Mostrando las entradas con la etiqueta Elección Presidencial 2013. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Elección Presidencial 2013. Mostrar todas las entradas

18 de diciembre de 2013

Conocí al populacho bárbaro





El bloguero Máximo acuño la expresión ‘el populacho bárbaro’ que desea que todo sea gratis, que desea una pensión millonaria, que él solamente tiene derecho a protestar en la calle, que los impuestos los solamente pagan los ricos o las empresas y que las políticas, naturalmente de Izquierda no los afectan. Por supuesto, que es una persona de Izquierda. No los conocía hasta que me tocó ser vocal primero en las Primarias, luego en la primera vuelta, y, finalmente, en la segunda vuelta presidencial de este año. Era la primera que escuchaba a viva voz las preferencias de los vocales. Antes se mantenían callados con respecto a su opción política.



 Para los vocales de Izquierda, Bachelet actúo bien en el día del terremoto, del tsunami y del posterior saqueo. La Concertación no robo. Supuestamente gracias a la ex Concertación, Chile tiene una economía abierta al mundo por los tratados de libre comercio, aún cuando éstos últimos se hicieron después de que el Gobierno Militar comenzará a bajar los aranceles. Que gracias a la Concertación, los inversionistas vinieron, después de los noventa, olvidándose que por la institucionalidad que respeta la propiedad privada, por ejemplo, las grandes empresas mineras volvieron a invertir en el país en tiempos de Pinochet. El populacho bárbaro cree que la ex Concertación trajo el capitalismo que la Nueva Mayoría desea destruir. En fin, es la ignorancia lisa y llanamente que mencionó el forista Emilio José en el blog de Maximo. Bachelet por haber estado en la ONU, donde la escondieron, es un genio político. Las personas de derecha sabemos que los cargos burocráticos internacionales no significan nada. Según ellos, las ideas de la derecha están pasadas de moda, aun cuando se benefician desde hace bastante tiempo con políticas de derecha: empresas, economía de mercado, capitalismo (No el capitalismo crony o los oligopolios) que creó la Concertación, precios libres, entre otras cosas.



 Cuando esas personas reconozcan que Bachelet y los partidos que la apoyan está detrás de los manifestantes, dejarán de ser de Izquierda. Habrán despertado.

Creen que con las grandes transformaciones que prometió la Nueva Mayoría estarán mejor. Siguen creyendo que con más plata en educación y salud, estos servicios van a mejorar.

 Por los resultados de la elección parlamentaria y presidencial, muchos analistas sostienen que las ideas de derecha o las ideas de la libertad están en retroceso. Según ellos, por ejemplo, decía antes de la primera vuelta que ganó el Estado, por la preferencia hacia Bachelet. No creo que sea así. La mayoría no voto por la Nueva Mayoría. La mayoría del país es consumista y cree en el esfuerzo para lograr sus metas. No desean echar la casa abajo como quiere la Nueva Mayoría. Ganó la libertad sobre el igualitarismo. Volviendo a los vocales de Izquierda. Un vocal se quejaba de la cultura de los derechos que, dicho sea de paso, la Concertación metió desde 1990, y de la ausencia de deberes. Inventan ‘derechos’ que se financian a costa de terceros. En realidad, no son derechos sino privilegios. Se quejaba que los estudiantes salen a protestar, y que de paso, destruyen todo a su paso, pero a la hora quiubos o la hora de dar cuenta, prefieren no votar. Nótese que se quejan de los destrozos públicos y privados. Sin embargo, los intelectuales de Izquierda chilenos desprecian el orden y la propiedad privada. Como se darán cuenta, las ideas de derecha han prendido incluso en las personas de Izquierda, aunque ellos, no lo admitan.

 Los mencionados, asimismo, se quejaban de que por el trabajo de vocal, el Estado les debió haber pagado ‘al tiro’. Trabajo terminado, trabajo pagado como ocurre en el mundo privado. Si estuviesen informados se darían cuenta que toda empresa privada que provee al Estado, éste es el último en pagar a diferencia de aquél. Eligieron más Estado, háganse responsables.

Hasta la elección presidencial norteamericana entre George Bush hijo y Al Gore, Estados Unidos se caracterizaba por una alta abstención. Nadie, empero, ha cuestionado el sistema electoral. Ni les ocurre cambiarlo por el sistema proporcional.

