Como anda flojo de números para garantizar el quórum en Diputados cuando se trate la bochornosa apertura de gambas ante Irán,
el Chivo Rossi optó por una nueva picardía: mandar a que dos kakas que habían renunciado a sus bancas de diputados para asumir como ministros provinciales (una en Tucumán y el otro en Chubut) pasaran a "renunciar temporalmente" a sus ministerios y se reintegraran a la Cámara para dar el presente y votar a favor del "memorándum de entendimiento".
¿La excusa? Como la Cámara no aprobó todavía las renuncias que ambos kakas habían presentado, técnicamente siguen siendo diputados y por tanto están habilitados para calentar sus culos en la Cámara, sesionar y votar, siempre y cuando renuncien a sus carteras ministeriales. Pero sólo por un ratito, porque acá se puede renunciar "de a mentiritas" y después volver como si nada a los cargos.
Si con semejante farsa todavía no le cierran las cuentas, siempre se le puede pedir a Ella que concurra a la sesión a emitir cual médium el voto de Él, que podrá haber sufrido un modesto caso de muerte mientras ejercía como diputado, pero técnicamente no dejó la banca ya que está insoportablemente vivo en la memoria de la militancia militante y del pueblo popular de la patria patriótica...
Al menos el Sultán de Anillaco tenía el suficiente sentido de la vergüenza como para tratar que sus "diputruchos" pasaran desapercibidos. A esta runfla de lombrosianos criminales ni siquiera les queda eso.