alejandro Romero Peragallo, José Pérez Manríquez. Los dos últimos fueron asignados a la CNI.
Al tal extremo ha llegado la locura, que al señor Orlando Carter Cuadra le pidieron la renuncia por ser yerno del general ‘preso político’, Manuel Contreras. En una carta aparecida en ‘La Tercera’ y en ‘El Mostrador’, el oficial Orlando Carter sostiene que su renuncia se debió a ‘presión política’: “Sin embargo, ahora, en el gobierno de la “Unidad Nacional” no puedo trabajar en mi profesión original porque mi presencia, a lo menos, para el Presidente de la Republica y para el Ministro de Defensa, es políticamente incorrecta”.El presidente Piñera colocó a alguien que hace veinte años, denunciaba los poderes fácticos. Y ahora vemos, que el ministro de Defensa se cuadra ante el poder fáctico de la Agrupación Familiares de Detenidos Desaparecidos y los abogados comunistas de DD.HH.

Quedo entre dicho la permanencia la permanencia del general Castro, jefe del Estado Mayor del Ejército. Sin embargo, Allamand para justificar el cargo del general afirmó: "Por el solo hecho de haber, un oficial en servicio activo, sido destinado en algún momento de su carrera, particularmente al inicio de la misma, a la CNI, esa sola circunstancia no constituye un elemento que lo inhabilite para continuar adelante con su carrera militar".Al ex parlamentario nunca se le escuchó defender la presunción a militares que fueron asignados a la CNI y la DINA, y tal como dijo un parlamentario de la UDI, fueron simples reparticiones, que estuvieron en un tiempo determinado. O sea, si permanecieron más tiempo, eso los inhabilita. Repite el discurso de izquierda.

Una forma de caracterizar las personas que si son de izquierda o derecha, es ver si apegan a la realidad, y por tanto a la verdad, o se dejan arrastrar por sus fantasías, inventándose un pasado. Por cierto, la verdad no es bien apreciada en estos días. En efecto, el profesor de Escuela de Gobierno la Universidad Adolfo Ibáñez, Gonzalo Bustamante y su columna “La CNI y lo que inhabilita al general Castro” es un ejemplo de ello. El profesor universitario es fans de Allamand, Hinzpeter y Cía. Uno espera que los académicos se apeguen a los hechos, a la realidad. Pues, parece que al señor Bustamante no le gusta. Compara el organismo de seguridad del Gobierno Militar, que enfrento el terrorismo con la Cosa Nostra y el Cartel de Juárez. Escribe: “La DINA, La CNI, al igual que la Gestapo, la Securitate o la Stasi, carecen de legitimidad por los mismos fines que buscaban, los cuales se contraponen con los fines mínimos del Estado como tal: resguardar la integridad de los individuos y sus bienes”. Acto seguido compara el Gobierno Militar que se enfrentó al totalitarismo soviético los pone en el mismo nivel de los regimenes comunista y nazistas. La Junta Militar nació porque sociedad civil lo pidió, ya que no quería caer bajo una dictadura comunista. Luego compara los organismos de seguridad con el Ku-Klux-Klan, las Brigadas Rojas, Al-Quaeda y los Ustasha. Después recomienda una suerte de desnazificación como la que ocurrió en Alemania y Francia de la Post-Guerra, entre quienes participaron o no en el gobierno, o en “sus organismos de represión y quienes sí”. La última cita no le tiene que envidiar a la Nación chilena, que escribió: “ligado a organismos de represión de la dictadura de Augusto Pinochet”. En otras palabras, la última columna de Gonzalo Bustamante la podría haber escrito cualquier intelectual de izquierda, ya sea el historiador mirista Gabriel Salazar, ya sea los sociólogos Manuel Antonio Carretón, Tomás Moulián y Eugenio Tironi, o cualquier columnista del ‘The Clinic’. Bustamente es un izquierdista. Le falto no más en su columna decir que los organismos de seguridad cometieron delitos de lesa humanidad y terrorismo de Estado para estar a la par del PPD, PS y PC Además, repite la clasificación de ‘asociación ilícita’ por “el simple carácter delictual de la organización".Al paso que va comparar las S.A.S inglesas y los Seals norteamericanos que combaten Al-Qaeda con ese grupo terrorista. ¿Qué raro que no mencione al Mir, FPMR, los Montoneros, FARC, Tupamaros y el Sendero Luminoso?

Ahora bien, ¿por qué la misma distorsión de hace 20 años? Porque al leer las declaraciones del PS, PPD y la columna de Gonzalo Bustamante, me recuerda la experiencia que he contado, que no tiene nada que envidiarle a 1984, cuando Burton le obliga que vea cinco dedos en vez de cuatro a John Hurt, o la versión inglesa de Residet Evil. Una experiencia claustrofóbica y de ahogo . Cada vez que un izquierdista demonizaba la DINA, y la CNI, con el pretexto de defender la UP y a los grupos terroristas, no me dejaban hablar, o decir que esos organismo se enfrentaron a tales o cuales grupos terroristas. Y que todo lo que había hecho la izquierda era retórica. Luego de ello, ahora entiendo el tartamudeo del vocalista Roger Daltrey ‘The Who’ con la canción “My Generation”. Sólo que desde hace buen tiempo, lo que fue una experiencia personal se convirtió en una pandemia nacional. Lo vemos en la carta aparecida en ‘La Tercera’, donde critica al abogado Axel Buchheister , por denunciar una cacerías de brujas a propósito del yerno del general Contreras: “El articulista desconoce que el hecho de haber formado parte de una agencia de exterminio”. Los zombis del PC a través del FPMR con su internación de armas en Carrizal Bajo pretendían exterminarnos a igual que el PS y el Mir en la Unidad Popular. Por otra parte, el abogado Buchheister recién se da cuenta de la cacería de brujas de la izquierda.