 En la elección presidencial 2013 ganó la abstención con un porcentaje cercano al 60%. Cuando se abrieron los registros electores, fui al servicio electoral a inscribirme. En el antiguo sistema, la inscripción era voluntaria, sin embargo, el voto obligatorio. Con el nuevo sistema que parece que nació con la ex Concertación, no sé si de Ricardo Lagos, la inscripción es automática, y el voto voluntario. Debido a la alta abstención, la Nueva Mayoría y sus iluminados desean restaurar el voto obligatorio. Los vocales de Izquierda manifestaron que querían ese tipo de voto. Por mi parte, soy partidario de la inscripción y el voto voluntario, pues la inscripción automática significa que ya alguien decidió por uno. Ese sistema se parece a la ley de donación de órganos que sacó el gobierno de Piñera, donde no le preguntan si desea donar. Simplemente se los quitan. La inscripción automática equivale a la pactación unilateral del caso de la multi tienda ‘La Polar’, que tanto escandalizó a los zurdos. Cuando los políticos suben los impuestos, no nos preguntan. Ahí le gusta ser unilaterales.

Los representantes de la Derecha tienen sus propios problemas que no quieren reconocer las causas de la derrota parlamentaria y presidencial. Espero que nuestros representantes y líderes tengan en claro, por lo menos: que son oposición y no amigos; que la Izquierda es totalitaria, incluida Bachelet; que la ‘calle’ representada por los Movimientos Sociales fachadas del Partido Comunista van a seguir extorsionando, aun cuando éstos perdieron abrumadoramente en la elecciones presidencial; que las leyes se hacen en el parlamento y no en ‘la calle’; que Bachelet piensa lo mismo que ‘la calle’; que en la Nueva Mayoría no existen liberales que respeten los derechos humanos de primera generación. Por último, que si Bachelet está en problemas con sus aliados, no le pasen un salvavidas, a menos, que haya una transacción que les duela: fin de la persecución a los militares y libertad para éstos.

En realidad quien está en aprieto es la coalición que ganó. Bachelet planteó la elección entre continuidad y cambio. A grandes rasgos, los que se abstuvieron desean la continuidad económica y política. La Nueva Mayoría ganó el gobierno, sin embargo, no le da derecho a destruir el país, ni vulnerar los derechos individuales. Ahora bien, si gobernar significa no hacer nada, tendrán que conformarse con eso. El nuevo gobierno tendrá que conformarse con resguardar la vida, la libertad y la propiedad. Si la Nueva Mayoría hace un tipo de gobierno como la ex Concertación, Bachelet perderá la cabeza, pues tendrá la oposición de quienes la votaron. Según ‘El Mercurio’ en su sección ‘Economía y Negocios’ del martes, dice que los agentes económicos JPMorgan y Citi BanChile “creen que lo más decisivo será quién asuma en Hacienda, ya que el nuevo ministro deberá tener el perfil moderado y en línea con las últimas administraciones”. Si, por el contrario, la Nueva Mayoría, desea llevar los cambios estructurales que la mayoría no quiere por las buenas o por las malas, le aparecerá la oposición de los hedonistas consumidores que mencionó en una columna Gonzalo Rojas.

Mientras esperaba el cambio de luces en el paso cebra, escuché una explicación a unas señoras acomodadas de la razón de porqué ganó Bachelet. Es una explicación femenina, no feministas, que son dos cosas totalmente distintas. Según ellas, la electa presidenta ganó porque se parece a las mayorías de las chilenas: chica, chata y gordita. Que sonríe y mueva la mano.En cambio, Matthei no encajaba con el perfil de las chilenas. La actriz Liz Taylor hubiese ganado, la joven cantante de música country Taylor Swift hubiese perdido. La candidata oficialista hubiese estado mejor en Gran Bretaña, Estados Unidos y Australia.

 Con la elección de Bachelet continuará el lavado de cerebro y el odio en la convivencia nacional, sobre todo, cuando se acerque septiembre. Quizás se le ocurra elaborar otro informe sobre derechos humanos, dejando al descubierto la relación entre los alienígenas ancestrales y la Junta Militar. ¿Quién introdujo lo que la Izquierda llama ‘la violencia política’ en los sesenta del siglo pasado? Los alienígenas ancestrales. Los políticos de la Derecha se quedan de brazos cruzados cada vez que la Izquierda les saca el Gobierno Militar. En cambio, nuestros representantes no le se sacan en cara la Unidad Popular, las colas y el terrorismo. Así, por ejemplo, el diario de Izquierda ‘The Clinic’ en su última portada antes de la segunda vuelta se burló del slogan de Matthei comparándola con He Man: “Sí se puede”. Enfatizando la palabra ‘Sí’ por el plebiscito.


Puesto que la historia es circular, ya lo vemos en las declaraciones de los dirigentes de la Nueva Mayoría que insisten en los cambios estructurales porque ‘la mayoría’ voto por ellos. Están repitiendo a la Unidad Popular. Insisten que son mayoría cuando son minoría de acuerdo con el padrón electoral. Conviene recordar las algunas palabras del Acuerdo de la Cámara de Diputados: “2º Que la juridicidad del Estado chileno es patrimonio del pueblo que en el curso de los años ha ido plasmando en ella el consenso fundamental para su convivencia y atentar contra ella es, pues, destruir no sólo el patrimonio cultural y moral de nuestra nación sino que, en la práctica, negar toda posibilidad de vida democrática; 3º Que son estos valores y principios los que se expresan en la Constitución Política del Estado que, de acuerdo a su artículo 2º, señala que la soberanía reside esencialmente en la nación y que las autoridades no pueden ejercer más poderes que los que ésta les delegue y, en el artículo 3º, se deduce que un Gobierno que se arrogue derechos que el pueblo no le ha delegado, incurre en sedición;”.

Ahora como al principio del gobierno de Piñera, voy a citar las palabras del político inglés Lord Acton: “El precio de la libertad es la eterna vigilancia”.

16 de noviembre de 2013

Libertad o esclavitud


Si gana la abstención, no hay Revolución chavista. Con todo, deseo que gane la candidata Evelyn Matthei.

 Al contrario de lo que piensan los políticos y los académicos, el voto de abstención no es contra sistema político y económico, salvo los que vienen de la extrema Izquierda. Simplemente, quiere decir que independiente quien gobierne no haga idioteces y que los parlamentarios no redacten leyes estúpidas. Un tía abuela que siempre vivió pobre en Recoleta decía, y creo que resume la mentalidad del abstencionista: “No importa quién gobierne, igual tengo que trabajar”. Ningún gobierno la ayudo. Y para trabajar se necesita orden, tranquilidad y libertad.

 Ahora bien, dentro el grupo de los que se abstienen a votar, yo distinguiría dos grupos: los conformistas y los abstencionistas de Izquierda. A los primero les da lo mismo quien gobierne, mientras no les altere radicalmente su diario vivir. Mientras no cambien su vida burguesa. Si alguien tiene otro nombre, qué lo diga. Se me ocurrió llamarlos a este tipo de ciudadanos ‘El gran Lebowski’, alias ‘Dude’ ¿Recuerda la película, donde actuaba Jeff Bridges? Al fulano que le gustaba el bowling. Son buena onda, ni son destructivos. Por el contrario, los segundos invocan el llamado ‘poder popular’ siempre cuando ellos son los que decidan y corten el queque en desmedro de las elecciones institucionalizadas. Naturalmente, desean una Asamblea Constituyente excluyendo a los que no piensan como ellos. No sé si habrán visto carteles en otras ciudades llamado a la abstención por parte del colectivo PC (AC), que es el Partido Comunista. De nuevo el poder popular que se hablaba en tiempos de la Unidad Popular. En la avenida España, que es la autopista que une Viña de Mar con Valparaíso, he visto varios rayados de la Izquierda todos llamando a la abstención. El último que vi decía: “No votar poder popular”. Había uno del grupo terrorista Frente Patriótico Manuel Rodríguez: “Ni candidato ni constituyente Revolución Únicamente”. Se volvieron troskistas. Otro: “No votar crear poder popular FER”. Fer significara, supongo, Federación de Estudiantes Revolucionarios. Otro parecido al anterior: “No votar Todo el Poder al Pueblo”. Uno cerca de la Casa Central de la Universidad de Valparaíso: “En la calle sin permiso Lucho y Organizo ABSTENCIÓN PC (AC)”.Son totalitarios. Para nosotros es bueno que haya este tipo de personas en la Izquierda, lo que significa que muchos no se sienten representados por las candidaturas de su sector.


 En esta elección, la Izquierda representada en la Nueva Mayoría ha roto el consenso económico y político. En el primero desea sustituir el capitalismo y en el segundo crear una nueva constitución que no respete los derechos individuales: la libertad, la vida y la propiedad. Hace tiempo en uno de los canales del Discovery mostraron que los sur coreanos se sentían orgullosos de la economía de mercado, que les había permitido levantarse de las ruinas, y crear los astilleros más grandes del mundo y tecnología, entre ellas, el automóvil de ese país, mientras aquí, un grupo desea destruir las libertades. ¿Habrá que vivir al lado de un país comunista para valorizar el capitalismo?

 En esta elección, también se votará también por la marca AC, que significa Asamblea Constituyente, gracias a la gentileza del general traidor y ex comandante del Ejército, Juan Emilio Cheyre, quien fue el último director del Servicio Electoral. Lo que antes se considero ilegal, ahora será legal. Antes las marcas eran nulas: “Se marcó claramente una preferencia, pero no en la forma correcta. Puede tener leyendas, otras marcas o señas gráficas accidentales o voluntarias. Deben escrutarse a favor del candidato que indique la preferencia y podrían ser objetas”. Así dice en el tríptico que entregaron a los vocales.

 Michelle Bachelet y los otros candidatos de Izquierda no se arrepienten de la Unidad Popular. De hecho, consideran que el proyecto está vigente. Bueno, si sale la candidata de la Mayoría, además, de lidiar con la delincuencia habitual, aparecerán los matones al estilo VOP, la Brigada Ramona Parra y otros que serán protegidos por el Instituto Nacional de los Derechos Humanos. Esos matones ya se han visto en los ‘Movimientos Sociales’ y se vio en la semana previa a las Primarias de junio, en la Alameda, en Santiago. Dependiendo de los resultados de mañana, esos termocéfalos están esperando el momento de aparecer, si nuestro sector muestra debilidad, como la hecho el actual gobierno partiendo con el bochornoso affaire de Barrancones y en la huelga de los terrorista mapuches que emboscaron al fiscal Elgueta.

 Algunos todavía tienden a separar a Bachelet de quienes la apoyan, tal como hicieron con Allende. Álvaro Vargas Llosa lo hace en su última columna en ‘La Tercera’. Se nota que no conoce la historia de Chile. Más aún, califica de ‘moderada’ a la ex presidenta. A la candidata de la Nueva Mayoría parto del supuesto que regía en la justicia antigua, que es culpable, mientras no se demuestre lo contrario. Ella es las colas de la Unidad Popular. Ella es Camila Vallejo. Ella son las armas de la Unidad Popular. Ella es ‘la calle’ o ‘los encapacuchados’. Ella son las armas de Carrizal Bajo. Ellas son los hermanos Vergara del Mir. Ella es la comandante Tamara del FPMR. Ella es Patricio Bustos del SML. Ella es Miguel Enríquez. Ella es Girardi. Ella es el diputado comunista, Guillermo Teillier. Ella es el Muro de Berlín. Ella es Celestino Córdova.



La candidata comunista Camila Vallejo dijo que si llegan al gobierno estarán con un pie en el parlamento y otro en “la calle”. Bachelet va obedecer “la calle”.

 Ahora que los representantes de los ‘Movimientos Sociales’ están de candidatos al parlamento, la Izquierda ha tratado de crear en los meses previos a la elección un clima que ellos llaman de ‘efervescencia social’ o de ‘crisis’ a raíz de los cuarenta años del pronunciamiento militar. Por eso, tuvimos el paro en la empresa estatal Correos de Chile, en el Servicio Médico Legal y en el Registro Civil, para terminar con la guinda de la torta, con la huelga de la basura. Todos esos son servicios del Estado. La mayoría de la personas están trabajando, creando nuevos emprendimientos y disfrutando del sistema. Por tanto, cuando los medios de Izquierda como ‘El Mostrador’ han hablado de crisis, es más falso que los falsos exonerados políticos y los falsos detenidos desaparecidos. Ellos están empleando las mismas tácticas que usaron los comunistas y los nazis en el siglo pasado. La Nueva Mayoría tiene al PC chileno. Ellos crean los conflictos para mostrarse como los únicos que pueden resolver los problemas con sus recetas. Dicho sea de paso, para la semana de fiestas patrias no se vio efervescencia social, pues todos estaba degustando los asados, y lo mismo ha ocurrido en los largos fines de semana, donde los santiaguinos salen, ya sea a Viña, a La Serena o al sur de la capital. En el reciente libro publicado ‘Nueva Amenaza Socialista en el Horizonte’ de los autores Carlos del Campo García Huidobro y Juan Antonio Montes Varas se refuta con datos duros que los ‘estallidos sociales’ no tienen ninguna base. Se puede bajar en pdf. 

Cuando escribí el post ‘1970, 2013’, recordé que para la elección de 1971 hubo un gran porcentaje de chilenos que abstuvieron de votar. Con todo, Allende pensó que tenía respaldo popular para llevar a cabo sus medidas. Para eso sirve la historia. Un atisbo de esa locura vimos después de las Primarias, donde dirigentes de la Nueva Mayoría hablaban como si el 90% de los electores hubiese participado, cuando hubo una abstención del 80%. La UP se fijo solamente en los votos que sacaron el Partido Nacional y la Democracia Cristiana, dejando de lado a las personas que se abstuvieron de votar. Cuando las cosas se pusieron feas en el gobierno marxista, aquellos se abstuvieron se volcaron en contra la UP, hasta finalmente, llamaron a los militares. Recientemente, el historiador Gonzalo Rojas escribió algo parecido. No menciona a los que se abstiene, sino que habla de los hedonistas consumidores. En efecto, el columnista de ‘El Mercurio’ escribió en su columna ‘La Izquierda arriesga su colapso’, en caso que ganara: “Pero en esa aparente fortaleza está su debilidad. Porque al menospreciar la izquierda a esas masas egoístas, consumistas y hedonistas del Chile medio de hoy, podría pasarle que, al dañarles su empleo, su educación y su consumo, se encuentre con otra oposición, ni más noble ni más digna que la del 73, pero quizás nunca imaginada”. Ese es el perfil de la abstencionista buena onda. El ‘otro modelo’ de los autores Guillermo Larraín, Javier Couso, Fernando Atria (el pelado de ‘por las buenas o por las malas’), José Miguel Benavente y Alfredo Joignant desprecian a los hedonistas consumidores, pues ellos saben lo que nos conviene. No es broma. Son los ungidos que retrata el economista afroamericano de la derecha norteamericana, Thomas Sowell. Rojas cita algunas palabras del libro: “Habiendo llegado a su fin, poco importa el camino que se siguió”. Él lo traduce que justifican las movilizaciones. Extorsión. Sobre la asamblea constituyente, cito : “En todo caso, los redactores no vacilan en contradecirse al afirmar que si no hay una salida constitucional como la que ellos quieren, podría aparecer un caudillo que aproveche el descontento para sus propios fines (118). O sea, un caudillo distinto del caudillismo pseudo intelectual que ellos mismos ofrecen hoy”.



Por eso en esta elección presidencial es importante tanto que la Alianza saque varios parlamentarios con el propósito de que la Nueva Mayoría no tenga quórum en ambas cámaras como que gané la abstención mayoritaria y abrumadoramente. De ese modo, sumado los votos de la Alianza más los de que se abstienen la Nueva Mayoría se convertirá en la Nueva Minoría. Sería un jaque. Si Bachelet pierde, mate.

 Me contaron que para el cierre de la carrera presidencial, el canal Megavisión cortó el programa de la doctora Polo para transmitir el cierre de la campaña de Bachelet. Duró media hora. Faltó no más que hubieran hecho cadena nacional. Así de serviles están los grandes empresarios.
 Si gana la abstención, la Nueva Mayoría no tendrá respaldo para sus planes, ya que la mayoría no los apoyó.
 Esperemos que mañana podamos cambiar el karma de dispararnos los pies cada cuarenta años.

13 de noviembre de 2013

Apaciguadores


Supuestamente, la Izquierda ha creído a representar a los pobres e indefensos. Sin embargo, las cosas han cambiado totalmente. Con todo, ellos siguen con su discurso de los pobres contra los ricos disfrazado con el nombre igualdad. En realidad no es igualdad, sino igualitarismo, que es otra cosa. La columnista Teresa Marinovic que se autodefine como conservadora, candidata a doctor en filosofía reconoce, por lo menos, que le tiene envidia a los emprendedores, cosa que los progresistas no lo hacen. Y por eso, en vez crear riqueza prefieren expropiar a través de los impuestos. Eso es la igualdad de la Izquierda.

 Ahora bien, en esta elección presidencial la Izquierda, esto es, la Nueva Mayoría cuenta con el apoyo de los grandes oligopolios que fueron creados durante el Gobierno de Ricardo Lagos. El ex presidente socialista afirmo: “Es mejor entenderse con 10 a con 100”.A la candidata socialista Michelle Bachelet la apoyan Luksic; el ex presidente de la Asociación de Bancos, Jorge Awad; el empresario, ex presidente del Banco del Desarrollo y socio del Grupo Norte Sur, Vicente Caruz. El Grupo Norte Sur agrupa alrededor de cincuenta empresas. Y no sé quien más. Recientemente, la candidata Evelyn Matthei afirmó: "O los empresarios apoyaron a Bachelet o no sé de dónde son las platas".

 Tanto Awad como Caruz tienen en común en que son de la Democracia Cristiana. Ambos son históricos. Aquél lleva cincuenta años en ese partido.

 Uno al leer las entrevistas a ambos personajes, se repara que no son serios. ¿Cuándo un demócrata cristiano ha sido serio, si todavía ese partido no ha realizado una autocritica por haber abolido el artículo de la Constitución de 1925 que protegía la propiedad privada, con lo cual después le allanó el camino a Allende para expropiara sin justificación? Ahora pretenden hacer lo mismo, al eliminar los altos quórum de la Constitución del 80, que resguarda los derechos fundamentales.

  El banquero Awad afirmó , luego de escuchar a la candidata de la Nueva Mayoría, Michelle Bachelet en la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC): “Yo ya voté por ella y ahora me voy a repetir el plato". Es tan poco serio que no la importa la mala gestión en términos económicos que tuvo la ex mandataria como su falta de liderazgo en el día del terremoto y el tsunami, donde se mostró quién era en realidad. Un producto del marketing político. Además, no le importa que la dupla Velasco Bachelet haya dejado en bancarrota la empresa estatal de petróleo ENAP hasta nuestros días. Él se define partidario del ‘capitalismo inclusivo’. Por esa razón, cito sus palabras al referirse al Partido Comunista formando la Nueva Mayoría:” Es otra forma del capitalismo inclusivo. Partamos de una base, ¿queremos que haya chilenos sin participación? Bienvenidos, si quieren juntarse con los buenos”. Creo con la propuesta tributaria de la Nueva Mayoría va a llegar la igualdad. Agrega: “Mi sensación es que lo único que ella no transa es que tiene que terminar su gobierno con menos desigualdad. Si no, colapsa el país”. El país no va colapsar por la desigualdad que es inherente a la libertad. El discurso de la igualdad de la ex Concertación , hoy Nueva Mayoría lo viene diciendo durante 23 años, como recuerda el escritor Francisco Salinas en su blog. Y siempre con la misma amenaza, si no se soluciona la desigualdad, viene la falta de gobernabilidad. Es como cuando hablan los políticos de Izquierda, que si no se atienden las peticiones por más absurdas que sean, entonces, tenemos una bomba que puede estallar en cualquier momento. En fin, es una profecía auto cumplida, pues ellos están detrás de los grupos que exigen cualquiera cosa. Así, para cambiar el sistema binominal, por ejemplo, el senador demócrata cristiano, Andrés Zaldívar manifestó: “este sistema es una bomba de tiempo a la democracia, pudo haber”.


Bachelet es comunista. Y el programa de la Nueva Mayoría cuenta con el respaldo del PC.
 Por su parte, el empresario Caruz es partidario de una AFP Estatal. Chile ya tuvo un pensionado estatal que quebró con Salvador Allende: "AFP estatal inyectará competencia al sistema". En vez de des regularizar el mercado para que entren nuevos actos en la AFP, prefieren una AFP estatal.

 

El programa de la Nueva Mayoría propone agrandar el Leviatán, cambiar la Constitución, Asamblea Constituyente, grandes sindicatos, eliminar la FUT, subir los impuestos y la gratuidad en la educación, entre otras cosas. Naturalmente, el modelo económico por un bolivariano.Mientras el Estado de Bienestar está en quiebra y en retirada en Europa, aquí desean instalarlo. Y así, según Caruz tiene la insolencia de decir: “No me parece que se haya izquierdizado".

 A lo anterior, Caruz califica de ‘moderno’ el programa: “Es un programa moderno que sale al paso a los problemas que estaban afectando nuestra gobernabilidad y me quedo muy tranquilo porque tiene visión de futuro,”. De nuevo la gobernabilidad. Cuando le preguntan por el cambio de la Constitución, responde: “-La Constitución se ha reformado no sé cuántas veces y las constituciones se reforman porque los países son dinámicos. Hay algo que cambiar, como por ejemplo, el sistema binominal. Todo el mundo está de acuerdo en mejorar la representación”. El escritor Axel Kaiser nos recuerda porqué al progresío demócrata cristiano socialista y comunista no le gusta la actual Constitución : “Tal como la Constitución Americana, la Constitución de 1980 estableció una democracia acotada. Su principal objetivo fue asegurar la libertad económica y la propiedad privada, de modo que el país no volviera a caer presa de las tendencias colectivistas que pudieran destruir tanto la economía como las instituciones democráticas”. Y agrega: “Consecuentemente, a diferencia de la anterior Constitución de 1925, la actual Constitución chilena restringe severamente la capacidad de los políticos para alterar los fundamentos del modelo económico. En buena medida, han sido estas restricciones constitucionales al poder político las que han permitido el éxito económico y político de Chile”. ¿Qué no les gusta? Las restricciones al poder político. Los ineptos que están en los partidos desean volver al Estado Empresario, pese a tener en bancarrota Enap y de haber creado el Transantiago, que se financia con subsidios. Y los que más les molesta a la Izquierda, el respeto a la propiedad garantizada por la Constitución.

Tanto el señor Caruz como Awad no entendería las columnas claras de Axel Kaiser, ni mucho menos al autor del ‘Federalista’.



 El columnista Patricio Grez así define el programa de Bachelet: “fascista-socialista-estatista-totalitaroide”. A él le toco vivir en la Unidad Popular y dice sobre los empresarios apaciguadores como el jefe de la CPC y los citados: “Me recuerda los tiempos de la UP.Este cuando los grandes empresarios hacían lo posible por hacerse los simpáticos y acomodarse y tuvieron que ser los estudiantes camioneros y comerciantes los que nos movilizamos en las calles contra la intentona totalitaria de socialistas y comunistas”.

Un apaciguador convencido es el ex ministro de Hacienda de Bachelet, Andrés Velasco. El winner del   Grange School, quien dijo que no apoyaría a la ex presidenta por asociarse con los comunista. Y finalmente, se sumó a las filas de la Nueva Mayoría. Ese ‘el liberal’ que ama el Leviatán.

Un conocido que en las Primarias votó por Velasco y que estudió en el colegio privado mencionado, cree junto con su círculo del sector oriente de la capital, que harán negocios con las reglas de juego cambiadas. Él dice que el Grange le enseño a ser winner. Por esa razón, prefieren que gané Bachelet en la primera vuelta para seguir haciendo negocios con una oposición de un 40%. En cambio, si va a segunda vuelta, tendrá una oposición del 60%. Los winner en vez de defender las reglas del juego que nos han dado prosperidad en los últimos cuarenta años, prefieren acomodarse. Además, a Bachelet la llamaba ‘Tía Michelle’ y la calificaba de inteligente. Le dije: “Si gana Bachelet, no podrás explotar la mina”. Tiene un negocio relacionado con prospección minera. En resumen, los tiburones en los negocios, son apaciguadores en el mundo de la política. Ahí tenemos el winner que está en La Moneda.

En estos momentos cruciales que vive el país, harta falta que nos hace empresarios capitalistas que defiendan el sistema como los personajes de la novela ‘La Rebelión de Atlas’ de Ayn Rand: Francisco ("Frisco") d'Anconia , Dagny ("Slug")Taggart, Ragnar Danneskjöld y Rearden.

A los empresarios traidores que apoyan a Bachelet, hay que recordarles las palabras de Lenin: “Los empresarios nos venderán la soga con la que los colgaremos”. Y las de Winston Churchill: “Un apaciguador es alguien que alimenta a un cocodrilo con la esperanza de que será el último en ser comido por él”.

19 de abril de 2013

El ministro que nunca supo para quien trabajo




En este período de campaña presidencial, algunos candidatos se han mandado sendas declaraciones. Uno de ellos, es el ex ministro de Hacienda de Bachelet, Andrés Velasco, quien dijo: "Me puedo juntar con el Partido Comunista, pero no voy a gobernar con ellos. Quiero ser muy transparente en este tema: una alianza de gobierno tiene que basarse en valores y principios compartidos. A diferencia del PC, yo creo en la democracia para todos los países y en todas las circunstancias". Así titulaba o resumía ‘El Mercurio de Santiago’, las palabras del profesor de Harvard: “Andrés Velasco se distancia de Bachelet y rechaza gobernar con comunistas”. Por lo que se desprende de sus palabras, es que Velasco nunca supo para quien trabajo. La ex presidenta Bachelet siempre se ha sentido bien con el mundo comunista. De hecho, la Concertación le dio tres cupos al PC durante el gobierno de la ayudista del Frente. Antes de ser ministro de ella no estudió su currículum político.


En una entrevista ocurrida hace más de diez años, cuando comenzó hacerse conocido en el mundo político, porque primero entró a trabajar a un think tank de la Concertación, y luego ocupo un cargo menor en el gobierno de Frei, para finalmente, crear su think tank virtual Expansiva, dijo que él entró a estudiar economía por la historia. Entre tanto, escribió dos novelas: Vox Populi (1995) y Lugares Comunes (2003). Al parecer la alta inflación del período de Allende le impactó.

 Por lo mismo, cuando optó ser ministro de Bachelet pasó por alto o se hizo el leso el pasado de la ex presidenta. ¿Sabrá que el padre de Bachelet estuvo a cargo de las JAP junto con los miristas, quienes querían esclavizar la población por el estómago? El primer paso que realiza todo gobierno totalitario, para que la población no se subleve es, pues, apropiarse de los medios de producción. ¿Sabía que fue ayudista del MIR y del FPMR? ¿Podría explicarnos por qué alguien prefiere una dictadura comunista a la Australia libre, cosa que hizo su jefa, cuando se fue al exilió? ¿Tan convencida estaba de la cruzada comunista, que de la Alemania Oriental hizo un viaje de estudio a la Vietnam comunista? ¿Cree que Allende era socialdemócrata y liberal o marxista leninista, y que pretendió reducir el tamaño del Estado para sus compañeros de la coalición no parasitaran de aquél? ¿Cuál fue el componente ideológico de la Unidad Popular? ¿Escuchó la expresión ‘marxismo leninismo’?

 Luego durante su gobierno siguió con las loas al presidente marxista y creó dos fachadas de los grupos terroristas, quienes querían llevarnos al comunismo: El Museo de la Memoria y el Instituto Nacional de Derechos Humanos. ¿No se acuerda de lo feliz que estaba Bachelet cuando salió electa la candidata comunista en la comuna Pedro Aguirre Cerda? ¿No se acuerda de lo feliz que estaba cuando salieron los tres diputados comunista? Durante su mandato, admiró la ‘democracia avanzada’ de Hugo Chávez, un reconocido comunista.


Durante su mandato en la ONU, ¿No se acuerda que le mandó saludo al Partido Comunista por sus 100 años de vida? ¿No se acuerda del saludo a la viuda del dictador Erik Honecker? No sólo la saludo desde la distancia, sino que tuvo un encuentro con ella, quien sigue convencida que la ex RDA fue necesaria y que el comunismo sigue vigente.


Si Andrés Velasco pasa por alto todas esas cosas mencionadas, uno concluye que vivió en una burbuja. Tal vez la de Zapallar y del sector oriente de la capital.

 Por último, recientemente, el diario electrónico ‘El Mostrador’, nos cuenta que para la proclamación de Bachelet a la presidencia, asistió el ex concejal del PC por Estación Central y actor de TVN , Óscar Hernández. Con todo, señala el medio: “La presencia de Hernández causó extrañeza, ya que el Partido Comunista aún no ha dicho oficialmente que apoyará a Bachelet en las elecciones presidenciales y eso será resuelto recién en el pleno del comité central que se realizará el 20 y 21 de abril próximos”. Las declaraciones que ha realizado la ex presidenta cuadran con lo que ha dicho la comunista Camila Vallejo: cambiar la Constitución y acabar con el lucro, entre otras cosas. Mejor dicho, ha repetido las exigencias del Partido Comunista. De hecho se puede afirmar tajantemente que toda la política interior, desde 1990 han sido satisfacer al Partido Comunista y a los terroristas. Primero solapadamente entre gallos y medianoche, como lo muestra la entrevista al diputado socialista Marcelo Schilling, y después abiertamente.

A igual que el ex parlamentario y escritor Hermógenes Pérez de Arce le había dado el beneficio de la duda más por la declaración mencionada más arriba que por su apariencia de educado. Lo que no significa que fuese a votar por él. Incluso le perdonaría su mala gestión de ministro de Hacienda que refiere tanto Ciro Cárdenas como Sergio Melnick , si mostrase algún signo de estadista. Lo que omiten ambos columnistas, es que cuando fue la Teletón por terremoto, la ex presidenta dono dinero no su sueldo de millonario por el cargo, sino del presupuesto de la Nación. El aporte ilegal de Bachelet a la Teletón del 2010 fue $ 510 millones de pesos . Fácil ser solidario con la plata ajena. Si las instituciones funcionaran, tanto el ex ministro de Hacienda como Bachelet estarían detrás de las rejas por el ilícito.El gobierno de Excelencia en vez de querellarse contra la ex mandataria y su ministro,  la invitó a La Moneda para que le diese consejos de cómo gobernar y le regaló una medalla por el bicentenario. Sin embargo, el propio Hermógenes nos despejo las dudas, cuando hace dos o tres días fue invitado a un programa del canal Megavisión, en que le hizo una pregunta. Y el doctor en Harvard, profesor vitalicio de esa universidad y genio del MIT, repitió los Lugares Comunes de la Izquierda chilena y se enfureció. De ahí viene el ‘Paso’ de Bachelet.


A medida que transcurre el tiempo, nos damos cuenta que estamos en presencia de puros enanos. Muchos son generales después de la batalla. Es muy fácil moralizar desde el teclado del computador, como es frecuente leerlo más en el mundo de la Izquierda que de la Derecha. En efecto, el Chile de hoy se debe a los militares, quienes tuvieron que resolver los siguientes problemas, unos técnicos y otros políticos: ¿Cómo acabar con la inflación? ¿Cómo acabar con la grasa que tenía el Estado? ¿Cómo encender el motor de la economía con un país quebrado? ¿Qué ordenamiento jurídico habrá que poner para resguarda la libertad y la propiedad? ¿Cómo combatir el terrorismo del Mir o del FPMR? Queda claro como el agua, que el presidenciable Andrés Velasco no sabría cómo enfrentar al terrorismo, que desde los noventa se aburgueso, ya sea viviendo en La Dehesa o en Caburga. Él que sepa responder esas preguntas merece estar en la presidencia.

 En fin, Andrés Velasco fue pésimo técnico y será mal político. Mejor que se dedique a escribir novelas en Zapallar.